Empresas que tienen instalados parques eólicos en la zona de Chubut encendieron el botón de alerta tras conocer la Ordenanza N°11.349 que establece la creación de una nueva tasa, emitida por el Concejo Deliberante de la localidad de Puerto Madryn el jueves pasado.

Si bien todavía se están haciendo los cálculos para conocer cómo podría impactar en cada compañía, se estima que el monto es significativo, por eso la medida preocupó a todo el arco empresario de las energías renovables.

Más todavía a sabiendas que años anteriores el Gobierno provincial mencionó sus intenciones de establecer un impuesto al viento, en una jugada para obtener mayor recaudación, quizás tomando como modelo el cobro de regalías a la industria oíl & gas.

Apenas conoció esta novedad, la Comisión Directiva de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) sentó posición sobre el tema.

“CADER, como cámara de representación empresarial del sector de las energías limpias con once años de antigüedad y más de 120 firmas asociadas, representando toda su cadena de valor, ratifica su posición contraria a cualquier modificación o instauración de un nuevo impuesto, canon o tasa, que implique mayor carga fiscal para el sector de las energías renovables, dado que amenazan seriamente su desarrollo y continuidad en nuestro país”.

La asociación empresaria cuestiona el cambio de las reglas de juego, al punto que advierte que “constituye además una amenaza cierta y concreta a otros proyectos que se encuentran en etapas de diseño y desarrollo, que se ven fuertemente desincentivados a motorizarlos”.

En la misma línea se plantaron desde la Cámara Eólica Argentina (CEA). Así se pronunciaron en declaraciones a Energía Estratégica: “la ordenanza afecta inversiones de muy largo plazo que necesitan de una absoluta estabilidad fiscal.”

Los eólicos advirtieron que “estos impactos no previstos en la ecuación económica de los proyectos, en el marco de una crisis mundial por la pandemia del COVID 19, pueden constituir obstáculos no solo en la continuidad de los mismos sino en la fuente de trabajo que representan”.

Desde CEA tienen miedo al efecto contagio: “Otro aspecto grave es la eventual proliferación de esta iniciativa en otras jurisdicciones”.

Sobre esta medida de Puerto Madryn opinó el ex Director de Promoción Nacional de las Energías Renovables durante el Gobierno anterior, Maximiliano Morrone: “Este tipo de iniciativas son de por si polémicas, dado que generan cambios en las reglas de juego sobre la marcha y eso nunca es bueno si se busca dar un marco de estabilidad para las inversiones”.

Siguiendo la idea, Morrone apuntó que “es entendible la necesidad de recaudación de los municipios, sobre todo en este contexto, pero deben saber que de esta forma no van a atraer inversiones a futuro”.

La firma Genneia, que está radicada con inversiones dentro del “nodo Madryn” con más de 400 MW de potencia eólica a instalar, también se expresó respecto al nuevo gravamen.

“Genneia está analizando la razonabilidad de los impuestos y tasas que se están creando tanto a nivel local, como provincial y nacional, pero de antemano rechaza los mismos, ya que afectan la estabilidad jurídica de los contratos y derechos constitucionales garantizados”.

“No obstante ello, la compañía seguirá apoyando el desarrollo productivo de las comunidades donde opera y cumpliendo con sus obligaciones con todas las partes interesadas”, concluyeron.