El fuerte sismo registrado el viernes 17 de julio dejó expuestas deficiencias en instalaciones fotovoltaicas de Guatemala. La Asociación de Autoproductores con Energías Renovables de Guatemala (AAERG) recibió reportes de paneles desprendidos, fallas estructurales y situaciones que podrían comprometer la integridad de viviendas y familias.
El movimiento principal alcanzó una magnitud de 7,4 y sacudió el suroeste del país. Durante las 24 horas posteriores se contabilizaron 131 eventos sísmicos, de los cuales 33 fueron percibidos por la población, según el balance difundido por las autoridades guatemaltecas.
En ese escenario, Ottoniel Isaías Alfaro, presidente de la AAERG y fundador de Infinite Power, advirtió que los inconvenientes reportados no cuestionan la capacidad de la tecnología fotovoltaica, sino que reflejan las consecuencias de utilizar materiales inadecuados o ejecutar proyectos sin criterios profesionales.
“La energía solar es una gran solución para Guatemala, pero solo cuando se instala correctamente”, manifestó Alfaro.
La expansión del autoconsumo solar requiere estándares técnicos, personal capacitado y estructuras adaptadas a las condiciones sísmicas del país. El precio o la potencia de los módulos no deberían constituir los únicos criterios al momento de contratar un sistema.
El terremoto tuvo su epicentro en el océano Pacífico, cerca de la frontera entre Guatemala y México, y también fue percibido en El Salvador y el sur mexicano. Las autoridades activaron protocolos preventivos y evacuaron edificios ante la intensidad del movimiento.
Los organismos guatemaltecos atendieron 58 emergencias en distintas regiones, mientras las inspecciones preliminares detectaron afectaciones en carreteras, escuelas y oficinas públicas. Las autoridades mantuvieron activa la alerta en las zonas consideradas más vulnerables.
Instalación profesional y resistencia sísmica
El episodio demostró que una instalación fotovoltaica no puede evaluarse únicamente por su producción eléctrica o por el retorno económico previsto. Los anclajes, las estructuras y los puntos de fijación deben responder de forma segura frente a movimientos laterales y vibraciones.
“La instalación profesional no es un lujo, es una obligación de seguridad”, sostuvo el presidente de la AAERG.
Alfaro remarcó que los proyectos deben ser diseñados y montados por técnicos capaces de interpretar las normas locales, las cargas sísmicas y las mejores prácticas de anclaje y fijación. Esta exigencia adquiere mayor relevancia en sistemas colocados sobre tejados residenciales, comerciales o industriales.
Una deficiencia en el montaje puede afectar tanto a los módulos como a la cubierta que los sostiene. Además de interrumpir la generación, el desprendimiento de paneles, perfiles u otros componentes representa un peligro para personas, vehículos e inmuebles cercanos.
Los reportes comunicados a la Asociación incluyen sistemas fotovoltaicos mal instalados, desprendimientos y fallas estructurales. De acuerdo con la entidad, estas situaciones podrían haberse evitado mediante una correcta planificación y la intervención de profesionales preparados.
“Los materiales adecuados marcan la diferencia”, enfatizó Alfaro.
El fundador de Infinite Power recomendó emplear estructuras ligeras pero resistentes, fijaciones certificadas con capacidad antisísmica, módulos de calidad y soluciones de montaje probadas en condiciones semejantes a las guatemaltecas.
“Estructuras ligeras pero resistentes, fijaciones certificadas antisísmicas, módulos de calidad y sistemas de montaje probados en condiciones similares a las nuestras evitan desprendimientos y garantizan la durabilidad del sistema a largo plazo”, explicó el ejecutivo.
La advertencia también alcanza a las contrataciones basadas exclusivamente en el menor precio. El uso de componentes económicos de procedencia incierta puede reducir la vida útil del activo y elevar los riesgos estructurales, aunque los módulos continúen produciendo electricidad después del movimiento.
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La Asociación consideró necesario reforzar la trazabilidad de los materiales y la capacitación de los instaladores. Una mayor adopción de la tecnología sin controles adecuados podría multiplicar los incidentes y afectar la confianza de los usuarios.
AAERG pide revisiones inmediatas
Ante la continuidad de la actividad sísmica, la entidad solicitó a los propietarios de sistemas solares que realicen una inspección inmediata de los módulos y sus estructuras de soporte.
La revisión debe contemplar el estado de los anclajes, la integridad de los perfiles, las fijaciones de los paneles y el apriete de los componentes. También resulta necesario detectar deformaciones, movimientos, piezas sueltas o afectaciones sobre las superficies donde se encuentra montada la instalación.
“La prevención ahorra vidas, inversión y tiempo”, aseguró Alfaro.
Una ejecución deficiente provoca pérdidas económicas, puede poner en peligro a las personas y dañar la imagen del sector renovable, precisamente cuando Guatemala necesita ampliar la adopción de soluciones de generación limpia.
Por este motivo, la AAERG aconsejó prestar especial atención a los sistemas ejecutados sin supervisión técnica o mediante materiales de dudosa procedencia.
“Realicen una revisión inmediata de sus sistemas fotovoltaicos”, solicitó el presidente de la Asociación.
La inspección no debería limitarse a comprobar si el sistema permanece operativo. La continuidad de la producción eléctrica no garantiza que la estructura conserve sus condiciones originales de estabilidad y seguridad después de un evento de esta magnitud.
Alfaro pidió verificar “el estado de los anclajes, la integridad de las estructuras de montaje y el correcto apriete de todos los componentes”.
En caso de encontrar movimientos, deformaciones o piezas sueltas, la recomendación es detener cualquier intervención particular y recurrir a personal capacitado. Subir a una cubierta o manipular elementos eléctricos sin conocimientos técnicos podría incrementar la exposición a accidentes.
“Si su sistema fue instalado sin supervisión profesional o con materiales económicos de dudosa procedencia, contacte a un instalador certificado AAERG lo antes posible”, indicó el ejecutivo.
La organización promueve el contacto con profesionales que aplican estándares técnicos y ofrece orientación a propietarios que necesitan revisar sus instalaciones. El objetivo es impedir que el ahorro inicial en materiales o mano de obra derive posteriormente en reparaciones, pérdida de activos o daños sobre las viviendas.
El episodio también representa una advertencia para desarrolladores, distribuidores, aseguradoras e instituciones públicas. El crecimiento del autoconsumo requiere protocolos claros de diseño, instalación, mantenimiento e inspección después de eventos extremos.
La secuencia sísmica registrada tras el movimiento principal refuerza la necesidad de actuar de forma preventiva. Los 131 eventos contabilizados durante las primeras 24 horas mantuvieron en alerta a las comunidades del sur y occidente del territorio.
“La transición energética debe ser segura, confiable y responsable”, concluyó Alfaro.
El sismo dejó una señal para el mercado guatemalteco: la calidad de un sistema fotovoltaico también depende de su capacidad para soportar las condiciones reales del territorio sin poner en riesgo a las personas ni a sus bienes.

