Tal como adelantó Energía Estratégica, el Gobierno de la Provincia de Neuquén, a través de la Agencia de Inversiones (ADI), planea lanzar una licitación para poner en marcha el proyecto geotérmico Domuyo.

José Brillo, titular del ADI, anticipó a este portal de noticias que la convocatoria podría ser en agosto y se subastarían 5 MW.

Sería una primera etapa, teniendo en cuenta que, de acuerdo a estudios de prefactibilidad, la producción de vapores endógenos del yacimiento podrían mover turbinas de una capacidad por hasta 90 MW.

Por su parte, la Cámara Geotérmica Argentina está brindando soporte a la provincia para que este primer llamado sea exitoso.

Giorgio Stangalino, Presidente de la entidad, dialogó con Energía Estratégica sobre el emprendimiento, el modelo de la subasta que debiera utilizarse y las capacidades financieras que podría encontrar el proyecto a la hora de adjudicarse.

¿Qué expectativas tiene la Cámara sobre la subasta del proyecto geotérmico Domuyo?

Las expectativas son muy altas. A finales de febrero del año pasado, la Cámara Geotérmica Argentina firmó un convenio de cooperación y asistencia técnica con ADI Neuquén, cuya finalidad principal es brindar asesoramiento para acelerar la concretización de los proyectos geotérmicos volcán Copahue (hoy en suspenso) y volcán Domuyo.

Domuyo tiene dos estudios de prefactibilidad. El primero realizado en los 80 por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). Y hace unos años se realizó el segundo análisis.

Los resultados de estos estudios fueron sumamente promisorios, con riesgos geotérmicos mínimos. Además se arribó a la hipótesis de que Domuyo es uno de los yacimientos con mayor capacidad de la Argentina (90 MW).

En fin, la expectativa es muy alta.

Según trascendió, la Provincia licitará una primera etapa 5 MW. ¿Consideran que es primer paso apropiado?

Consideramos que es una potencia válida porque situación de suministro de electricidad de los 17 municipios de la zona cercana Domuyo, liderado por la localidad de Las Ovejas, es crítica y hace que sea necesario este proyecto.

Estos pueblos forman parte del último anillo eléctrico de la zona y sufren problemas de corte eléctrico. Para su estabilidad necesitan alrededor de 4 MW, por lo tanto con un proyecto de 5 MW se resuelve un importante problema social y también productivo.

En la segunda semana de febrero (de este año), con la Cámara realizamos un viaje para hacer revisiones técnicas sobre todas las manifestaciones geotérmicas, junto al ADI.

Allí nos reunimos con los intendentes de Varvarco y Las Ovejas, y se resolvió que lo mejor para aprovechar el potencial de la zona era lanzar una primera licitación de 5 MW. Lo interesante de esto es que contamos con el apoyo de las localidades.

El proyecto sólo cuenta con estudios de prefactivilidad técnica. ¿Se puede avanzar en un proyecto de este tipo sin que se realice la factibilidad? ¿O habría que dar ese paso y eso encarecería el proyecto?

El hecho que no esté factibilizado podría interpretarse como un encarecimiento del proyecto, porque a la factibilidad hay que hacerla.

La construcción de la planta de 5 MW podría estar en torno a los 18 millones de dólares; y se requerirían unos 7 millones de dólares más para factibilizarlo. Es decir, un total 25 millones de dólares.

¿Hay apetito de la banca en financiarlo?

Entendemos que sí. Hay bancos multilaterales dispuestos a apalancar este tipo de obras. La Cámara ha participado de algunas charlas en donde se ha requerido por parte de la banca garantías técnicas sobre proyecto.

Apelando a su experiencia por este tipo de licitaciones, ¿cómo debiera ser la convocatoria para este proyecto?

Estamos asesorando al ADI sobre los términos de referencia adecuados para la futura licitación, que contemplen este riesgo de falta de factibilidad.

Lo que proponemos es que la obra se haga de una vez, es decir, que el adjudicatario realice la factibilidad y construcción de la obra, para que el proceso sea más ágil y se haga de manera más rápida de trayecto.

Desde ya que la decisión política del proyecto están en manos del ADI y de Gobierno de Neuquén.

¿Cuánto demoraría el emprendimiento geotérmico en empezar a generar energía?

Haciendo los pozos para factibilizar la obra y construyendo la central, se demoraría aproximadamente 2 años.

¿La obra se apalancaría con un contrato de abastecimiento PPA de la provincia a la empresa adjudicataria?

Por los diálogos que hemos tenido no se prevé un PPA, porque la planta de 5 megas quedaría en manos de la Provincia, que será la que financiará la obra y personal del ADI la operaría. Lo ideal sería que ese personal sea capacitado por la empresa ganadora de la subasta.

Neuquén evalúa licitar la primera etapa de un proyecto geotérmico que requiere un presupuesto de USD 18 millones