Actualmente, con las subastas del año pasado y las iniciativas de autogeneración que tienen entre manos las grandes empresas colombianas, la gestión de gobierno de Iván Duque suma alrededor de 2.500 MW renovables en proceso de construcción.

Durante el webinar producido por Energía Estratégica, titulado “La apuesta del Gobierno para desarrollar las energías renovables en Colombia”, Diego Mesa, Viceministro de Energía de Colombia, descartó el lanzamiento de una segunda subasta a largo plazo, depositando altas expectativas sobre el mercado privado.

“Creemos que con la inercia propia que hay, y ya con la regulación dándole vía libre a que se celebren contratos bilaterales, vamos a ver un incremento en el número de proyectos” en construcción, celebró el funcionario.

Mesa enfatizó que la Unidad de Planeación Energético Minera (UPME) tiene registrados en Fase 2, hasta 7.500 MW de capacidad”. “Eso es tres veces más de lo que tendríamos a 2022”, indicó el funcionario, reflejando las posibilidades de crecimiento de ese sector.

“Creemos que el mercado de renovables en Colombia ya tiene una inercia propia, que se está desarrollando”, enfatizó.

No obstante, un paso fundamental para este desarrollo será que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) apruebe los modelos de estandarización de contratos entre privados. Tiene dos en evaluación: uno presentado por la Bolsa Mercantil y el otro por Derivex.

A fin del año pasado, la intención del Gobierno era la de avanzar en ambos modelos y tenerlos en funcionamiento antes del primer semestre de este año. No obstante, el avance del COVID-19 y sus medidas de mitigación retrasaron los planes.

Durante el webinar, Mesa deslizó la posibilidad de que ambos modelos sean aprobados durante este año, aunque explicó que los contratiempos para hacerle frente a la pandemia podrían ser mayores y la agenda podría retrasarse “un poco más”.

El mecanismo de Derivex

Según explicó Tellez en una entrevista con Energía Estratégica (ver nota), el modelo de Derivex tiene como principal ventaja que “puede hacer más rentable el negocio de comercialización de energía eléctrica y, al mismo tiempo, trasladar un precio justo y eficiente al usuario final”.

“Derivex es un mercado continuo donde todos los días se pueden comprar y vender contratos de futuros de energía eléctrica. Se pueden fijar plazos anuales y mensuales, funciona de manera similar a un mercado de derivados de divisas, donde usted se puede cubrir de la volatilidad del precio del dólar, aquí se cubre de la volatilidad del precio de la energía eléctrica”, resaltó.

Destacó que en ese modelo, “la negociación y la liquidación de las operaciones es totalmente anónima, lo que permite que, sin importar el poder que puede ejercer un determinado agente del sector eléctrico, aquí todos los agentes participan en igualdad de condiciones”.

“Aquí no importa a quién le estoy comprando o vendiendo energía, lo importante es que se puede fijar un buen precio y que le garantizan el cumplimiento del negocio. Adicionalmente se encuentra información pública de todas las transacciones, solo precios y cantidades negociadas, lo que permite información oportuna al mercado eléctrico para una adecuada toma de decisiones”, indicó Tellez.

El mecanismo de la Bolsa Mercantil

En una entrevista con este medio, Alejandro Lucio Chaustre, Director de Óptima Consultores y uno de los cerebros detrás del diseño del Mercado de Contratos de Energía Eléctrica (MCE) de la Bolsa Mercantil comentó los pormenores del modelo presentado ante la CREG (ver nota).

“Se trata de un mecanismo de subastas recurrentes de contratos de suministro de energía eléctrica con plazos de 1, 3, 5, 10,15 y 20 años”, anticipó Lucio.

Y amplió: “Se trata de la negociación centralizada de contratos con una minuta estándar, con garantías de participación, pago y cumplimiento definidas en el mismo y con las seguridades propias de un administrador independiente, vigilado por la Superintendencia Financiera de Colombia y con los más altos estándares de seguridad de la información, ejecución de las subastas, compensación y liquidación de las operaciones, en resumen, las garantías que da al mercado una bolsa o mecanismo tipo “exchange” independiente”.