En vísperas de la asunción de un nuevo Gobierno surge gran cantidad de interrogantes en el sector energético. Aún no hay claridad sobre la postura y medidas políticas que se seguirán estratégicamente el próximo cuatrienio. 

La falta de certeza en este momento de transición no obliga a proyectar un porvenir negativo. No obstante, algunas señales recibidas desde el empresariado dedicado a las energías renovables no serían auspiciosas. 

Según trascendió el último mes, asesores del espacio político Frente de Todos habrían mostrado una tendencia en «apostar por el desarrollo de Vaca Muerta» y la «pesificación de tarifas». 

Para desmitificar el impacto que puede recibir el sector energético renovable de aquellas posibles consideraciones de la nueva administración, especialistas compartieron su lectura durante el último AIREC Week llevado a cabo la semana pasada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

“Creo que hay una confusión. En el sector eléctrico, las tarifas ya están pesificadas. La demanda no paga en dólares como se pagaba en 1999. La gente hoy paga en pesos”, introdujo Nicolás Eliaschev, socio en TRSyM Abogados. 

Sobre las tarifas es preciso recordar que la demanda paga un precio estacional ya fijado en pesos –que debería seguir el precio spot, de acuerdo a lo definido históricamente–, paga además Valor Agregado de Distribución (VAD) e impuestos.  

“Lo que no quita es que para atraer financiamiento (tanto en los gobiernos anteriores como en este gobierno) se haya recurrido a la herramienta de firmar un contrato de largo plazo en dólares, tanto para térmico como para renovables. Y esa es una política que debería continuar”, consideró el abogado especialista en derecho administrativo y energético. 

En aquel sentido, Eliaschev explicó que los contratos denominados en dólares donde CAMMESA es el off-taker serían una política de Estado que se mantiene desde 2004 con el paso de los gobiernos. Aquel pago sería en realidad un pago en dólar «liqui»; es decir que, son pesos convertidos al tipo de cambio mayorista vigente en cada momento y no es que se esté pagando divisa. 

Durante el panel moderado por el periodista Gastón Fenés, denominado «Retos y Oportunidades para el crecimiento del Mercado a Término de Energía Eléctrica de Fuente Renovable (MATER)», el abogado precisó que este es un gran nicho de oportunidades para la continuidad de las energías renovables. 

“El mercado entre privados tiene la capacidad de movilizar energías renovables hasta que haya definiciones de largo plazo que tendrán que ver con infraestructura de transmisión y licitaciones”, consideró Eliaschev

En este sentido, para el referente de TRSyM Abogados, las energías renovables ocuparían un lugar estratégico junto al respaldo a Vaca Muerta y a la minería como actividades productivas generadoras de divisas. 

Desde la Ley nacional 27.191, la “innovación más disruptiva”, según Eliaschev es la posibilidad y hasta obligación de grandes usuarios de contractualizar demanda con energías renovables para llegar a cumplir el 20% de la matriz con estas fuentes de generación en 2025, dejando claro que uno de los pilares de la industria de energías renovables en Argentina serían los PPA entre privados. 

Para que aquello suceda, agregó: “si bien, hay que estabilizar la macroeconomía, el financiamiento se puede acomodar sobre todo para grandes usuarios que como off-takers resulten atractivos y sujetos de crédito interesantes. Incluso en los momentos complejos de Argentina, siempre ha habido un crédito disponible para empresas privadas de buena magnitud”.