La Interconexión Eléctrica Colombia–Panamá dio un paso determinante en su relacionamiento comunitario: la Comarca Kuna de Wargandi inició formalmente el proceso de Consulta y Consentimiento Previo, Libre e Informado (CLPI), convirtiéndose en la primera de las tres áreas de influencia en alcanzar esta instancia.
En diálogo con Energía Estratégica, la Secretaría Nacional de Energía (SNE) de Panamá dimensionó el alcance de la decisión: “Este paso da certidumbre y ordena el componente de relacionamiento comunitario en una de las tres áreas de influencia de la Interconexión Eléctrica, lo que constituye una condición fundamental para que el proyecto avance con plena legitimidad social”.

El avance da certidumbre al componente social necesario para el desarrollo de la infraestructura binacional, mientras los frentes técnicos y ambientales continúan su curso. Ahora, la atención se traslada a la Comarca Guna Yala y las Tierras Colectivas de Alto Bayano, donde Panamá mantiene conversaciones para activar sus respectivas consultas.
La instancia se habilitó después de que la Asamblea General reunida en la comunidad de Morti aprobara, el 18 de agosto de 2026, una resolución que formaliza el compromiso de desarrollar la consulta bajo estándares nacionales e internacionales y con participación plena, informada y voluntaria.
Una delegación de autoridades tradicionales viajó posteriormente a Ciudad de Panamá para entregar formalmente el documento a la SNE y al Viceministerio de Asuntos Indígenas del Ministerio de Gobierno.
Wargandi se convirtió así en el primer territorio de los tres involucrados en formalizar el inicio del procedimiento, tras un trabajo previo de coordinación entre las autoridades panameñas y los representantes de la comarca.
Desde la Secretaría atribuyeron el resultado al proceso de relacionamiento desarrollado hasta el momento y a la disposición de las autoridades tradicionales para abordar el proyecto.
“Es el resultado de un trabajo sostenido de coordinación y confianza, y refleja la disposición de las autoridades tradicionales a entrar en un diálogo abierto sobre el proyecto”, explicó la institución.
El comienzo de la consulta, además, no paraliza los demás componentes de la iniciativa eléctrica. Mientras se desarrolla el relacionamiento con los territorios involucrados, las tareas vinculadas a los aspectos técnicos y ambientales siguen su curso.
“El proyecto continúa su curso en sus componentes técnicos y ambientales, siempre de la mano de las comunidades”, puntualizó la SNE.
Con Wargandi dentro del proceso formal, la siguiente etapa comunitaria estará centrada en Guna Yala y las Tierras Colectivas de Alto Bayano, aunque el Ejecutivo no fijará unilateralmente una fecha para el comienzo de esas consultas.
La Secretaría Nacional de Energía mantiene un acercamiento activo con las autoridades tradicionales de ambos territorios, acompañado por el Viceministerio de Asuntos Indígenas y las demás entidades estatales que integran la Mesa Interinstitucional.
La estrategia oficial plantea que cada instancia avance de acuerdo con los mecanismos internos, la autonomía y los tiempos de decisión de las comunidades, por lo que la experiencia alcanzada en Wargandi no supone la aplicación automática de un cronograma equivalente en los otros territorios.
“Los avances responden al ritmo del diálogo y a la construcción de confianza con cada comarca, y no a un calendario impuesto”, precisó la SNE.
Este criterio coloca el relacionamiento comunitario como uno de los factores que determinarán los próximos hitos del proyecto, en paralelo con la evolución de sus componentes técnicos y ambientales.
La Secretaría aseguró que continuará trabajando con Guna Yala y Alto Bayano hasta que existan las condiciones para activar formalmente cada procedimiento, manteniendo el esquema aplicado con la primera comarca.
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“Nuestro compromiso es continuar este relacionamiento de manera respetuosa y sostenida, para que cada comunidad inicie su proceso cuando estén dadas las condiciones, con la misma seriedad y apertura con que se ha trabajado en Wargandi”, agregó la institución.
El procedimiento deberá garantizar en cada territorio una participación plena, informada y voluntaria, además del respeto a las formas propias de decisión de las comunidades indígenas.
En ese sentido, el Ejecutivo sostuvo que la autonomía será uno de los principios centrales para las dos consultas pendientes, sin establecer plazos que condicionen las deliberaciones internas.
“El Gobierno reafirma que cada proceso se desarrollará respetando la autonomía de las comunidades y sus tiempos propios de decisión”, enfatizó la Secretaría.
Un corredor con electrificación rural y desarrollo vial
El proceso iniciado en Wargandi también incorpora una dimensión territorial que excede la infraestructura de transmisión entre Colombia y Panamá, ya que el Gobierno vincula la iniciativa con un corredor ambiental sostenible que contempla electrificación rural y desarrollo vial.
El secretario Nacional de Energía de Panamá, Rodrigo Rodríguez J., relacionó estas actuaciones con beneficios directos para las poblaciones involucradas y con una estrategia de coordinación que respete las decisiones de cada territorio.
“Este proceso no solo abarca la Interconexión Eléctrica, sino que forma parte de un corredor ambiental sostenible que integra la electrificación rural y el desarrollo vial, en beneficio directo de las comunidades”, expresó Rodríguez.
La perspectiva también aparece entre las autoridades tradicionales de Wargandi, que vincularon su participación con la posibilidad de atender necesidades concretas de infraestructura, principalmente el acceso a electricidad y caminos.
El cacique general de Wargandi, Arnulfo López, remarcó al mismo tiempo que la decisión parte de la autonomía de la comarca y de la participación de su población.
“Damos este paso desde nuestra autonomía, de frente y con la participación de nuestro pueblo. Lo que buscamos es que este proceso traiga beneficios reales para nuestras comunidades, como la electrificación y los caminos que necesitamos”, expresó López.
El esquema cuenta con participación de distintas áreas del Estado panameño. En la entrega de la resolución estuvieron la Secretaría Nacional de Energía; la viceministra de Asuntos Indígenas, Doris Bill; representantes de la Oficina de Electrificación Rural (OER); y de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S. A. (ETESA).
El relacionamiento para la Interconexión Eléctrica es acompañado, a su vez, por una Mesa Interinstitucional coordinada por el Ministerio de la Presidencia a través de la SNE, encargada de articular a los organismos con competencias energéticas, ambientales, territoriales e indígenas.
La estructura incluye al Ministerio de Gobierno, Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Ministerio de Obras Públicas (MOP), Ministerio de Ambiente, Autoridad Nacional de Administración de Tierras (ANATI), Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), Oficina de Electrificación Rural y ETESA.
Con el procedimiento ya activado en Wargandi, el componente comunitario de la Interconexión Eléctrica Colombia–Panamá entra en una nueva etapa. De las tres áreas de influencia identificadas, una inició formalmente la consulta y las otras dos permanecen en fase de acercamiento.
Los próximos avances dependerán del diálogo con Guna Yala y las Tierras Colectivas de Alto Bayano, mientras los componentes técnicos y ambientales continúan desarrollándose en paralelo.
La hoja de ruta oficial no fija una fecha para completar esas instancias. En cambio, Panamá condiciona su evolución a la construcción de acuerdos con cada territorio y a que existan las condiciones para comenzar formalmente los procedimientos.
De esta manera, Wargandi establece el primer antecedente concreto para el abordaje territorial de la infraestructura binacional, mientras Guna Yala y Alto Bayano concentran ahora los próximos movimientos del Gobierno para completar el proceso en las tres áreas de influencia.

