La adjudicación de proyectos eólicos y solares en la subasta de largo plazo de energías renovables, por más de 1.350 MW, motivarán inversiones por arriba de 2.000 millones de dólares.

Por este motivo, ahora los adjudicatarios han entrado en diálogo con entidades financieras para apalancarlos.

Como adelantó Energía Estratégica, uno de los principales desafíos que tendrán los 6 proyectos eólicos adjudicados, por más de 1.000 MW, será que efectivamente para noviembre del año 2022 esté construida la línea de transmisión Colectora.

Se trata de una obra en 500 kV de 470 kilómetros de extensión que permitirá trasladar la energía que generen estos parques en La Guajira a los grandes centros de consumo.

Los desafíos que trae aparejado la obra eléctrica Colectora. Fuente: GEB

¿La línea estará lista en tiempo y forma? Es la pregunta que se hacen desde las gerencias de las entidades bancarias, teniendo en cuenta antecedentes de serias demoras a la hora de otorgar permisos.

Sobre este tema se debatió a principios de la semana pasada. La empresa DNV GL, junto al estudio Angulo Martínez & Abogados, realizaron una jornada a puertas cerradas de las que participaron importantes entidades bancarias.

Entre ellas estuvieron presentes representantes de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), Bancolombia, Davivienda, fondos de capital de infraestructura, multilaterales como el BID y bancos internacionales como Itaú o la JP Morgan. Además participaron delegados del Ministerio de Minas y Energía y del Gobierno de La Guajira.

En diálogo con Energía Estratégica, Juan José Angulo Martínez es Socio fundador de la firma Angulo Martínez & Abogados, contó que en el evento se reflejó la incertidumbre de la banca por posibles retrasos en Colectora.

“Se centró mucho el tema en las condiciones de acceso de la red y cómo los bancos están percibiendo esto: con un alto grado de incertidumbre”, señaló.

No obstante, explicó que representantes de La Guajira y del Ministerio de Minas y Energía se comprometieron a trabajar mancomunadamente para que no hubiera atrasos y en dos años la línea pueda estar montada.

“El punto de vista que ofreció el representante de la Gobernación de La Guajira es precisamente la posibilidad de ese trabajo en conjunto: el involucramiento de todos los grupos de interés para trabajarlo mancomunadamente y no de manera aislada”, destacó Angulo Martínez.

En ese marco, el abogado especialista en energía reconoció que será importante para los adjudicatarios hacerse de buenos ‘contratos de respaldo’, no sólo por posibles atrasos de la línea, sino también porque los PPA están comprometidos por entrega de energía en bloques horarios.

Los contratos de respaldo permitirían cubrir ciertos baches de energía. “Esto permitirá hacer más líquido el mercado de contratación de corto, mediano y largo plazo”, indicó Angulo Martínez.

Incertidumbre en la construcción de la línea de transmisión “colectora” preocupa a los proyectos eólicos adjudicados en Colombia