De acuerdo a las adjudicaciones en las subastas de Cargo por Confiabilidad y en la de largo plazo, el Gobierno de Colombia adjudicó unos 1.500 MW de energía eólica que deberían estar en funcionamiento en el año 2022.

Todos estos proyectos se emplazarán en La Guajira, uno de los sitios con mayor recurso eólico del mundo (según especialistas el factor de capacidad puede llegar al 60%).

Pero una de las cuestiones que vienen advirtiendo las empresas adjudicatarias es que el Departamento no cuenta con la infraestructura necesaria para la importación y traslado de los aerogeneradores (torres y turbinas), entre otros temas de envergadura como la obtención de permisos por parte de las comunidades originarias de la zona.

Para acortar tiempos y actuar rápido, el Gobierno, a través de la Vicepresidencia, conformó una Mesa de trabajo de la que forman parte todos los actores comprometidos. Ya hubo una primera reunión en febrero y hace poco se celebró un segundo encuentro.

Entre los temas que se trabajaron, se destaca el del acceso al agua, dado que es una zona desértica que requerirá del recurso para poder trabajar allí.

Como parte de la agenda de trabajo, hoy las empresas (Celsia, AES y EDPR) se reunirán y compartirán información para crear un plan común que presentarán a la Vicepresidencia.

Cabe señalar que en la zona se deberá trabajar sobre la creación de carreteras y adaptación de puertos que permitan recibir y trasladar equipos de gran porte. Además, la formación de recursos humanos durante el montaje de las obras, entre otras cosas.

Línea Colectora, ¿el principal desafío?

Por otra parte, el Gobierno está trabajando para facilitar los trámites de licencias ambientales para la línea Colectora, que deberá recorrer 470 kilómetros para despachar la energía que estos parques eólicos generen en La Guajira hacia los principales centros de consumo.

Los desafíos que trae aparejado la obra eléctrica Colectora. Fuente: GEB

El plazo previsto de entrada en operación de la línea es noviembre del 2022. Si bien los proyectos de energías renovables adjudicados en la subasta de largo plazo tienen un compromiso de inicio de funcionamiento para enero de ese año, al tratarse de contratos financieros pueden extenderse los plazos.

Sin embargo, están latentes posibles atrasos de obra de la línea  Colectora. Esto genera incertidumbres. En una nota publicada en Energía Estratégica, fuentes del banco de desarrollo colombiano Bancóldex (ver artículo) advirtieron que «la línea Colectora son parte fundamental del desarrollo del proyecto. De no contar con estas a tiempo se afecta la viabilidad de la financiación de los proyectos».

Incertidumbre en la construcción de la línea de transmisión “colectora” preocupa a los proyectos eólicos adjudicados en Colombia