El diseño de políticas públicas en torno a las energías renovables ha causado un debate intenso en México desde el inicio de este sexenio de Gobierno federal. Las disyuntiva se reforzó durante el mes de diciembre de 2019, cuando se dio a conocer un “pliego petitorio” de CFE que adelantaba una serie de medidas que se empezaron a dejar entrever a través de acuerdos y disposiciones de SENER, CENACE y la CRE, durante este primer semestre del 2020.

Una presentación de “controversia constitucional” citando artículos como el 16 y 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, brindó mayor claridad en el asunto y la Suprema Corte falló a favor, en este caso de la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE), uno de los tantos que organismos que salió en defensa de las energías renovables. 

Aquellos artículos referidos a la legalidad de procedimientos, concentración de monopolios y otros temas adicionales, fueron significativos para aquella Comisión que debe velar por la competencia y libre concurrencia en México.

Aquí, vale la pena aclarar que la COFECE es un órgano regulador autónomo constitucionalmente y que “esa independencia en términos constitucionales es la que lo habilita a tomar decisiones independiente a la política publica para velar por la competencia en los mercados”, destacó Montserrat Ramiro Ximénez, excomisionada de la CRE. 

Durante su participación en un webinar de la Asociación Mexicana De La Industria Fotovoltaica (AMIF), la referente en regulación eléctrica, energías renovables y cambio climático señaló primeramente la importancia de esa institucionalidad del país que muestra independencia para colaborar a la recuperación de inversiones y crecimiento económico que necesita el país.

“Es un triunfo para los ciudadanos”, declaró el Ing. Leonardo Gabriel Velasco Ochoa, presidente de AMIF, en celebración de aquel revés judicial contra el Gobierno federal, valorando a las energías renovables.

Control de variabilidad 

Avanzado el conversatorio, el titular del gremio de la industria fotovoltaica resumió cómo es hoy la penetración de las energías renovables consideradas “variables” en el Sistema Eléctrico Nacional.

Marcando un escenario desfavorecedor, el empresario señaló una caída en la generación eléctrica mensual en abril y mayo de un -7,4% y un 11% respectivamente, frente a las medidas que restringieron las actividades productivas en algunas industrias por el avance del Covid-19.

En este contexto, considerando distintas fuentes de generación, la energía eólica habría crecido un 14% y la fotovoltaica un 81% (de enero a mayo de 2019/2020), destacándose por sobre ciclo combinado (+6%), hidroeléctrica (-11,%) y térmica convencional (-44%).

Sin embargo, la eólica sólo tendría 5,7% y la fotovoltaica un 4.5% de porcentaje de contribución acumulada.

La pregunta ahora sería, ¿cuánto más energía es posible que inyecten? ¿hay un problema con la intermitencia?

Para Montserrat Ramiro Ximénez “los niveles de 4.5% y 5,7% son bajísimos”, muy bajos para lo que podría llegar a ser un problema para la red.

Sobre el término “problema”, la excomisionada de la CRE valoró dos acepciones que enfrentan las energías renovables:

inversión en el mallado de la red eléctrica: la primera es referida a tener suficiente infraestructura de interconexión donde está el recurso, lo que requiere un aumento inversión para evacuar esa energía; y,

crean o no crean variabilidad: sobre esta acepción un”problema” sería cuando no hay control de la variabilidad, pero la experta aseguró que los pronósticos que se pueden realizar en la actualidad son tan acertados y la diversidad de recursos renovables es tan amplia que se puede manejar esa variabilidad.

En simples palabras, Montserrat Ramiro Ximénez repasó “entre mas viento tengas y lo tengas distribuido en un lugar geográfico, la probabilidad de que te quedes sin viento es menor”

“el argumento de que no se pueden integrar más energías renovables por su variabilidad no se sostiene porque entre más renovables, mejor”

“los sistemas empiezan a tener problemas cuando llegas al 50%. Ahí sí tienes que invertir en otras cosas para manejar la variabilidad, pero mientras más tengas entre 0 y 50%, más fácil de manejarlo”.

“Luego, entre más tecnologías renovables tengas, también es más fácil. Porque de día tendrás sol y cuando no soplará el viento y tendrás mucha agua también”.