En una publicación que se había realizado en el sitio de Diputados, antes de la sanción ficta, se había asegurado que “el proyecto prioriza así el aprovechamiento de uso interno de la energía, la creación de polos de desarrollos, la utilización sostenible de los recursos naturales, con los cuales cuenta el país, la integración energética regional, el aumento de la calidad de la energía, la seguridad energética, el desarrollo de nuevas tecnologías y la obtención de un mejor precio de los sectores, todo esto, con el compromiso nacional de respeto y preservación del medio ambiente”.

Igualmente, cabe señalar que a consideración de la APER, la promulgación de la ley iba a permitir iniciar una nueva era en la generación de energía en Paraguay. Para el presidente de la APER, ingeniero Eduardo Viedma, la reglamentación de la ley, si era promulgada, debía ser consensuada con los actores del sector público como la ANDE, el Viceministerio de Minas y Energía, y el Consejo Nacional de la Producción y/o Transporte Independiente de la Energía.

Fuente: APER.