La reforma del sector eléctrico se convirtió en la principal apuesta del sector privado para que Honduras logre una licitación competitiva de 1500 MW. A días de que el Congreso Nacional defina el futuro del proyecto, la Asociación Hondureña de Productores de Energía Eléctrica (AHPEE) considera que sin cambios en la gobernanza de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), un operador independiente y reglas estables será difícil atraer la competencia necesaria para garantizar precios competitivos.
"Honduras lleva ya casi una década sin que haya licitaciones competitivas y sin un ingreso de generación de forma competitiva", aseguró Karla Martínez, vicepresidenta de la AHPEE. A su juicio, esa falta de competencia terminó trasladándose directamente al costo que pagan los consumidores y explica buena parte del rezago que hoy enfrenta el país frente a otros mercados centroamericanos.
El planteo llega en un momento clave. La licitación de 1500 MW, prevista inicialmente para este año, fue postergada hasta 2027, mientras el sector advierte que la demora continúa alejando inversiones que en los últimos años encontraron mejores condiciones regulatorias en países como Guatemala y Panamá.
El proyecto de reforma busca corregir varios aspectos que el sector privado identifica como obstáculos para el desarrollo del mercado eléctrico. Entre ellos, propone volver a separar las funciones de generación, transmisión y distribución de la ENEE, además de crear un operador independiente del sistema, una figura que el mercado considera clave para garantizar transparencia y neutralidad en la operación.
Martínez explicó que el modelo vigente concentra demasiadas funciones dentro de una misma empresa, lo que genera conflictos de interés, reduce la confianza de los desarrolladores y limita la llegada de nuevos participantes a las licitaciones.
"Sin reforma no va a haber una gobernanza y una institucionalidad independientes y, por lo tanto, eso no es atractivo para los inversionistas", advirtió.
La ejecutiva también consideró que la incertidumbre regulatoria no comenzó con la iniciativa que actualmente impulsa el Gobierno, sino con los cambios introducidos en 2022, cuando la Ley 46-2022 modificó parte de la estructura diseñada en la reforma de 2014.
"La incertidumbre vino en 2022 con la Ley 46-2022. Fue la que generó esa incertidumbre porque fue un freno", afirmó.
Según explicó, el regreso del operador del sistema a la estructura de la ENEE eliminó la independencia técnica que requiere el mercado para funcionar bajo reglas claras.
"Toda esta concentración en la ENEE genera conflictos de interés, ineficiencia operativa y opacidad en la toma de decisiones", remarcó.
La propuesta actualmente en discusión apunta justamente a restablecer esa separación institucional, una estructura similar a la que opera desde hace décadas en mercados como Guatemala, Panamá y El Salvador y que permitió desarrollar licitaciones competitivas de manera sostenida.
Desde la AHPEE consideran que la aprobación de la reforma enviará una señal positiva a los inversionistas antes del lanzamiento definitivo del concurso de 1500 MW.
Martínez comentó que un mercado con mayor transparencia debería traducirse en una participación más amplia de empresas y, en consecuencia, en mejores precios para el sistema eléctrico.
"Que ese marco no esté estable y no sea con esa transparencia e independencia hace que no haya participantes en las licitaciones; y sin licitaciones no hay precios bajos, y sin precios bajos el sistema no es sostenible", señaló.
Como antecedente, recordó que durante el proceso anterior solo diez empresas adquirieron las bases del concurso, una cifra que el sector considera baja para una convocatoria de esa magnitud.
"Es un número muy bajo para una licitación de la magnitud de más de 1000 MW", indicó.
En paralelo, Guatemala continúa consolidando un marco regulatorio que el sector privado hondureño observa como referencia.
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"Guatemala tiene una estabilidad regulatoria muy envidiable; casi van a cumplir 30 años desde que hicieron esa misma reforma", destacó Martínez.
La situación financiera de la ENEE: el principal desafío
Más allá de la reforma institucional, la vicepresidenta de la AHPEE sostuvo que el saneamiento financiero de la ENEE será determinante para recuperar la confianza del mercado.
Actualmente, las pérdidas de distribución rondan el 40%, principalmente por el hurto de energía, una situación que afecta la capacidad de pago de la empresa estatal y limita la llegada de nuevas inversiones.
Martínez sentenció que separar las distintas unidades permitirá identificar con mayor precisión dónde se originan los problemas financieros y proteger los activos rentables de la empresa.
"El problema está en ENEE Distribución, que es donde está realmente el problema financiero, para tomar decisiones ágiles y que se puedan reparar", manifestó.
Diversos actores del sector ya habían advertido que la deuda acumulada por la estatal se convirtió en uno de los principales factores que deterioran la confianza país y condicionan el apetito inversor.
El costo de no aprobar la reforma
Para la AHPEE, postergar nuevamente la reforma tendría consecuencias inmediatas sobre el abastecimiento eléctrico.
Martínez advirtió que, sin un marco que facilite licitaciones competitivas, Honduras probablemente deba recurrir otra vez a contrataciones de emergencia con generación diésel, la tecnología de mayor costo disponible para incorporar capacidad en el corto plazo.
"El principal riesgo es que se va a tener que hacer una contratación de emergencia, y la única tecnología que normalmente puede dar eso es el diésel", advirtió.
La ejecutiva recordó que esa estrategia ya fue utilizada en años anteriores y terminó impactando sobre las tarifas eléctricas.
"La única forma de bajar la tarifa es haciendo licitaciones con alta participación de inversionistas a precios competitivos con subasta inversa", aseguró.
A ese escenario se suma otro riesgo: perder el respaldo técnico y financiero de los organismos multilaterales que actualmente acompañan el proceso.
Martínez destacó que instituciones como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y CAF respaldan la iniciativa porque fortalece la institucionalidad del sector. Además, señaló que Estados Unidos también manifestó su apoyo a un mercado abierto y competitivo, al considerar que brinda mejores condiciones para el desarrollo económico y la estabilidad regional.
Pese al complejo escenario actual, la vicepresidenta de la AHPEE cree que Honduras mantiene condiciones para recuperar el interés de los desarrolladores internacionales si logra consolidar un marco regulatorio estable.
"Honduras tiene una ventana que muy pocos mercados tienen ahora, y es que hay una necesidad real de generación, pero sobre todo de crecimiento y apetito por crecimiento económico", aseguró.
La dirigente sostuvo que el sector privado lleva años preparado para invertir y que la prioridad ahora pasa por construir reglas que trasciendan los cambios de gobierno.
"Como inversionistas en un sector eléctrico, lo que nos debe importar no es el corto plazo, sino el largo plazo. Formamos parte de este sector y si el sector no está sano, nadie va a estar bien", concluyó.

