México continúa dando señales concretas sobre qué empresas, tecnologías y regiones podrían protagonizar la próxima etapa de expansión renovable.
Un relevamiento realizado por Energía Estratégica sobre datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) detectó 38 proyectos de generación y almacenamiento que registraron movimientos en su tramitación ambiental entre finales de julio y septiembre de 2026.
El volumen ya es significativo aun cuando la fotografía está incompleta. Los 21 proyectos cuya potencia está detallada en los expedientes suman 4.003,8 MW, mientras que otros 17 desarrollos cuentan con avances ambientales pero sin capacidad especificada en los extractos analizados. En consecuencia, la cartera real involucrada supera los 4 GW.
Detrás de esa cifra aparece otro dato que modifica la lectura del mercado: 20 de las 38 iniciativas —más del 52% del total— incorporan almacenamiento mediante baterías o corresponden directamente a sistemas BESS standalone. Son 13 plantas fotovoltaicas con baterías, tres parques eólicos híbridos y cuatro instalaciones exclusivamente de almacenamiento.
El peso del almacenamiento también puede medirse en capacidad energética. Entre los proyectos renovables que detallan el tamaño de sus baterías, el relevamiento identifica al menos 1.068 MWh de BESS asociado a generación solar y eólica. Ese volumen se distribuye entre Barajas Solar, con 103,5 MWh; Santos, con 90 MWh; Malva Solar, con 103,5 MWh; Garzas I de Quantum Energía, con 243 MWh; La Tiñosa, con 180 MWh; General Bravo, con 150 MWh; Tonachihua I de Sungrow Renewables, con 108 MWh; y San Joaquín, con 90 MWh.
La cifra constituye además un piso y no el volumen definitivo, ya que otros proyectos están identificados como fotovoltaicos o eólicos con BESS, pero los extractos ambientales relevados no especifican la capacidad energética del sistema de baterías. En total, 16 de las 38 iniciativas combinan directamente generación renovable y almacenamiento.
Cabe recordar que el Gobierno estableció que los nuevos proyectos renovables contemplen sistemas de almacenamiento equivalentes al 30% de la potencia instalada, con una duración de tres horas.
La tendencia coincide con el nuevo escenario de planificación eléctrica mexicano. La Secretaría de Energía mantiene procedimientos para incorporar generación y almacenamiento alineados con la planeación vinculante y, en el caso de los Sistemas de Almacenamiento de Energía Eléctrica (SAEE) bajo esquemas de desarrollo mixto, la capacidad requerida alcanza 935 MW con tres horas de duración.
En paralelo, la agenda de nueva generación mantiene 6754 MW renovables pendientes de definición en las nuevas convocatorias, de los cuales 4595 MW corresponden a capacidad fotovoltaica y termosolar y otros 2159 MW a eólica, según la información sectorial publicada durante el proceso de convocatorias.
Así, los expedientes de SEMARNAT permiten observar una capa distinta pero complementaria del mercado: cuáles son los desarrolladores que, al mismo tiempo que se ordenan permisos, interconexiones y nuevos mecanismos de incorporación de capacidad, ya están moviendo proyectos concretos sobre el territorio.
Qué generadoras y desarrolladoras avanzan en la nueva cartera?
El relevamiento muestra un mapa empresario diverso, con compañías que concentran varios desarrollos y otras que aparecen con proyectos puntuales de gran escala. Greendat Capital sobresale por volumen y cantidad de iniciativas, con seis proyectos que reúnen 953,9 MW entre solar, eólica y almacenamiento asociado.
La desarrolladora tramita La Morita I, de 100,2 MW; Santos, de 100 MW; Rancho Empacadora I, de 300 MW; Cañada y El Encino, de 125,5 MW; San Joaquín, de 100,2 MW; y la eólica La Tiñosa, de 228 MW. Cinco de esas seis iniciativas incorporan BESS, aunque no en todos los expedientes se explicita la capacidad energética.
Otro actor de peso es Transformaes Creación Sostenible, con dos proyectos eólicos que totalizan 703,5 MW. El Parque Eólico El Quemado, localizado en Mina, Nuevo León, contempla 247,5 MW y almacenamiento asociado, mientras Villagrán alcanza 456 MW en Tamaulipas.
