Con la relajación de la cuarentena obligatoria, el consumo eléctrico en Colombia se está acrecentando.

Según un informe de XM, publicado el 28 de mayo pasado, hubo una recuperación del 26% de la demanda de energía del sector manufacturero y un 39% del sector de la construcción en el período que va del 27 de abril al 23 de mayo, frente al del 23 marzo al 26 de abril.

Esta es una buena noticia porque refleja que el nivel de actividad está creciendo. Pero esta luz tiene aparejada una sombra: la sequía que se está dando en toda Sudamérica podría generar un desabastecimiento energético en Colombia.

La propia ministra de Minas y Energía, María Fernánda Suárez, dijo en el Congreso que si la baja de los embalses persiste habría “riesgo de racionamiento en el verano 2020-2021”.

Pero más allá de un posible desabastecimiento, el desplazamiento de energía barata como la hidroeléctrica en una matriz como la colombiana (donde un 62% de la capacidad instalada -11 GW de 17.5 GW- se conforma de esta fuente de energía) implica que se pongan en marcha centrales térmicas, que son más caras.

De hecho, el último reporte de la consultora Antuko señala que del 25 al 31 de mayo el precio promedio semanal de la Bolsa de Energía subió USD 20/MWh, hasta los USD 113/MWh, debido a este fenómeno.

¿Es el momento del mercado entre privados de las renovables? Ante la consulta de Energía Estratégica, Alejandro Lucio Chaustre, Director de Óptima Consultores, opina que sí.

“Dada la escasez hidrológica y la presión al alza de los precios del mercado spot, las renovables juegan un papel importante”, sostiene el especialista.

Explica que “en la medida que los precios de energía se mantengan altos, los nuevos proveedores de contratos de renovables van a dinamizar la competencia y seguramente permitirle a los usuarios finales contar con precios más estables de largo plazo”.

“La gran ventaja competitiva de las renovables en Colombia es que será un nuevo proveedor de contratos a largo plazo a precios que no están referidos al costo marginal del sistema, sino a la Tasa Interna de Retorno del proyecto. Y eso va a jugar un rol importante en el mercado, dándole liquidez”, resalta Lucio.

No obstante, cabe destacar que en estos momentos la CREG está evaluando dos modelos de estandarización de contratos entre privados, uno de la Bolsa Mercantil y otro de Derivex.

Consultado sobre cuándo podrían aprobarse tales mecanismos, Lucio se esperanza con que a fines de este año o principios del 2021 estén en funcionamiento.