El mercado fotovoltaico latinoamericano está entrando en una etapa distinta, con proyectos cada vez más polarizados en tamaño y cronogramas de ejecución mucho más ajustados, un escenario que abre nuevas oportunidades para proveedores de trackers capaces de responder con disponibilidad inmediata y volumen.
Bajo ese panorama, Soltec, trackerista pionero en la región con presencia desde 2013 y con participación en proyectos desde hace más de 10 años, prevé que Brasil ingresará en una nueva fase de despliegue, impulsado por la maduración del mercado y con Chile como principal referencia regional para el desarrollo de proyectos BESS a gran escala.
“Brasil dentro de dos años y medio será Chile con todas las lecciones aprendidas al ser el primer país de la región en implementar BESS a escala y de una forma muy articulada y hasta democrática con los distintos players, tanto los legados como los que están llegando”, determinó Vinicius Gibrail, Director General LATAM de Soltec.
“Bajo nuestra expertise, los seguidores solares no solo incrementan la producción anual de una planta fotovoltaica, sino que también generan sinergias con los sistemas BESS. Al ampliar las horas de generación útil, pueden optimizar el dimensionamiento y la utilización del almacenamiento, reducir la degradación asociada a los ciclos de operación y mejorar la rentabilidad del activo híbrido”, agregaron desde la compañía.
Esa es una de las principales proyecciones del directivo, en diálogo con Energía Estratégica en el marco de The Smarter E Sudamérica, quien situó al mercado brasileño como uno de los próximos protagonistas del despliegue de sistemas de BESS en la región.
Ambos países atraviesan etapas diferentes de su curva de desarrollo. Brasil, por un lado, se prepara para avanzar con su primera subasta específica de baterías, tras más de un año de definiciones y revisiones sobre el mecanismo de contratación.
El interés privado ya ofrece una señal sobre la escala potencial del negocio. Brasil alcanzó 296 GW registrados para su primera subasta BESS, un volumen que expone la magnitud de la cartera interesada en competir por oportunidades de almacenamiento.
Chile, en cambio, transita una fase de despliegue más avanzada, con supera los 10 GW de potencia BESS entre proyectos en operación (2,7 GW), pruebas (3,2 GW) y construcción (5 GW); además de 29 GW en distintas fases de tramitación ambiental.
Ese recorrido hace que el mercado chileno, donde Soltec se encuentra presente desde 2013 (en Brasil está desde 2014), se transforme en una referencia práctica para anticipar parte de la evolución brasileña y, al mismo tiempo, en un espacio de aprendizaje para empresas que comienzan a participar en proyectos de almacenamiento.
“Ahora mismo estamos discutiendo un proyecto con un EPCista de España, que va a ser su primer proyecto en Chile y su primer proyecto con BESS en el mundo. Entonces es un laboratorio”, indicó el Director General LATAM de la compañía.
¿Cómo se completa la estrategia regional de Soltec?
La apuesta de Soltec en LATAM también comprende otros frentes, incluyendo generación distribuida y centralizada, con oficinas en São Paulo y Santiago de Chile, mientras que en Salvador cuenta con una planta y un almacén logístico.
El siguiente paso contempla ampliar el footprint en el Cono Sur y la región andina, incorporando nuevas oficinas y aumentando el espacio destinado a logística y disponibilidad de equipos.
Dentro de ese posicionamiento, los seguidores solares continúan como núcleo de la propuesta tecnológica de Soltec, mediante distintas configuraciones adaptables a cada geografía y proyecto, entre ellas seguidores 2P y 1P monofila y bifila, a fin de responder a diferentes requerimientos de los desarrolladores.
Asimismo, la firma cuenta con controladores y algoritmos propios para sus seguidores solares y gestiona directamente aspectos centrales del hardware, la cadena de suministro y el desarrollo tecnológico, lo que le permite “garantizar la disponibilidad y asumir compromisos contractuales sin miedo a equivocarnos” según Gibrail.
Otra de las novedades de la agenda regional será la creación de una unidad de negocio específica para repuestos de seguidores solares ya instalados, con la que Soltec atenderá de manera dedicada al parque actualmente en operación.
“No solo vamos a crear un frente de desarrollo de negocios orientado a repuestos, es decir, el aftermarket de todos los equipos que tenemos operando en el mercado, sino que seremos los primeros en desarrollar canales de distribución para nuestros repuestos”, profundizó Gibrail.
Este movimiento irá acompañado de inversiones en inventarios, capacidad logística y ampliación de presencia territorial, junto con una estructura preparada para capturar nuevas oportunidades en mercados como Argentina.
Al mismo tiempo, la compañía identifica una polarización en la dimensión de los proyectos fotovoltaicos que aparecen en Latinoamérica, con menor presencia de las escalas intermedias que anteriormente eran habituales.
“Vemos un escenario polarizado. Por un lado, proyectos chicos de 50, 80, 100 o 150 MW (los proyectos típicos de 200 a 250 MW ya casi no se ven). Y del otro extremo, proyectos grandes de 700 a 720 MW”, describió Gibrail, refiriendo las experiencias ya dadas en desarrollos destacados como Panatí, Marangatú, Pedro Leopoldo y Futura, este último con más de 720 MW.
Bajo ese panorama, la disponibilidad física de los equipos gana importancia ante cronogramas de ejecución cada vez más comprimidos, que trasladan mayores exigencias hacia los proveedores.
“Ahora mismo estamos negociando un proyecto donde, si firmamos en dos semanas, en la tercera semana ya tenemos que suministrar 50 MW en seguidores solares”, precisó Gibrail, quien calificó el desafío como totalmente factible y aseguró que la compañía está preparada para responder independientemente del volumen.
“Estamos apenas comenzando, se ha avanzado mucho en poco tiempo y hay espacio para crecer mucho más; la industria tiene que entusiasmarse”, concluyó Gibrail.

