Javier Rebollar, Jefe de Ventas en México, Centroamérica y el Caribe del Nordex Group, participó del panel denominado “Avances tecnológicos, nuevas soluciones y necesidades del mercado latinoamericano: Visión de Fabricantes”.

En el mismo mencionó que “una necesidad clara para todos los países en Latinoamérica que tienen los proyectos renovables para ser exitosos es el poder asegurar contratos Power Purchase Agreement (PPA)”.

Javier Rebollar – Nordex Group

Además opinó que “la subasta recientemente lanzada por el gobierno colombiano es una buena señal para el mercado, ya que da pasos firmes y claros para la continuidad de las renovables en el país”.

Bajo esa línea, una de las necesidades que Rebollar notó es la de analizar la posibilidad de flexibilidad en criterios de interconexión, dado que “hay ciertos criterios que podrían dejar fuera de esta subasta a algunos proyectos eólicos, lo cual puede impactar en conseguir precios menos competitivos o atractivos”.

“Creemos que si hay un poco más de flexibilidad permitirá que se consigan aún mejores precios y más competitivos”, agregó. 

En lo que respecta al rol como fabricante, en este caso de aerogeneradores, está el objetivo de maximizar el costo de energía. Y bajo la mirada del especialista, “la carrera hoy ha ido apuntando a que los rotores crecen, al igual que las potencias, pero siempre con una mezcla que nos permita dar mucha flexibilidad, porque cada sitio o emplazamiento es distinto”.

Incluso señaló que en su portafolio de productos cuentan con rotores de 133, 149, 155 y 163 metros. Variedad que se asemeja con los generadores al poder ir con potencias desde 3 MW hasta 5.9 MW. “Esto nos brinda una flexibilidad máxima para cada sitio”, comentó.

Contrastes entre países

Una de las temáticas que surgieron durante el panel fue la diferencias entre regiones de Latinoamérica. Y el Jefe de Ventas en México, Centroamérica y el Caribe del Nordex Group reconoció que “existe un contraste muy marcado y claro, aquel entre México y Colombia”. 

¿Por qué? “Hoy desafortunadamente el gobierno de México deja de apostar por las energías renovables. (…) Mientras que en Colombia, el gobierno cada vez da pasos más firmes y claros para diversificar su matriz energética, estar muy bien resguardado y mitigar posibles riesgos ante fenómenos naturales”. 

“Con toda esta entrada de renovables da pasos claves. Un ejemplo es el artículo 296 de la Ley 1955 donde el gobierno hace ajustes en la Constitución política colombiana y los distribuidores mayoristas de energía tendrán la obligación de que por lo menos el 10% de la energía que vendan, tendrán que ser de fuentes renovables no convencionales”, destacó Rebollar.