Con el declive del segundo gobierno de Perón, Villa Guillermina, comenzó a quedar relegada como pueblo tras el cierre de La Forestal, empresa que le daba vida. Con el correr de los años la comuna empalideció, y de 20 mil habitantes que supo tener en 1950, 20 años después el censo indicó que sólo 2500 personas habitaban el lugar. “Más allá que esto es un gran proyecto productivo, más allá que viene a saciar una necesidad energética, para nosotros esto es un proyecto de vida”, dice entusiasmado Roque Chávez, presidente comunal de Villa Guillermina y responsable de la iniciativa, a Energía Estratégica.

Es que la planta de generación de energía eléctrica a partir de biomasa forestal que podrá producir 15 MW de potencia, estaría en funcionamiento de obras a partir de agosto y, entre 18 a 20 meses, finalizaría la obra completa, por lo que a principios de 2017 ya estaría entregando los primeros voltios al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

“La viabilidad técnica está superada al igual que la económica; y lo que tiene que ver con tecnología e inversión acaba de resolverse con capitales chinos”, explica el funcionario, por lo que “para agosto, más tardar septiembre (dependiendo las condiciones climáticas por precipitaciones), estaríamos listos para cumplimentar todos los requisitos que hacen falta”, agrega.

Por otro lado, el funcionario señala que el proyecto incentiva “dos cuestiones estructurales” que hacen de esto un “círculo virtuoso”: “viene a solucionar un problema que en nuestra zona – por el norte de Santa Fe- es casi irresuelto, como la calidad del servicio eléctrico, las baja de tensión, cortes de luz; y deja un precedente que podrá ser utilizado por otras localidades como es la energía distribuida a alta presión a partir de la biomasa forestal, que desalienta el importe de energía”.

Por su parte, Mirta Cañete, asesora técnica del proyecto, en diálogo con este medio cuenta que los MW entregados podrían superar los 15 MW que en principio están estimados para la planta, pero que será conveniente analizar construir más emprendimientos de este tipo de entrega que una sola de  25 o 50 MW. “Estratégicamente es conveniente para beneficiar otras poblaciones como Tartagal u otros puntos del norte de la provincia de Santa Fe para que puedan dinamizar su mercado forestal en el mismo sentido que lo hará Villa Guillermina”, analiza.

Si bien para la experta, lo más engorroso de la tramitación y negociaciones “ya está resuelto”, aún se encuentran otro tipo de tareas a realizar que no dejan de ser importantes. Por un lado, capacitar a las 160 familias que viven de la actividad para incluirlos al proyecto y poder formalizar una ‘guía forestal’, como exigencia de la Secretaría de Medioambiente, en donde se encuentren los planos del circuito de la leña. “Sobre esto vamos a estar trabajando durante estos días; es lo primero que tenemos que regularizar”, indica.

Reforestación

Por otra parte, el presidente comunal Chávez cuenta que ya se hicieron estudios que permitirán una reforestación continua para contrarrestar la deforestación que provendrá de la actividad.

Explica que se quemarán 400 hectáreas por año, un total de 3.000 cada 8 años, el tiempo suficiente para que una serie de Eucaliptus maduren y entren en el ciclo productivo de energía eléctrica.