La demanda eléctrica de Chile enfrenta un cambio en sus perspectivas de crecimiento. Mientras la gran minería del cobre anticipa un escenario dominado por renovaciones contractuales, la desalación proyecta incorporar entre 2 y 3 TWh adicionales hacia 2030, abriendo nuevas oportunidades para generadores renovables, desarrolladores de almacenamiento y comercializadores de energía.
Así lo expusieron Francisco Danitz, gerente corporativo de Energía y Agua de Codelco; Ignacio Rodríguez, gerente general de Desala; y Felipe Flores, gerente de Energía de Grupo Falabella, durante el Desayuno de Networking VIP «Qué priorizan los grandes consumidores para un óptimo abastecimiento energético», realizado en el marco de Future Energy Summit (FES) Chile.
Las perspectivas de los tres ejecutivos ponen sobre la mesa hasta 4 TWh entre renovaciones contractuales y nueva demanda proyectada, además de cambios en las estrategias de abastecimiento de grandes consumidores, que comienzan a exigir mayor flexibilidad, competitividad y soluciones energéticas integrales.
"Estamos hablando de al menos 1 TWh que tenemos que salir a licitar, probablemente a principios del próximo año", anticipó Danitz de Codelco, quien explicó que el proceso se desplazó desde fines de 2026 ante la necesidad de precisar los requerimientos eléctricos de la compañía a partir de 2030.
Sin embargo, la estatal no anticipa que ese volumen represente nuevos consumos, sino que estará orientado fundamentalmente a reemplazar contratos próximos a su vencimiento.
El ejecutivo aclara que la minería del cobre, responsable de aproximadamente un tercio de la demanda eléctrica nacional, no prevé grandes incrementos de consumo en el corto plazo.
"En el corto plazo vamos a ver probablemente más renovaciones de contratos más que nueva demanda", advirtió el ejecutivo, quien precisó que la próxima licitación de Codelco contempla ofertas de suministro renovable.
Por su parte, Desala proyecta que la capacidad instalada de desalación en Chile pasará de aproximadamente 11 metros cúbicos por segundo a más de 20 metros cúbicos por segundo hacia 2030, impulsando nuevos requerimientos de energía para producir y transportar agua.
"Eso agrega una demanda eléctrica neta de entre 2 y 3 TWh", afirmó Rodríguez, quien anticipó que los contratos asociados a esta expansión podrían firmarse de aquí a 2028.
El crecimiento estará vinculado principalmente a proyectos de desalación multipropósito, que combinan el abastecimiento minero con la demanda agrícola, industrial y de consumo humano. Este modelo introduce perfiles de consumo diferentes y abre oportunidades para contratos PPA flexibles, generación renovable y almacenamiento.
Desde el lado del retail, Grupo Falabella registra un consumo eléctrico cercano a 500 GWh anuales en Chile y recientemente concluyó un nuevo proceso de contratación para el ciclo de suministro que comenzará el 1 de enero de 2027.
"En términos de estrategia nosotros tenemos metas corporativas al 2035 en alcance 1 y 2 de Net Zero. Nuestros contratos actuales y futuros están respaldados con acreditación de energía renovable”, aseguró Felipe Flores, gerente de Energía de Grupo Falabella, durante el panel.
La compañía, que opera en siete países de la región, apuesta también por mayor flexibilidad contractual, eficiencia energética, autogeneración y almacenamiento, con el objetivo de adaptar su abastecimiento a las necesidades de sus diferentes instalaciones.
De este modo, las perspectivas de los tres consumidores muestran una reconfiguración de las oportunidades comerciales en Chile: la minería prioriza renovaciones por grandes volúmenes, la desalación emerge como fuente de nueva demanda y el retail avanza hacia esquemas de suministro que incorporan soluciones energéticas complementarias.
Desalación multipropósito: hasta 3 TWh y nuevas oportunidades para PPA y BESS
El crecimiento de la desalación presenta una particularidad comercial: la transición desde infraestructuras construidas para un único cliente minero hacia proyectos multipropósito, capaces de abastecer simultáneamente a operaciones industriales, agricultura y consumo humano.
Rodríguez explica que este modelo permite utilizar a la minería como cliente ancla, mientras otros usuarios incorporan necesidades hídricas distintas y amplían el mercado potencial de los desarrolladores.
En los proyectos de Desala, entre el 60% y el 70% del suministro de agua se destina a minería e industria, el 20% a agricultura y el 10% a consumo humano, incluyendo servicios rurales y contratos de respaldo para empresas sanitarias. Como referencia, el ejecutivo menciona Aguas Pacífico, que abastece a usuarios como Anglo American Los Bronces y contempla una distribución mayoritariamente industrial, con una participación menor destinada a consumo humano.