También gana protagonismo Quantum Energía, detrás del Parque Fotovoltaico Garzas I, en Lerdo, Durango. El proyecto alcanza 351,39 MW fotovoltaicos y 243 MWh de almacenamiento, y figura entre las iniciativas híbridas de mayor escala de la cartera analizada.
En paralelo, Energía Firme acumula cuatro proyectos standalone por 780 MW, distribuidos entre Sonora, Chihuahua y Estado de México. SAEE La Loma contempla 160 MW en Hermosillo; SAEE Border suma 220 MW en Juárez; SAEE Moctezuma alcanza 150 MW en Ahumada; y SAEE Texcoco plantea otros 250 MW, con 1.000 MWh de capacidad y hasta 1.298 MWh nominales.
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Dentro del segmento eólico híbrido, Green Park Energy tramita General Bravo, de 274 MW con 150 MWh de BESS, en Nuevo León. La firma también aparece con Fotovoltaico Agua Nueva, en Saltillo, Coahuila, que ya cuenta con resolutivo ambiental, aunque el extracto relevado no especifica su potencia.
Sungrow Renewables también aparece entre los actores a seguir, vinculada a Tonachihua I, proyecto fotovoltaico de 120 MW en Calpulalpan, Tlaxcala. La iniciativa incorpora 108 MWh de baterías, bajo una configuración equivalente al 30% de la potencia durante tres horas.
Según datos relevados por Energía Estratégica, Sungrow Renewables también participa en las convocatorias de nuevos proyectos que actualmente se desarrollan en México, por lo que mantiene presencia tanto en la cartera ambiental como en los procesos abiertos para nueva capacidad.
Por su parte, Atlantica Power Generation obtuvo resolutivo ambiental para P Ceballos, proyecto fotovoltaico localizado en Mapimí, Durango, cuya potencia no está especificada en el extracto relevado.
La compañía también figura, según datos de Energía Estratégica, entre los desarrolladores que participan de las convocatorias privadas y mixtas que México lleva adelante para incorporar nueva generación, reforzando su posicionamiento dentro del nuevo pipeline.
Grenergy aparece asimismo entre los nombres relevantes del mapa, detrás de El Mezquital, un proyecto fotovoltaico ubicado en San Miguel de Allende, Guanajuato, que ya cuenta con resolutivo emitido. En este caso, la potencia no está especificada en el extracto analizado.
Entre las firmas con presencia internacional también figuran FRV, con Duna Solar en Chihuahua y Central Fotovoltaica SMA en Guanajuato; Prosolia Internacional de México, con El Coroneo II; y Solarig Development México, con PV Chabacanes Solar en Veracruz.
Otro nombre destacado es Elawan Wind México III, que tramita San Pedro Solar, de 125 MW, entre Huimilpan y Corregidora, Querétaro. También aparecen Armería New Energy, con Barajas Solar de 130,3 MW y 103,5 MWh de BESS, y Malva New Energy, con 130 MW solares y 103,5 MWh de almacenamiento en Veracruz.
El cruce entre expedientes ambientales y procesos de incorporación de nueva capacidad permite identificar dos movimientos paralelos. Por un lado, compañías que concentran varios cientos de megavatios mediante múltiples desarrollos; por otro, grupos internacionales y nuevos actores que empiezan a ganar visibilidad mediante plantas híbridas y sistemas de almacenamiento de gran escala.
Ese escenario refuerza uno de los principales hallazgos del relevamiento: el nuevo pipeline mexicano combina actores consolidados con compañías que buscan ganar escala en un mercado donde el BESS ya forma parte central de la estrategia de desarrollo.
La foto que deja la tramitación ambiental muestra, en definitiva, un mercado que empieza a ganar profundidad. Los más de 4 GW identificados no sólo reflejan volumen, sino también una mayor diversidad de desarrolladores, tecnologías y modelos de proyecto, con el almacenamiento ocupando un lugar cada vez más relevante.
El próximo filtro estará en cuántas de estas iniciativas logran completar permisos, asegurar interconexión, avanzar en las convocatorias privadas y mixtas y finalmente alcanzar etapa de construcción. Allí se definirá qué empresas consiguen transformar esta cartera en capacidad efectiva para el sistema eléctrico mexicano.
Más que una suma de expedientes, los más de 4 GW en tramitación empiezan a mostrar qué compañías buscan ocupar la próxima etapa del mercado renovable de México.


