En noviembre, la Junta Directiva de Acolgen designó a Natalia Gutiérrez Jaramillo como nueva Presidente Ejecutiva del gremio. En efecto, la ex presidente de la Agencia Nacional de Minería, ex viceministra de Minas y ex viceministra de Interior, con más de una década de experiencia en el sector, asumió a su cargo a principios de este mes.

En una entrevista para Energía Estratégica, Gutiérrez analiza el mercado y señala qué rol deben jugar las energías renovables no convencionales dentro de una matriz tan limpia como la colombiana. Cabe destacar que los precios resultantes en la subasta de energías renovables a largo plazo posicionó a la tecnología eólica y solar, con precios inferiores a los 30 dólares por MWh.

¿Qué opinión tiene sobre los resultados de la subasta a largo plazo de energías renovables?

Desde nuestra perspectiva, este proceso representa un hito importante para el sector de energía eléctrica en Colombia, al promover la inversión de 1.374 MW de nuevos proyectos de generación, que, junto con los proyectos asignados en la reciente subasta del Cargo por Confiabilidad, permitirán que el sistema cuente para el año 2023 con cerca de 2.100 MW adicionales de fuentes no convencionales de energía renovable.

Esto es un resultado realmente positivo, pues las energías renovables no convencionales representarán cerca del 11% de nuestra capacidad instalada para ese año, superando así la meta establecida por el Gobierno Nacional.

El total de generación renovable en Colombia para el mismo año llegará a ser cerca del 72% de la capacidad instalada, con más de 15.500 MW en operación, consolidando al sector eléctrico colombiano como uno de los de mayor integración de energías renovables a nivel mundial.

Los resultados favorables de la subasta demuestran el firme compromiso del sector de generación por integrar nuevos recursos de generación al sistema y por brindar a todos los colombianos un suministro de energía eléctrica cada vez más confiable, sostenible y eficiente; y contribuir con ello al desarrollo económico de nuestro país.

Del total de la energía asignada, el 83% corresponde a proyectos de empresas asociadas a Acolgen, lo que es un motivo de inmensa alegría y orgullo para nosotros.

¿Considera que el año que viene el gobierno nacional debiera impulsar una nueva subasta con características similares?

Los resultados de la subasta reflejaron la competitividad real que han adquirido las tecnologías no convencionales de generación de energía eléctrica y demostraron al país que los proyectos solares y eólicos cuentan hoy en día con todas las condiciones, y con la suficiente madurez tecnológica, para competir bajo las mismas reglas que las demás tecnologías de generación.

En este sentido, desde la Asociación apoyamos las subastas de contratación a largo plazo de energía como mecanismo para mitigar el riesgo de los agentes y estamos seguros que, a futuro, la libre competencia entre todos los recursos de generación, así como la libre participación dentro de estos procesos de contratación, permitirá lograr mayores niveles de eficiencia, fortalecer nuestro esquema de mercado y, crecer de manera organizada.

No obstante, como cualquiera otra medida de política pública, y en el marco de la OCDE, creemos que la convocatoria de una nueva subasta de energía a largo plazo debe estar debidamente justificada y sus impactos y beneficios claramente estimados.

De lo contrario se estaría impulsando medidas que pondrían en peligro la solvencia energética, y especialmente, la confiabilidad del país; hoy en día, contando con la entrada en operación de todos los proyectos de generación con asignaciones, los balances energéticos reflejan que Colombia tiene el abastecimiento de energía eléctrica asegurado hasta el año 2026.

A la luz de los resultados de la subasta, ¿cree que nuevas centrales hidroeléctricas de alta potencia o nuevas termoeléctricas podrían ser más competitivas que las renovables?

Cuando uno mira el potencial de recursos renovables en Colombia, observa que el país tiene una riqueza energética inmensa; hoy en día se cuenta con un potencial para el desarrollo de más de 70 GW en hidroelectricidad, 48 GW en energía solar, 45 GW en eólica y 17 GW en biomasa; alcanzando un potencial de casi 180 GW de recursos energéticos.

En este sentido, creemos que la libre competencia y los esquemas de mercado permitirán determinar cuál de todas estas tecnologías es la más eficiente y sostenible para el sector.

Nuestro mercado eléctrico está diseñado bajo mecanismos de contratación y de expansión donde la variable que prima es la “eficiencia en precios”.

Bajo esto, creo que todos los agentes de la cadena del sector estamos convencidos que la única manera de lograr más eficiencia o competitividad en el sector es a través del diseño de procesos abiertos y competitivos, donde sean las tecnologías con los menores costos y los mejores atributos para el sistema, las que obtengan asignaciones de energía en el mercado.

