¿No sabían?

¿No quisieron?

¿No pudieron?

O no quisieron

O aunque quisieron no supieron

O si supieron no podían

O si podían agotaron su tiempo

O aunque tuvieran tiempo, no podían

O aunque podían, no sabían

O aunque sabían, no quisieron

Más allá de la alternativa que condicionó el comportamiento, lo que queda reflejado es la inacción, quizás motivada por el sesgo de incertidumbre casi permanente donde convivió el sector energético desde hace ya unos años, por parte de funcionarios carentes de formación especializada e incapaces para la toma de decisiones en su asignado rol de cartera.

Los pseudos especialistas carentes de una visión estratégica o una posición política clara son falsos personajes envueltos en una maraña de gestión pública cuyos resultados van quedando a la vista evaluando lo que dejan en una mirada retrospectiva.

Quizás la razón fundamental de esa impresión generalizada que el Gobierno no supo abordar la cuestión energética de Argentina adecuadamente, se base en la ausencia de un programa integral de una política definida a largo plazo, de un plan o siquiera de una idea común entre los diferentes funcionarios de una misma cartera.

 ¿Que pasó con el Generador de Río Turbio?

Luego del terrible accidente que se produjo en la mina de carbón de Río Turbio en 2006, donde murieron 14 mineros, como resultado de acciones negligentes en el manejo de las instalaciones, la gestión de Nestor Kirchner, prometió dar un impulso al trabajo en la misma y entre otras cosas, construir una Central Térmica que transformase en energía eléctrica el carbón producido en la mina.

La obra para tal proyecto comenzó en el 2008.

Este proyecto aplica la última tecnología existente para la utilización del carbón mineral que es la Combustión en Lecho Fluidizado, lo que permite, el uso de todo tipo de carbón o combustible sólido, con mayor rendimiento energético y muy bajas emisiones de gases que afectan el medio ambiente.

Lamentablemente, durante la puesta en marcha, se apuraron algunas tareas finales, forzando a ingresar una unidad fuera de las condiciones de operación especificadas por el fabricante.

Esto originó serios daños en las instalaciones de una de las calderas, suspendiéndose la puesta en marcha, y quedando la otra caldera incompleta en su construcción.

Debido a que durante la construcción hubo irregularidades en el manejo financiero de los fondos orientados a la obra, el gobierno que asumió en el 2015 paralizó la obra y el proyecto quedó inconcluso, con un bloque completo averiado y otro próximo a su finalización.

Han pasado cuatro años sin que se haya retomado la finalización de la obra inconclusa.

La decisión de la administración anterior fue no tomar ninguna decisión.

Lucio Cincinato