¿Esperaba que el Gobierno federal de este giro?

No. Inclusive esperaba una reforma 2.0 en el sector, que agudizara y profundizara temas que hoy están vacíos en la Reforma Energética. Sí había que afinar y redefinir varias cosas pero no dar marcha atrás.

¿Qué había quedado pendiente?

No se definió adecuadamente el papel de los gobiernos locales. Se segmento muy bien la parte del mercado, se crearon los reguladores pero la figura de la Secretaría de Energía continuó sin delegaciones regionales y desafortunadamente volvió a ser representada en su instancia normativa y regulatoria por PEMEX o CFE, según el rubro del que estemos hablando. Eso no se puede mantener, existe un regulador y un operador del mercado que deben ser independientes.

¿Ya se había pronunciado en contra de ese tema?

Como parte del gobierno local me ha toco fundar y participar de la Asociación de Funcionarios Estatales de Energía y desde entonces se pugno sobre esto; ahora, veo que la industria está haciendo lo mismo.

Es necesario hacer aterrizar localmente todo proyecto energético y la concurrencia de afectaciones o beneficios locales no fueron definidos por el legislador. Necesitamos tener incidencia en estos temas.

Hay Estados, como el de Hidalgo, que han procurado generar un ambiente de negocios adecuado para el sector energético en particular, y estas medidas los están afectando.

Las inversiones de energías renovables son inversiones a largo plazo y de alto rango de maduración; por lo que, no podemos dar golpes de timón e incurrir en temas retroactivos que vulneran el modelo de negocios de las renovables previamente establecidos en México, como tampoco los compromisos legales y contractuales que tienen las empresas.

¿Dónde está hoy México con respecto a la Reforma Energética?

Estamos ante una Reforma -1.0 y es muy grave que las medidas que se tomaron no se hayan consultado y consensuado con los distintos actores. Yo no entiendo mayor soberanía en materia energética que aquella que es en beneficio del consumidor final.

Nuestra tarea en mejora regulatoria es trabajar en pro del ciudadano o usuario y propiciar un mejor ambiente de negocios para el mercado. Si no estamos atendiendo estos dos objetivos base, yo creo que estamos fallando. Luego pueden sumarse trabajos por la simplificación, digitalización, etc. Pero lo primordial es lo primero.

Puntualmente sobre el Acuerdo de confiabilidad, ¿cuál es su posición?

Yo creo que está probado en muchos países realizar recortes previstos a distintos jugadores suministradores del mercado pero cada quien tiene que tener su función, uno no puede ser juez y parte.

Considero que en este escenario se debe volver al esquema inicial y empoderar al regulador.

No podemos ver que el director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) este emitiendo opinión como regulador, cuando el que cumple ese papel es la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

¿Qué garantías hubiera ofrecido la CONAMER de haberse respetado el debido proceso de Acuerdo?

Nosotros como autoridades de mejora regulatoria tenemos un mandato en ley que dice que aquellas regulaciones que puedan incrementar los costos o tiempos del usuario, deben ser sometidos a consulta por lo menos en un período prefijado. En esa consulta deben participar todos los actores involucrados y personas interesadas.

Conozco a muchos miembros de la Comisión Federal de Electricidad y no dudo de su capacidad pero yo no creo que esa capacidad sea igual a la suma de todos talentos nacionales y extranjeros que están participando ahora del mercado.

No se trata de descubrir el hilo negro, ni el agua tibia, ya tenemos ejemplos a nivel internacional de cómo resolver este tipo de problemas. Creo que hubiera sido muy oportuno que al momento de someterlo a consulta se hubieran escuchado las voces de todos y obtenido una visión más consensuada para resolver eventuales problemas o riesgos en el sistema o mercado eléctrico.

¿Qué peligros advierte?

Esto deja al usuario, al productor y al inversionista casi en un estado de indefensión, restando mucha competitividad en el mercado.

Me pregunto que pasará con las subastas que al final del día son las qque consiguieron precios mundialmente bajos en energía.

Finalmente, se terminará afectando a los consumidores por la subida de los precios y por otro lado a aquellos que ni siquiera tenían que pedir permiso por la generación, los generadores exentos, los prosumidores.

Algunos especialistas indican que el real problema en torno a la confiabilidad es el sistema eléctrico y sus redes de transmisión, ¿qué opina?

La potestad de transmisión estaba bien sea  controlada por el Gobierno Federal , pero no una barrera al libre acceso y hoy no hay conocimiento si las licitaciones de transmisión se irán a retomar.

En México, necesitamos mayor rapidez de inversión en infraestructura eléctrica.