Esta composición modifica el perfil energético de los proyectos. Mientras la actividad minera necesita abastecimiento permanente, determinados consumidores agrícolas presentan requerimientos estacionales y capacidad para almacenar el recurso.
"La conclusión en estructuración de PPAs multipropósito es que se buscarán estructuras creativas y flexibles que aprovechen al máximo la energía solar del día para bajar el costo ponderado del PPA", explicó el gerente general de Desala.
El modelo plantea aumentar la producción hídrica durante las horas de mayor disponibilidad solar y mantener el suministro de los usuarios mineros durante la noche. Para los generadores renovables, esto abre la posibilidad de estructurar contratos con bloques horarios diferenciados, adaptados a la operación de las desaladoras y a los requerimientos de cada tipo de consumidor.
Según Rodríguez, el transporte de agua hacia los centros de consumo constituye uno de los principales factores que determinan la demanda energética de los proyectos chilenos.
"En consumo eléctrico para proyectos de más de 100 km, la relación es 80% bombeo y 20% planta desaladora", puntualizó. Las estaciones de bombeo pueden requerir entre 10 y 20 MW aproximadamente cada 40 kilómetros, dependiendo de las condiciones topográficas, y muchas se encuentran en zonas aisladas sin infraestructura eléctrica suficiente.
"Recomiendo a los generadores seguir los trazados de tuberías y proponer soluciones de autoconsumo renovables con BESS en las estaciones de bombeo", planteó el gerente general de Desala.
No obstante, estos proyectos también enfrentan desafíos financieros, especialmente cuando el abastecimiento incluye clientes agrícolas y de consumo humano que presentan perfiles crediticios distintos de los grandes compradores mineros.
Rodríguez explica que los consumidores industriales y mineros deben respaldar alrededor del 90% de los ingresos de los proyectos para facilitar su bancabilidad, mientras los usuarios complementarios permiten diversificar el impacto económico y social de las instalaciones.
Además, destaca el interés de entidades multilaterales como la Corporación Financiera Internacional y el Banco Mundial, que consideran los beneficios vinculados con la seguridad hídrica y el desarrollo agrícola.
De cara a los próximos cinco a diez años, el directivo también anticipa oportunidades asociadas a sistemas de desalación e infraestructura submarina a profundidades cercanas a 600 metros.
¿Qué condiciones financieras y garantías de suministro exigen para firmar un PPA?
La transformación del mercado eléctrico chileno también se refleja en las condiciones financieras y garantías que los grandes consumidores exigen a sus proveedores para sus próximos contratos de suministro, especialmente en acuerdos de largo plazo.
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En el caso de Codelco, la estatal busca establecer alianzas de entre 10 y 15 años, con contrapartes que ofrezcan respaldo financiero, activos identificables y capacidad para garantizar el cumplimiento de sus compromisos.
“Tenemos una política de revisión de contrapartes y hemos adaptado las normas. El mercado eléctrico trabaja mucho con Project Finance y SPVs que no tienen estados de resultados auditados. Para una Project Company, miramos los activos subyacentes que respaldan la oferta, en qué estado están (RCA, cierre financiero) y pedimos garantías adicionales para no tener barreras de entrada pero cumplir la normativa”, explica Francisco Danitz, gerente corporativo de Energía y Agua de Codelco.
En ese sentido, la evaluación de las sociedades de propósito especial (SPV) no se limita a sus estados financieros, sino que también considera los proyectos que respaldan la oferta, su avance en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y las condiciones necesarias para concretar el financiamiento.
“Lo que no podemos hacer es contratar a un trader sin activos”, enfatiza Danitz.
El ejecutivo aclara que Codelco no impone restricciones sobre las marcas tecnológicas utilizadas en los sistemas de almacenamiento, mientras que sus equipos financieros y legales trabajan para facilitar el cierre de los contratos sin comprometer las exigencias internas de contratación.
Asimismo, ante eventuales cambios de titularidad, la minera exige que los nuevos responsables mantengan condiciones equivalentes o superiores a las del proveedor original.
Sin embargo, la competitividad del suministro eléctrico continúa siendo una preocupación central para Codelco, incluso con el objetivo de alcanzar un abastecimiento 100% renovable en su consumo eléctrico hacia 2030.
“Chile sigue teniendo precios de energía altos para la Gran Minería del Cobre no por la generación en sí, sino porque los pagos laterales están casi a la par con el valor de la energía”, advierte Danitz.
De acuerdo con el directivo, reducir estos costos adicionales resulta fundamental para mejorar la competitividad de las operaciones y facilitar nuevas inversiones asociadas a la electrificación minera.
Por otra parte, Grupo Falabella apunta a alcanzar emisiones netas cero en los alcances 1 y 2 hacia 2035, mediante una estrategia que combina abastecimiento renovable, eficiencia energética y soluciones complementarias de autogeneración y almacenamiento.
