El Ministerio de Minas y Energía de Colombia ordenó a todos los operadores de red del país reportar obligatoriamente la información de los proyectos que solicitaron capacidad de transporte y conexión al sistema eléctrico. El requerimiento abarca instalaciones de generación, cogeneración, autogeneración a pequeña y gran escala, generación distribuida y comunidades energéticas.
La medida busca construir un inventario nacional de la potencia que podría incorporarse antes o durante El Niño 2026-2027, en un escenario de mayor presión sobre la generación hidroeléctrica, los embalses y la confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional. Los operadores deberán entregar la información dentro de los cinco días hábiles siguientes a la publicación de la Circular 40032, fechada el 27 de julio de 2026.
El Gobierno pretende conocer no solo la capacidad instalada de cada iniciativa, sino también el punto de conexión solicitado, el circuito, la subestación, el nivel de tensión y el estado de cada trámite. La cartera energética considera que esa información permitirá localizar demoras regulatorias, administrativas y técnicas que puedan ser intervenidas.
“Contar con esta información permitirá identificar los puntos en los que dichos trámites están presentando demoras”, señala el documento firmado por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma. Entre los obstáculos que se analizarán aparecen los tiempos de respuesta de los estudios de conexión, las causales de rechazo y la disponibilidad de capacidad en los circuitos.
La orden comprende la totalidad de las solicitudes que se encuentren en trámite, aprobadas y pendientes de energización, energizadas o resueltas negativamente durante los últimos 12 meses. De esta manera, el Ministerio busca obtener una fotografía integral del pipeline distribuido que gestionan las empresas responsables de las redes regionales.
Cinco días para informar capacidad, ubicación y estado de los proyectos
Cada operador deberá remitir un archivo Excel con la ubicación departamental y municipal de los activos, su clasificación tecnológica, la capacidad instalada solicitada en megavatios y la fecha de radicación. También tendrá que aclarar si la instalación entrega excedentes a la red y si dispone de almacenamiento.
Cuando exista un sistema de baterías u otra tecnología de almacenamiento, la circular solicita informar su capacidad “de ser posible”. Este dato adquiere relevancia frente a un período de menor disponibilidad hídrica, debido a la posibilidad de desplazar energía, gestionar excedentes y aportar flexibilidad operativa.
El reporte también deberá identificar la subestación, el circuito y el nivel de tensión al que cada proyecto pretende conectarse. Además, exigirá precisar si la solicitud se encuentra en estudio, aprobada, pendiente de energización, energizada o rechazada, junto con la fecha estimada de puesta en operación y la vigencia de la aprobación correspondiente.
La solicitud se apoya, entre otras normas, en la Ley 143 de 1994, la Ley 1715 de 2014, la Ley 2099 de 2021 y la Resolución CREG 174 de 2021. Este último instrumento regula procedimientos, plazos y causales de rechazo para las conexiones de autogeneradores a pequeña escala y generadores distribuidos.
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Según la circular, los operadores están obligados a gestionar la migración de la información histórica registrada en la ventanilla única y a suministrar los datos requeridos por la autoridad. El Ministerio remarca que los prestadores del servicio deben tramitar oportunamente las solicitudes vinculadas con fuentes no convencionales y esquemas de autogeneración.
El Niño acelera la búsqueda de potencia disponible
La urgencia del relevamiento responde a que estos proyectos suelen presentar ciclos de construcción y conexión más cortos que las centrales de gran escala. Por ello, una parte de la potencia actualmente en trámite podría incorporarse dentro de la ventana crítica prevista para El Niño 2026-2027.
“Una parte de esa potencia en trámite ante los Operadores de Red puede llegar a incorporarse al sistema”, destaca el Ministerio. Esa entrada permitiría reducir la demanda neta sobre el Sistema Interconectado Nacional y contribuir a conservar las reservas de los embalses durante los meses de menor hidrología.
El contexto climático refuerza la relevancia de la decisión. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales informó que las condiciones de El Niño ya estaban presentes en el océano y la atmósfera, con una probabilidad superior al 95% de fortalecimiento durante el segundo semestre de 2026 y persistencia hasta el primer trimestre de 2027. El organismo estimó, además, una probabilidad del 63% de que alcance intensidad “muy fuerte” entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
El escenario podría incrementar la presión sobre sistemas latinoamericanos con alta participación hidroeléctrica. En un artículo publicado por Energía Estratégica se advierte que el fenómeno podría reducir la disponibilidad de generación hidráulica, estrechar los márgenes de reserva, elevar los costos operativos y aumentar la necesidad de respaldo térmico durante la segunda mitad de 2026 y los primeros meses de 2027.
En Colombia, esa combinación resulta especialmente sensible debido al crecimiento del consumo y a los retrasos acumulados por distintos proyectos de expansión. XM advirtió sobre posibles déficits de energía y potencia durante el verano 2026-2027, asociados a menores aportes hídricos, mayor demanda y atrasos en la entrada de nueva capacidad. Durante junio, el consumo habría crecido 6,49% interanual, con máximos de 261,86 GWh diarios y 12.475 MW de potencia.
Frente a este panorama, la incorporación de generación distribuida y autogeneración puede actuar sobre dos variables. Por un lado, reduce la energía tomada desde la red por consumidores que producen localmente. Por otro, permite sumar excedentes en circuitos donde exista capacidad técnica para recibirlos.
El Gobierno busca determinar cuánta potencia puede efectivamente movilizarse en el corto plazo y qué actuaciones serían necesarias para destrabarla. La circular plantea “priorizar las acciones regulatorias, operativas, administrativas y de coordinación institucional necesarias para acelerar su entrada en operación”.
El resultado del relevamiento podría ofrecer una dimensión hasta ahora dispersa: cuántos megavatios de generación descentralizada están detenidos por estudios, falta de capacidad en circuitos, rechazos, trámites pendientes o demoras de energización. También permitirá distinguir los activos con posibilidades reales de conectarse durante los próximos meses de aquellos que requieren obras de red o ajustes regulatorios.
“La respuesta resulta fundamental para las acciones preventivas del sector frente al Fenómeno de El Niño”, concluye la comunicación oficial. Con un plazo de solo cinco días hábiles, el Gobierno transforma así la información sobre conexiones en un insumo central para su estrategia de confiabilidad y para la aceleración de capacidad eléctrica distribuida antes de la etapa más exigente de 2026-2027.

