Mañana es el día D. El Gobierno de Colombia dará a conocer no sólo los precios propuestos por actores de la oferta y la demanda, sino que instrumentará las adjudicaciones correspondientes y revelará cuál es la demanda objetivo. Es decir, qué cantidad de MW se pretenden adjudicar.

Cabe recordar que, si el entrecruzamiento de ofertas no llega a satisfacer el cupo de la demanda objetivo que se propone el Ministerio de Minas y Energía, existe la posibilidad de que esa diferencia sea adjudicada automáticamente.

Hasta el momento están compitiendo 23 comercializadores y alrededor de 50 proyectos de energías limpias en manos de más de 20 generadores.

En una entrevista para Energía Estratégica, Germán Corredor, Director Ejecutivo de Ser Colombia, da su opinión sobre el proceso licitatorio y analiza cuáles son los planes del Gobierno en materia de energías renovables para el año que entra.

¿El martes va a ser el gran día para las energías renovables Colombia?

Eso esperamos, pero hay cosas que no conocemos y hace que no tengamos toda la certidumbre.

Hay variables como la demanda objetivo, que no conocemos. Y no sabemos cómo va a jugar la demanda en sus ofertas; y eso determinará el resultado de la adjudicación.

Pero el esquema que se implementó es que se va a adjudicar algo y esperamos que no sea pequeña sino que se adjudiquen varios proyectos, sobre todo empresas nuevas, nuevos jugadores.

¿Usted se refiere a que no sean adjudicados sólo las empresas incumbentes, es decir, compañías que generan a la vez que atienden a la demanda?

Exacto. Ojalá entren varias nuevas empresas porque harían mucho más exitoso el proceso de subasta.

También esperamos que los precios sean competitivos. Porque el número de proyectos que están compitiendo y el hecho de que muchos jugadores quieran entrar al mercado colombiano van a ser muy interesantes la competencia.

Si bien no creo que se alcancen los precios que resultaron en la subasta de Brasil, sí creemos que serán más competitivos a los que hoy se celebran en el mercado.

¿Y qué precios se esperan?

Yo diría que un precio algo menor que el promedio de los contratos colombianos; eso ya es un buen resultado, porque creo que así ganamos todos.

¿Cuál es la expectativa de MW adjudicados?

Nosotros esperamos que por lo menos la demanda objetivo sea de 1.500 MW. Pero habrá que ver qué está pensando el Gobierno.

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¿Podría haber una próxima subasta el año que viene?

El Gobierno públicamente ha planteado la posibilidad de hacer otra subasta de energías renovables a largo plazo. Pero me imagino que eso va a depender del resultado de esta.

Yo siempre he considerado que hay tres factores de éxito para esta subasta: primero, que se adjudiquen; segundo, que entren nuevos jugadores, mínimo tres nuevas empresas; y tercero, que el precio sea competitivo. Es decir, que los mismos precios favorezcan al mercado.

No hay que olvidar, además, que la CREG está estudiando otros mecanismos de contratación que pueden servir de mecanismos diferentes a la subasta del Gobierno y que sea el sector privado el que haga sus propias subastas. Eso es posible que suceda a partir del año que viene.

¿Usted se refiere a que se estandaricen el modo de contratación bilateral, es decir, entre privados?

La CREG planteó al mercado, en una resolución del año pasado, que los agentes privados pudieran proponerle a la entidad mecanismos de contratación.

Bajo esa resolución, la CREG tiene dos propuestas que está estudiando. Una la hizo la Bolsa Mercantil de Colombia, donde proponen esquemas de contratación para hacer subastas en forma continua para celebrar acuerdos de 2, 5 y hasta 10 años. Ese mecanismo es una opción para que estos nuevos jugadores puedan participar.

El otro mecanismo fue presentado por la Bolsa de Valores de Colombia y XM. Ellos lo que han intentado fue desarrollar mercados de derivados, turbos, de distintas opciones. Eso no ha tenido demasiado éxito, entonces a partir de algunos ajustes, están buscando el aval de la CREG.

Entonces, si alguna de estas variantes se da podría dinamizar el mercado y puede hacer que nuevos proyectos puedan conseguir contratos.

Si algunos mecanismos de estos llegasen a funcionar bien, la subasta dejaría de ser imprescindible.