“En Chile el consumo es del orden de 500 GWh al año. Recientemente cerramos un nuevo proceso de contratación para el próximo ciclo que parte el 1 de enero. Más allá del volumen o el nuevo contrato, lo importante es contar con una estrategia energética que acompañe nuestra estrategia de sostenibilidad”, asegura Felipe Flores, gerente de Energía de Grupo Falabella.
El ejecutivo identifica tres prioridades para la contratación eléctrica: avanzar en el suministro renovable, incorporar flexibilidad contractual ante la evolución del sistema eléctrico y complementar el abastecimiento tradicional con tecnologías que permitan optimizar los consumos.
"Evaluamos BESS y paneles solares analizando el costo total de propiedad, gestión de demanda, normativa y resiliencia. Lo aplicamos punto a punto a nivel local en tiendas, centros comerciales y centros logísticos en la justa medida en que entregue valor económico, técnico y operacional.Q”, apuntó el representante de Grupo Falabella.
En esa línea, la compañía también implementa sistemas de gestión energética y automatización de edificios, iluminación LED y centrales de refrigeración con dióxido de carbono en supermercados.
La estrategia de Codelco respecto de los BESS responde a un criterio de inversión diferente.“Respecto a BESS, la compañía no va a invertir capital propio en baterías o líneas eléctricas; preferimos el modelo de outsourcing con terceros especializados. Sí analizamos BESS para operaciones off-grid que usan diésel, aunque enfrentamos problemas de robos en zonas aisladas del desierto”, manifestó el referente de Codelco.
A más largo plazo, la electrificación de los camiones de extracción podría convertirse en una fuente significativa de nueva demanda para la minería chilena.
"El fuerte de nuestras emisiones viene por el lado de los camiones de extracción (CAEX), que representan el 80% de esas emisiones. Un solo camión puede consumir 4 o 5 MW. Imaginen la sustitución tecnología de 300 camiones por 5 MW, es una locura en términos de demanda eléctrica”, explicó Danitz.
Sin embargo, el ejecutivo sitúa la electrificación masiva de estas flotas en un horizonte cercano a diez años o superior, por lo que su impacto sobre la demanda no se materializaría de forma inmediata.
Más allá del suministro eléctrico: qué exigen los grandes consumidores a sus próximos socios
Las perspectivas de Codelco, Desala y Grupo Falabella muestran que los grandes consumidores chilenos buscan relaciones comerciales que trasciendan la contratación tradicional de electricidad, con mayor participación de los generadores en soluciones técnicas, financieras y operativas.
Desde Desala, Ignacio Rodríguez plantea que los suministradores deben involucrarse desde el diseño de los proyectos de infraestructura hídrica, especialmente para identificar oportunidades de autogeneración renovable, almacenamiento y optimización del transporte de agua.
“El mensaje es buscar socios estratégicos que entiendan nuestro negocio y nos apoyen a largo plazo para seguir creciendo y avanzar en metas corporativas, más allá de una simple venta de electricidad”, manifiesta Felipe Flores, gerente de Energía de Grupo Falabella.
Desde Codelco, Francisco Danitz destaca la necesidad de establecer alianzas de entre 10 y 15 años para optimizar los costos de abastecimiento, en un contexto donde los cargos adicionales del sistema eléctrico representan un desafío para la competitividad de la minería.
“Debemos trabajar unidos como industria para hacer el sistema eléctrico chileno más competitivo y reducir costos laterales, lo cual gatillará más inversión y electrificación”, concluyó el gerente corporativo de Energía y Agua de Codelco.
Las perspectivas de los tres ejecutivos reflejan un cambio en las oportunidades del mercado eléctrico chileno: mientras la minería prioriza la renovación de grandes contratos, la desalación proyecta incorporar nueva demanda y el retail exige mayor flexibilidad en sus esquemas de suministro.
En este escenario, los generadores y desarrolladores renovables deberán competir no solo por precio, sino también por su capacidad de estructurar contratos flexibles, ofrecer respaldo financiero e integrar soluciones de almacenamiento y autogeneración, de acuerdo con las necesidades de cada actividad productiva.
REVIVE FES CHILE AQUÍ:
Tras su paso por Chile, Future Energy Summit (FES) celebrará el próximo 5 de noviembre en São Paulo, Brasil, el último encuentro de su gira internacional 2026. La cita reunirá a los principales referentes del sector, de compañías como CATL, Huawei, Statkraft, CTG Brasil, Acciona Energia y Casa dos Ventos, junto con inversores y asociaciones sectoriales, para analizar las oportunidades de inversión en energías renovables, almacenamiento y nuevas subastas eléctricas. El evento tendrá lugar en el hotel InterContinental São Paulo, en un contexto marcado por las expectativas de contratación de sistemas BESS y la expansión del mercado energético brasileño.









