La Comisión Nacional de Energía (CNE) ha ido redefiniendo las proyecciones respecto de las necesidades de suministro eléctrico para clientes regulados, lo que llevó a que la última licitación convocada por este ente haya recibido distintas modificaciones.

Si bien el cronograma indicado a través de la Resolución Exenta N°39, con fecha del 31 de enero de 2020, había fijado que la “Licitación 2019” se lleve a cabo durante este 2020, distintos referentes del sector energético chileno señalan que este proceso podría aplazarse un año más.

“Lo que se tenía a la vista hace 12 meses atrás era una necesidad de unos 4000GWh. Hoy, se han ajustado a un orden de 1800 GWh pero se sigue revisando”, advirtió Ramón Galaz, gerente general de Valgesta Energía.

Producto del estallido social hacia finales del año pasado sumado a la reciente crisis por el coronavirus Covid-19, la tasa de crecimiento de la demanda eléctrica habría sufrido una nueva modificación en Chile.

Por lo que se podría volver a retrasar o incluso postergarse de manera indefinida la licitación prevista para el segundo semestre de este año.

Consultado por Energía Estratégica sobre aquella posibilidad, Ramón Galaz, Gerente General de Valgesta, señaló que dentro del calendario el informe de licitaciones es un hito fundamental para poder justificar la necesidad o no de llevar a cabo aquel proceso este año.

Según lo dispuesto por el artículo 131° ter de la LGSE, el proceso de licitación se inicia con un Informe de licitaciones de la CNE. En virtud de los resultados obtenidos en aquel aprobado por la Resolución Exenta N° 665 (1 de octubre de 2018) es que se definió la convocatoria a la última licitación de suministro del servicio público de distribución de energía eléctrica.

Sin embargo, lo antes señalado cambiaría el escenario que pueda darse en los próximos años, cuando deberían generar las centrales que puedan adjudicarse en la licitación.

“Hoy en día no hay claridad sobre la continuidad o no del proceso. Obviamente el Gobierno tratará de que se lleve a cabo durante el 2020. Sin embargo, la probabilidad para que eso no suceda y se pase para el 2021 es real, podría pasar. Dependerá de lo que declaren las distribuidoras en sus proyecciones y lo que defina CNE en el Informe de licitaciones”, señaló el gerente general de Valgesta Energía.

Dos grandes parámetros entrarán en juego según el referente consultado: el punto de partida para la proyección de la demanda y a qué tasa crecerá. Desde su análisis, consideró que “hay una gran probabilidad de que estos indiquen que no sean necesarios nuevos contratos de suministro porque la demanda no será la suficiente dentro de 5 años para justificar nueva generación”, lo que podría llevar a evitar nuevos procesos licitatorios o que finalmente la licitación convocada en abril de 2019 se postergue para 2021.

Se espera que la incertidumbre actual pueda despejarse prontamente por el Gobierno, ya que habría buena predisposición para a llegar a definiciones y aclarar la continuidad del proceso. Se está a la expectativa. Por lo pronto, ya se abrió el registro para que los interesados puedan opinar sobre el informe de licitación, tal como lo establece la reglamentación vigente, la cual debería ser completada por las proyecciones sobre la demanda que entreguen las distribuidoras en estas semanas.