Centroamérica concentra más de 1800 MW en licitaciones confirmadas o en preparación, distribuidos entre los 300 MW previstos en Guatemala y los 1500 MW que Honduras busca contratar. A ese volumen se añadirá la potencia de las próximas convocatorias de Panamá, que todavía no fue determinada.
El escenario regional también incluye una reforma estructural en Costa Rica, donde se discute la transición desde un modelo centralizado hacia un mercado eléctrico mayorista con mayor competencia y participación privada.
Quantum América participa en distintos frentes de esta agenda, desde el diseño de mecanismos de contratación hasta el análisis regulatorio y la estructuración de procesos en Guatemala, Panamá, Honduras y Costa Rica. El almacenamiento, la flexibilidad y las configuraciones híbridas aparecen como los principales ejes de esta nueva etapa.
En contacto con Energía Estratégica, Julián Nobrega, consultor y gerente de proyectos en Quantum América, identificó la incorporación de sistemas de almacenamiento con baterías como el cambio más relevante de las últimas contrataciones regionales.
“Sin dudas, la principal novedad de las últimas licitaciones de generación en la región ha sido la incorporación de los sistemas BESS. Ya no alcanza con comparar únicamente el precio de generación”, manifestó.
Los nuevos modelos deberán ponderar el horario de entrega, la potencia firme, las variaciones estacionales, la flexibilidad y los servicios prestados a la red. Una evaluación centrada únicamente en el precio por MWh puede subestimar soluciones que reducen costos sistémicos o mejoran la seguridad del suministro.
Quantum prevé que esta evolución contractual impulse una expansión de proyectos capaces de integrar distintas fuentes y recursos operativos.
“En los próximos años esperamos una fuerte expansión de proyectos híbridos que combinen generación renovable, generación térmica y almacenamiento”, señaló Nobrega.
La combinación tecnológica permitiría optimizar el costo de abastecimiento y elevar la confiabilidad, especialmente en mercados con crecimiento sostenido de la demanda y mayor penetración de recursos variables.
Guatemala: 300 MW de corto plazo y el impacto de PEG-5
Guatemala avanza con la Licitación Abierta 1-2026, un proceso de corto plazo destinado a cubrir cerca de 300 MW.
La Comisión Nacional de Energía Eléctrica autorizó las bases para que las principales distribuidoras contraten potencia y energía desde 2026, mientras comienzan a incorporarse los desarrollos adjudicados en PEG-5.
“La LA-01-2026 es una licitación de corto plazo diseñada principalmente para abastecer las necesidades de energía y potencia de las distribuidoras hasta que comiencen a ingresar los proyectos adjudicados en PEG-5”, explicó Nobrega.
Aunque podrán presentarse instalaciones nuevas, las fechas previstas para el inicio de suministro, entre noviembre de 2026 y mayo de 2027, anticipan una participación mayoritaria de centrales existentes.
El principal desafío será el costo de oportunidad de esos generadores, cuyo mercado alternativo es el spot. Las ofertas deberán reflejar el valor de comprometer capacidad en contratos frente a los ingresos potenciales de la comercialización a corto plazo.
Los retrasos acumulados en los cronogramas de licitación durante la pandemia y la posterior recuperación de la demanda redujeron temporalmente el margen de oferta disponible. Ese desajuste elevó la relevancia de una contratación puente hasta el ingreso de nueva capacidad.
Quantum estimó que la situación tenderá a normalizarse con la puesta en operación de los proyectos remanentes de PEG-4 y las primeras centrales adjudicadas en PEG-5.
Este último proceso representó un punto de inflexión para el mercado guatemalteco. PEG-5 adjudicó 1258 MW mediante 57 proyectos, de los cuales alrededor del 73% correspondió a tecnologías renovables.
Una proporción significativa de las propuestas ganadoras estuvo integrada por instalaciones solares híbridas con baterías. El precio monómico promedio alcanzó los 101 dólares por MWh, por debajo de los valores de contratación vigentes.
