“Si uno involucra a todos los actores y discute en una hoja de ruta -lo suficientemente flexible para ser revisada periódicamente-, se puede tener previsibilidad hacia dónde vamos y durante qué cantidad de tiempo. Esto nos posibilitaría mitigar incertidumbres como las que hay ahora, y que un cambio de gobierno no paralice la actividad”.

La cita corresponde a Marcelo Álvarez, titular de CADER, que el día de ayer compartió mesa junto a Diego Roger, referente del CIPIBIC y uno de los asesores del presidente electo, Alberto Fernández, en un panel moderado por Nanda Singh, periodista de Energía Estratégica, en el marco del evento AIREC Week.

Allí, ambos referentes de la industria discutieron sobre el rol que debiera cumplir el nuevo Gobierno peronista que asumirá el 10 de diciembre.

A los dichos de Álvarez se sumaron los de Roger: “creo que con el aprendizaje que se ha tenido en términos de lo que se ha hecho, y de los intentos anteriores que hubo, del margen que tenemos en cuanto a capacidad de generación y del impasse que impone la situación macroeconómica, estamos ante una oportunidad enorme para repensar una agenda energética».

“Precisamos un marco normativo para todo el sector energético, que establezca cuáles son los sectores que vamos a considerar estratégicos en el desarrollo tecnológico, dentro de los cuales debemos asumir que hay una carrera tecnológica que está perdida”, observó.

Para el Responsable de Desarrollo Sectorial y Vinculación Tecnológica en CIPIBIC existe una “enorme oportunidad” para vincular al sector energético con el industrial y Ciencia y Tecnología, para generar avances genuinos y ser competitivos a nivel mundial.

¿Qué rol le asignará Fernández a las energías limpias? Roger no titubeó al decir que “al desarrollo de las energías renovables nadie lo discute». Señaló que Vaca Muerta debe ser complementaria y que la transición energética tendrá que incorporar gas de yacimientos propios que desplacen al petróleo para transformarlo en un activo de exportación.

«Podemos bajar las emisiones dándole mayor lugar al gas dentro del transporte para que se pueda exportar petróleo. Sobre la base de esa transición, podemos generar desarrollos para la producción de baterías de litio nacionales», opinó Roger haciendo referencia al desarrollo de vehículos eléctricos nacionales, algo similar a lo que estaba haciendo Evo Morales en Bolivia antes de ser destituido.

En ese marco, el especialista del PJ enfatizó: “estamos ante una enorme oportunidad configurada por dos hechos fundamentales: El mundo va hacia la electricidad y las renovables y Argentina tienen enormes capacidades industriales y enormes recursos”.

Por su parte, Marcelo Álvarez adhirió a varios de estos razonamientos y agregó que la coyuntura macroeconómica y ciertas restricciones, como la de mover utilidades al exterior, podrían generar oportunidades de inversión para las renovables, siempre y cuando se planteen mecanismos que seduzcan a los inversores.

«Vamos a tener que ser creativos porque va a haber una cantidad de flujos en pesos que no van a saber en qué invertirse y, como reserva de valor, puede llegar a generar oportunidades si somos capaces de generar instrumentos creíbles y confiables para direccionarlos hacia la inversión de renovables», se esperanzó el titular de CADER.