La esperada licitación de 1500 MW de Honduras comienza a desbloquearse. Si el Congreso aprueba la reforma eléctrica de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) a principios de julio tal como está estipulado, el país comenzaría este mismo año a elaborar y publicar las bases del proceso para que los desarrolladores preparen sus ofertas y una eventual adjudicación de contratos pueda concretarse en 2027, explicó Héctor Corrales, comisionado de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE)."
"La idea es que se adjudique en 2027. Una vez que pase la ley, comienza ael trabajo en los términos de referencia y bases para que se lancen este año, así los oferentes pueden prepararse y cualquier duda sea aclarada, para llegar a la adjudicación", manifestó Corrales en diálogo con Energía Estratégica.
La definición aporta certidumbre a un mercado que permanecía a la expectativa tras el aplazamiento de la convocatoria, una decisión que despertó preocupación en el sector por la posibilidad de prolongar la dependencia de compras de emergencia y seguir postergando la incorporación de nueva capacidad de generación, en un contexto donde Honduras perdió terreno frente a otros mercados de Centroamérica, como Guatemala con la PEG-5, que avanzaron con nuevos proyectos renovables.
La futura convocatoria también llegará con cambios relevantes en su diseño. Uno de ellos será el abandono del esquema Build, Operate and Transfer (BOT) promovido durante la administración anterior y el regreso al modelo tradicional de contratos de compraventa de energía (PPA).
La estructura definitiva aún está en análisis. Según adelanta, el Gobierno trabaja en definir la duración de contratos, el espacio que tendrán las distintas tecnologías dentro de la convocatoria y los plazos de entrega.
"Desde el punto de vista regulatorio, ,también estamos analizando el rol y el espacio específico que tendrían las renovables y baterías", agregó.
En cuanto al mecanismo de contratación, Corrales aclara que las licitaciones continuarán siendo públicas e internacionales. Lo que cambia es el esquema contractual, ya que considera que el modelo BOT terminó desincentivando la participación del mercado.
En ese sentido, planteó que "el enfoque del gobierno pasado en hacer una licitación tipo BOT a siete años fue un esquema erróneo que desincentivó la participación en el proceso.
La reforma busca crear condiciones para recuperar la inversión
El cronograma de la licitación está directamente ligado a la aprobación de la reforma eléctrica, una iniciativa que propone reestructurar la institucionalidad del sector para reducir la influencia política sobre la operación del sistema y fortalecer la confianza de los inversionistas.
Entre los principales cambios figuran la creación de un operador independiente, la reorganización de la ENEE mediante subsidiarias bajo régimen mercantil, una mayor autonomía para la CREE, la apertura de la inversión privada en transmisión y la incorporación de consumidores calificados.
Para Corrales, estos cambios son la base para atraer nuevamente capital al país.
"Como un todo, es una reforma institucional absolutamente necesaria para dar confianza a los inversionistas", aseguró.
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Respecto del regulador, explicó que el proyecto recupera parte de las garantías que perdió con las modificaciones introducidas durante el gobierno anterior.
Según detalló, la selección de los comisionados volverá a realizarse mediante criterios meritocráticos y fuera del calendario político. Además, se restituirían las protecciones legales de los funcionarios y se eliminaría la restricción que impedía a la CREE sancionar económicamente a la propia ENEE.
Sin embargo, Corrales advirtió que la reforma institucional no resolverá por sí sola los problemas financieros de la empresa estatal.
El comisionado sostuvo que el verdadero desafío pasa por reducir las pérdidas operativas y reconstruir la capacidad de pago de la distribuidora, cuya deuda continúa creciendo y condiciona las nuevas inversiones.
"Tienes que crear la confianza de pago en los inversionistas teniendo un mecanismo de pago seguro, o un instrumento de garantía, para que las facturas nunca tengan más de 45 días de atraso", consideró.
Asimismo, advirtió que, mientras ese problema persista, los oferentes seguirán incorporando sobrecostos para cubrir el riesgo financiero, encareciendo el precio final de la energía.
Además de la nueva capacidad de generación, la reforma abre la puerta a inversiones privadas en transmisión, un segmento donde Honduras acumula un importante rezago y que será clave para acompañar el crecimiento del sistema.
Corrales anticipó que también habrá oportunidades para ese segmento.
"Que miren a Honduras como un destino de inversión también para licitaciones de transmisión, que van a venir para recuperar todo el rezago que tiene el sistema", afirmó.
El funcionario advirtió que no aprobar la reforma implicaría mantener un modelo que considera insostenible desde el punto de vista financiero e institucional.
"Sobrevive el estatus quo en el que la ENEE solo sigue contribuyendo al crecimiento de la deuda y a la insostenibilidad de sus operaciones", señaló.
Finalmente, dejó un mensaje para quienes evalúan invertir en el país una vez que el nuevo marco entre en vigor: "Espere a que esté aprobado este nuevo marco legal, revíselo, platique con las instituciones y dése cuenta de que está para servirle al abonado y al inversionista".