Para Quantum, la elevada participación estuvo relacionada con la estabilidad regulatoria, el cumplimiento de los contratos y la previsibilidad del mercado eléctrico guatemalteco.
“Lograr ofertas por más de 3 GW en un mercado del tamaño de Guatemala no es casualidad”, afirmó Nobrega.
El consultor indicó que los desarrolladores valoran especialmente las condiciones institucionales necesarias para sostener inversiones con horizontes de 20 o 30 años.
“Los inversionistas perciben al país como un mercado serio, con reglas claras y previsibilidad”, destacó.
De cara a una futura PEG-6, Quantum consideró conveniente mantener una planificación continua y evitar intervalos prolongados sin nuevas convocatorias.
Procesos más frecuentes y de menor volumen podrían ampliar la cantidad de oferentes, intensificar la competencia y trasladar mejores condiciones económicas a los usuarios finales.
Panamá prepara nuevas licitaciones con foco en BESS
Panamá aparece como uno de los mercados con mayor potencial inmediato para renovables y almacenamiento en Centroamérica.
Quantum acompaña procesos en el país desde 2019 y trabaja junto a la Secretaría Nacional de Energía en el diseño de nuevos mecanismos de contratación.
El mercado panameño retomó las licitaciones renovables de gran escala mediante la LPI ETESA 01-25, que adjudicó contratos de largo plazo con un precio promedio de 23,86 dólares por MWh.
La generación eólica dominó ese procedimiento, favorecida por sus factores de capacidad y un perfil de producción más competitivo frente a la energía solar para las condiciones requeridas.
Posteriormente, la LPI ETESA 01-26 adjudicó 22,6 TWh de energía renovable mediante acuerdos de hasta 20 años, con un valor medio de 33,7 dólares por MWh.
Aunque las baterías no fueron obligatorias en esas convocatorias, la mayor penetración renovable y la reducción sostenida de precios aumentan la necesidad de recursos capaces de aportar flexibilidad y desplazar energía.
Panamá también definió una hoja de ruta con cuatro nuevas licitaciones entre 2026 y 2028, orientada a disminuir la exposición al mercado spot y asegurar el abastecimiento futuro mediante contratos de largo plazo.
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Dentro de esa planificación, los sistemas de almacenamiento comienzan a ocupar una posición estratégica para integrar nuevas plantas renovables, gestionar la demanda y fortalecer la confiabilidad de la red.
Actualmente, Quantum está colaborando con la Secretaría de Energía en el diseño de una convocatoria que permita la competencia de los BESS, aun cuando el mercado todavía no dispone de una regulación integral para remunerar todos los servicios auxiliares que pueden prestar.
“La idea es diseñar una licitación que, dentro del marco regulatorio vigente, reconozca el verdadero valor que aporta el almacenamiento al sistema eléctrico”, precisó Nobrega.
El esquema buscará evitar que las baterías sean evaluadas únicamente por el precio de la energía inyectada, incorporando su aporte a la potencia, la flexibilidad y la estabilidad operativa.
Para Quantum, Panamá reúne oportunidades inmediatas por la continuidad de su planificación y la participación todavía limitada del almacenamiento, lo que deja margen para una expansión significativa durante los próximos años.
Honduras: 1500 MW condicionados por la reforma
En Honduras, Quantum participó en el diseño de la licitación de 1500 MW impulsada por la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
El procedimiento busca incorporar capacidad renovable, térmica y de almacenamiento para acompañar el crecimiento de la demanda, aunque su desarrollo quedó sujeto a las definiciones de la reforma eléctrica.
La transformación regulatoria contempla modificar el modelo de comprador único, introducir nuevos mecanismos de contratación y ampliar la competencia dentro del mercado.
También incluye la creación de un Operador Independiente del Sistema (ISO) mediante la separación de funciones actualmente concentradas en la ENEE, una medida destinada a mejorar la transparencia y la operación de la red.
Quantum permanece a la espera de las definiciones vinculadas con esta reforma y mantiene la expectativa de seguir colaborando cuando se reactiven los procesos de contratación.
La consultora señaló que la seguridad contractual y la capacidad de pago serán condiciones determinantes para atraer capital privado y obtener precios competitivos.