Garantizar la libre competencia dentro de los mecanismos de contratación, será la única manera de saber que tan competitiva es una tecnología por encima de otra.

En esta línea, para nosotros es claro que uno de los objetivos del sector debe seguir siendo garantizar la competencia, en los segmentos de mercado donde sea posible lograrla.

Lo que necesita el sector hoy en día es contar cada vez más, con agentes y esquemas competitivos, y voluntarios, pues esto es lo que realmente asegura la formación eficiente de precios para los usuarios; contar con procesos de contratación con estas características permitirá comparar de manera objetiva la competitividad de cada tecnología y de cada proyecto.

Por otra parte, la CREG trabaja en la estandarización del mercado bilateral a través de dos modelos. ¿Qué posición tiene sobre estos mecanismos?

Desde la Asociación compartimos y celebramos la nueva visión regulatoria que ha mantenido la Comisión, en la cual se propone una estructura de gobernanza que habilita en mayor medida la participación de los agentes del sector en el diseño de nuevas propuestas regulatorias para el mercado.

Estamos seguros que mantener el proceso de diseño del marco regulatorio sobre esta línea permitirá avanzar de una manera más sustancial, en el objetivo de desarrollo y evolución del mercado eléctrico colombiano.

En el marco de la Resolución CREG 114 de 2018, la Comisión recibió propuestas de dos mecanismos de contratación para su debida evaluación; particularmente, para que los precios de los contratos en dichos mecanismos sean reconocidos en el componente de costos de compras de energía al usuario regulado, los mismos deberán cumplir con los principios de eficiencia, transparencia, neutralidad y fiabilidad, así como con las condiciones de pluralidad, estandarización y gestión de riesgos entre otras condiciones que priorizó la Comisión.

Bajo este entendido, y esperando lo que será los resultados de la evaluación de estos dos mecanismos por parte de la CREG, nuestro mensaje sigue siendo el mismo, y es que, lo que necesita el sector hoy en día es contar con esquemas competitivos, voluntarios y abiertos, pues esto es lo que realmente asegura la formación eficiente de precios para los consumidores de energía.

En este sentido, estamos convencidos que cualquier nuevo mecanismo de contratación que asegure estas condiciones resultará de interés para el sector.

¿Cree que el desarrollo del mercado de las renovables en 2020 estará enfocado principalmente al mercado bilateral?

Bueno, lo primero es mencionar que el país hace más de 25 años decidió dar el paso hacia las energías renovables. Hoy en día tanto las energías renovables convencionales como las no convencionales son una realidad en Colombia; el desarrollo del mercado ha estado soportado en gran parte por la integración de recursos renovables al sistema.

Por nuestra parte, consideramos que el futuro panorama energético y de canasta de energía eléctrica de Colombia es un claro ejemplo de que el país está avanzando cada vez más en el objetivo de descabonización de la economía y en el cumplimiento de las metas pactadas en el marco de COP21.

De hecho, para el año 2023 la capacidad instalada de fuentes renovables no convencionales será un 80% superior a la capacidad instalada de plantas térmicas a carbón; y de acuerdo con las proyecciones que se tienen de largo plazo para ese año la generación renovable representará el 90% de la matriz de generación, con la generación solar creciendo en participación del 1% en 2019 a cerca del 6% de la generación total para ese año y la eólica pasando del 2% a cerca del 8%.

Particularmente, desde Acolgen presentamos en nuestro último encuentro, realizado en septiembre, nuestra visión de arquitectura del mercado, enfocada en el mercado mayorista y los correspondientes mecanismos de corto, mediano y largo plazo de contratación y expansión.

Nuestra visión incluye el completar y fortalecer el mercado de contratos, armonizar los actuales mecanismos de expansión y dar la modernización necesaria al mercado de corto plazo, donde se incluye todo lo correspondiente a la reglamentación de los mercados intradiarios, servicios complementarios y mercado de balance.

En este sentido, si bien para nosotros es claro que el mercado bilateral jugará un papel importante para la integración de proyectos renovables en el 2020, creemos que también existen otras oportunidades interesantes de participación de estas tecnologías en el mercado de confiabilidad y en el mercado de corto plazo.

Hoy en día los esfuerzos del sector están enfocados, en la modernización y adaptación hacia un mercado eléctrico cada vez más flexible, que permita soportar la expansión de corto plazo del sistema, y que habilite cada vez más oportunidades de integración y participación tanto para los recursos renovables, como para otros recursos variables y distribuidos, como el almacenamiento, la respuesta de la demanda y la generación distribuida, entre otros.