El Gobierno de Italia aprobó un paquete de más de 14.000 millones de euros destinado a la transición energética, que incluye inversiones para desarrollar 3 GW de nueva capacidad solar fotovoltaica, fortalecer la generación hidroeléctrica, impulsar el biometano y reducir los costes eléctricos del sector productivo.
La iniciativa forma parte del proyecto de Ley de Presupuestos 2027, aprobado el 28 de octubre por el Consejo de Ministros, y contempla 1.200 millones de euros para nuevos proyectos solares, 800 millones para recuperar la capacidad de los embalses hidroeléctricos y otros 700 millones en subvenciones para instalaciones de biometano.
A estas medidas se suman 2.500 millones de euros para empresas electrointensivas y 3.530 millones para pequeñas y medianas empresas no electrointensivas, con el objetivo de reducir los costes de suministro y promover inversiones vinculadas a la descarbonización y la incorporación de nueva capacidad renovable.
Los fondos proceden de la flexibilidad fiscal habilitada por la Unión Europea mediante la denominada cláusula nacional de salvaguardia, que permite ampliar el margen de gasto público para atender necesidades relacionadas con la energía y la seguridad del suministro.
Uno de los instrumentos centrales será el mecanismo Energy Release, dirigido a consumidores industriales intensivos en electricidad, al que se incorporará una nueva modalidad para pymes, con una asignación anunciada de 1.000 millones de euros.
En el segmento renovable, la financiación fotovoltaica busca acelerar la incorporación de generación nacional, mientras que los recursos destinados al sector hidroeléctrico apuntan a recuperar la capacidad de almacenamiento de agua en los embalses.
Seguir leyendo
Por su parte, el programa para biometano combinará subvenciones de inversión con incentivos a la producción, buscando ampliar la disponibilidad de gas renovable y reducir los costes asociados al régimen europeo de comercio de emisiones (ETS).
Gilberto Pichetto Fratin, ministro de Medio Ambiente y Seguridad Energética de Italia, sostuvo que el objetivo es combinar sostenibilidad ambiental, seguridad energética y competitividad industrial, mediante inversiones que permitan incrementar la producción nacional y generar beneficios para empresas y consumidores.
El proyecto también incorpora 650 millones de euros para mejorar la eficiencia energética de aproximadamente 700 escuelas públicas, con ayudas que podrán cubrir hasta el 100% de la inversión. Además, se asignarán 600 millones a hospitales e instalaciones sanitarias y 250 millones a universidades, centros de investigación, instalaciones deportivas e instituciones de formación artística y musical.
En infraestructura ferroviaria, se contemplan más de 5.000 millones de euros para reforzar la seguridad, modernizar instalaciones y mejorar la eficiencia de la red.
La financiación de la maniobra presupuestaria también incluirá una contribución adicional de aproximadamente 700 millones de euros procedente del sector energético.
En términos generales, el presupuesto italiano para 2027 movilizará alrededor de 26.000 millones de euros, según informó el Ejecutivo tras la reunión ministerial.
No obstante, las medidas energéticas todavía deberán superar el trámite parlamentario, por lo que los montos, instrumentos de ejecución y condiciones de acceso a los incentivos podrían modificarse antes de su aprobación definitiva.