“Para atraer inversión privada será fundamental brindar certidumbre respecto al cumplimiento de los contratos”, enfatizó Nobrega.
El ejecutivo planteó dos posibles caminos: resolver la situación financiera de la empresa estatal o incorporar garantías robustas respaldadas por organismos financieros internacionales.
Estos instrumentos permitirían reducir el riesgo percibido por los desarrolladores, mejorar la financiabilidad de los proyectos y favorecer condiciones económicas más convenientes.
Según la información transmitida por la ENEE, la intención de avanzar con la contratación continúa firme, aunque el calendario dependerá de la implementación de los cambios regulatorios.
Costa Rica evalúa abrir su mercado eléctrico
Costa Rica analiza una transformación profunda de su sector eléctrico, que podría modificar uno de los esquemas más centralizados de Centroamérica.
La reforma propone avanzar desde un modelo en el que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) concentra gran parte de la generación y actúa como principal comprador, hacia un mercado mayorista con nuevos actores.
A pesar de su elevada participación hidroeléctrica, el país mantiene una penetración reducida de generación solar y eólica, lo que abre espacio para una mayor diversificación tecnológica.
Para Quantum, esta situación podría habilitar nuevos desarrollos renovables, instalaciones de almacenamiento e inversiones privadas, siempre que las modificaciones establezcan señales claras y previsibles.
“Si las reformas avanzan, creemos que será uno de los mercados con mayor potencial para el desarrollo de nuevos proyectos renovables y, especialmente, de almacenamiento”, proyectó Nobrega.
La consultora también participa en el debate técnico. El gerente de Proyectos de Quantum América fue invitado a exponer sobre experiencias internacionales de diseño de mercados y subastas en el Congreso Nacional de Energía organizado por la Cámara de Industrias de Costa Rica el 30 de julio.
El caso costarricense podría convertirse en uno de los cambios regulatorios más relevantes de la región, aunque su capacidad para movilizar capital dependerá de las reglas de acceso, los mecanismos de contratación y la seguridad jurídica.
El rol de Quantum y las subastas hacia 2030
La participación de Quantum en estos mercados abarca el diseño de licitaciones, el análisis de marcos regulatorios, la estructuración de mecanismos contractuales y la evaluación competitiva de ofertas.
La firma procura desarrollar procesos capaces de comparar tecnologías con perfiles operativos diferentes y reconocer el aporte integral de cada alternativa, en lugar de limitar la adjudicación al menor precio nominal.
De cara a 2030, Quantum prevé una presencia creciente de BESS y propuestas privadas más innovadoras, con configuraciones que combinen diferentes recursos para maximizar su contribución al sistema.
El reto no será necesariamente establecer cuotas obligatorias de almacenamiento, sino formular reglas que ponderen energía, potencia, flexibilidad y servicios auxiliares de manera adecuada.
“Más que imponer obligaciones regulatorias para incorporar almacenamiento o contratar determinada capacidad firme, creemos que el desafío estará en diseñar correctamente las licitaciones”, remarcó Nobrega.
Un diseño adecuado permitiría que la competencia determine la configuración tecnológica más eficiente para cada sistema, según sus necesidades operativas, estacionales y económicas.
“Si el proceso valora adecuadamente todos los atributos de cada tecnología —energía, potencia, flexibilidad y servicios al sistema— será el propio mercado el que encuentre la combinación óptima para minimizar los costos y maximizar la confiabilidad del suministro para los usuarios finales”, concluyó.
Con Guatemala avanzando en una contratación de corto plazo, Panamá preparando nuevas convocatorias, Honduras debatiendo la reforma que condicionará sus 1500 MW y Costa Rica evaluando la apertura de su mercado, Centroamérica se encamina hacia una nueva generación de licitaciones eléctricas.
En ese escenario, Quantum América busca consolidar su participación técnica en procesos que reconozcan no solo el precio de la energía, sino también la firmeza, la flexibilidad y la confiabilidad que cada proyecto puede aportar al sistema.

