De acuerdo con el Registro Nacional de Emisiones, los sectores energía e industria en México representan más del 90% de las emisiones directas de dióxido de carbono reportadas en el país.

En atención a aquello y con la intención de promover la transición hacia una economía competitiva, sustentable y de bajas emisiones de carbono, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de los Estados Unidos Mexicanos se dispuso a avanzar sobre un nuevo instrumento diseñado para regular la contaminación en los rubros de: explotación, producción, transporte y distribución de hidrocarburos; y, generación, transmisión y distribución de electricidad.

El denominado “Sistema de Comercio de Emisiones” está vigente desde el 1 de enero de 2020 y se compone de dos fases: una fase inicial que permitirá a los actores involucrados conocer el comportamiento de un mercado de emisiones –que ya se está transitando– y una fase operativa que se llevará a cabo de acuerdo a lo establecido en el artículo 94 de la Ley general de Cambio Climático y que ocurrirá posterior al Programa de Prueba –en un máximo de 3 años–.

La iniciativa que se conoció en el pasado año ya estableció las bases preliminares del Programa de Prueba del Sistema de Comercio de Emisiones que ya está activo.

Es preciso señalar que, este no tendrá efectos económicos hasta que se pase a la siguiente fase.

Por lo pronto, el periodo de prueba contempla como principio rector la integridad ambiental; para lo cual buscará garantizar:

  1.        El cumplimiento de metas, para evitar un aumento imprevisto de las emisiones por la operación del mismo Programa de Prueba;
  2.        La contabilidad robusta, para evitar la doble contabilidad de emisiones y reducción de emisiones, y
  3.        La calidad de los instrumentos de cumplimiento, para asegurar que cada derecho de emisión y crédito de compensación generado equivalga a una tonelada de bióxido de carbono equivalente.

Aquello será sin sanciones monetarias y con asignaciones de derechos de emisión gratuitas en una proporción equivalente a las emisiones de los participantes.

Bien se aclara en el documento de bases preliminares que “los Certificados de Energía Limpia no podrán ser convertidos en su equivalente en Derechos de Emisión o Créditos de Compensación”.

Además su artículo vigésimo dicta que “a partir del segundo año de la fase piloto del Programa de Prueba, la Secretaría podrá implementar un esquema de subastas de los derechos de emisión depositados en la reserva de subastas sin efectos económicos, en función del comportamiento del mercado de emisiones”.

Luego, “la Secretaría implementará en la Fase Operativa, de manera enunciativa mas no limitativa los siguientes elementos: un programa de compensación, un esquema de subastas con efectos económicos, y cualquier otro elemento que considere necesario para la correcta implementación de la Fase Operativa del Sistema de Comercio de Emisiones”.

Por otro lado, para poder obtener créditos de compensación los proyectos o actividades de mitigación elegibles deberán cumplir con determinados requisitos previos, tales como:

  1.    Realizarse bajo los protocolos de compensación desarrollados por la Secretaría o incluidos en los listados a que se refiere el párrafo primero del presente artículo;
  2.    Ejecutarse en el territorio nacional o en las zonas sobre las que la Nación ejerce su soberanía y jurisdicción;
  3.    Estar verificados y validados por un Organismo.

Descargue las bases preliminares del Programa de Prueba del Sistema de Comercio de Emisiones en México

Iniciativa en linea con la COP25

En su posicionamiento inicial, México anunció estar contemplando “la revisión y actualización de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC, por sus siglas en inglés) en el marco de la Ley General de Cambio Climático (…) con miras a incrementar la ambición de la NDC”.

Durante su participación en la COP25, México reafirmó sus compromisos de reducción de gases de efecto invernadero y cuestionó el hecho de que no se haya trabajado con mayor ambición sobre la actualización de las NDCs que deberán realizarse este año.

“Estamos decepcionados por no ver una referencia a la decisión 1/CMA.2 sobre el proceso para actualizar las NDC en 2020, según lo ordenado por la decisión 1/CP.21

“Señora Presidenta, abrió esta COP con un llamado a la ambición, ambición, ambición. Si salimos de Madrid sin reconocer que la ambición se basa en la mejora y la progresión de las NDC, habremos fallado a esa llamada”, indicó la mexicana Camila Zepeda, directora general para temas globales de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, durante su intervención en la cumbre.