Guatemala inicia una nueva etapa en su política energética con la designación de Erwin Rolando Barrios Torres como ministro de Energía y Minas, tal como habría anticipado Energía Estratégica.
El relevo se produce mientras el país avanza en la preparación de la licitación de generación PEG-6, la convocatoria de transmisión PET-4 y la discusión de la iniciativa de ley 6665, proyectos que definirán buena parte del desarrollo del sistema eléctrico durante los próximos años.
El cambio de autoridades llega además tras una PEG-5 que dejó señales positivas para el mercado. La licitación logró adjudicaciones con precios monómicos cercanos a los 101 USD/MWh y consolidó el interés por soluciones híbridas que combinan generación renovable con almacenamiento, elevando las expectativas sobre los próximos procesos impulsados por el Ministerio de Energía y Minas (MEM).
En ese contexto, distintos actores del sector consideran que la llegada de Barrios garantiza continuidad técnica, aunque advierten que su influencia no será igual en todas las licitaciones debido a las competencias que el MEM tiene en cada una de ellas.
Para Edgar Rigoberto Grotewold de León, abogado y notario especializado en contratación comercial del sector eléctrico y licitaciones públicas y privadas, el nombramiento respondió a un escenario que ya era esperado dentro de la institucionalidad del Ministerio.
"En el sector era ya un cambio previsible y se ajusta al que con anterioridad ha sucedido en gobiernos anteriores donde el viceministro sustituyó al ministro", afirmó.
El especialista recordó que Barrios no llega como un funcionario ajeno al mercado eléctrico. Su trayectoria incluye pasos por el Instituto Nacional de Electrificación (INDE), la Dirección General de Energía, el Viceministerio de Minería e Hidrocarburos y la empresa Enérgica S.A., filial constructora de EPM Guatemala, experiencia que, a su juicio, le otorga un conocimiento profundo del funcionamiento del sector.
"La trayectoria de Erwin Barrios es larga y técnicamente extensa en el sector, pasando por el INDE y donde yo lo conocí, que fue en Enérgica S.A., filial constructora de EPM Guatemala", sostuvo.
Más allá del cambio de ministro, Grotewold explicó que la incidencia del MEM será distinta en cada uno de los procesos licitatorios, una diferencia institucional que considera clave para quienes analizan invertir en Guatemala.
"En la PEG-6, el MEM opera como marco de orientación sobre el cual la Comisión Nacional de Energía Eléctrica emite los términos de referencia", explicó.
En cambio, precisó que "en la PET-4 corresponde al propio MEM la elaboración directa de las bases de licitación, de modo que ahí la gestión del ingeniero Barrios tendrá una incidencia más inmediata sobre el ritmo de estructuración del proceso".
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La diferencia no es menor. Mientras la PEG-6 definirá la incorporación de nueva capacidad de generación para atender el crecimiento de la demanda, la PET-4 será la encargada de ampliar la infraestructura de transmisión necesaria para transportar esa energía hacia los centros de consumo.
Por esa razón, el especialista consideró que el mercado debería prestar mayor atención a las funciones institucionales que al propio cambio de autoridades.
"Para los generadores y empresas que evalúen su eventual participación en la PEG-6 o la PET-4, esta distinción institucional importa más que el cambio de nombre en el despacho", indicó.
Un perfil técnico con experiencia política
Además de su recorrido técnico, Barrios llega al Ministerio después de desempeñarse como viceministro, cargo desde el cual participó activamente en discusiones regulatorias y legislativas vinculadas al sector energético.
Grotewold destacó que esa experiencia política puede resultar determinante para acelerar proyectos pendientes.
"En su gestión como viceministro ha tenido que exponerse y debatir temas con varias bancadas del Congreso, lo que le da más relevancia al tema de interacciones políticas", señaló.
En esa línea, sostuvo que el relevo apunta a imprimir mayor dinamismo a iniciativas que hoy concentran la atención de desarrolladores, transportistas y distribuidoras.
"El cambio considero que persigue lograr más dinamismo y agilidad a temas importantes para el sector; entiendo esto como la PEG-6, la PET-4 y la iniciativa de ley 6665 que se discute en el Congreso para afinar y priorizar la transmisión eléctrica con normas más efectivas y nítidamente más ágiles", remarcó.
El desafío de sostener el impulso que dejó PEG-5
La nueva conducción del MEM asumirá en un escenario distinto al de años anteriores. La PEG-5 dejó como principal antecedente un proceso ampliamente competitivo, con precios por debajo de las referencias que manejaba el mercado y una fuerte participación de proyectos renovables del 73%, donde la energía solar con almacenamiento lideró con 671 MW, una tecnología que distintos analistas proyectan como protagonista de las próximas licitaciones.
A ese escenario se suman los anuncios realizados durante el Future Energy Summit Guatemala, donde las autoridades energéticas anticiparon el lanzamiento de la PEG-6 y la PET-4 como parte de la hoja de ruta para fortalecer tanto la generación como la expansión de la red de transmisión.
Con ese contexto, la principal expectativa del mercado no pasa únicamente por el cambio de nombres dentro del Ministerio, sino por la capacidad de la nueva gestión para mantener la continuidad técnica de la planificación energética y acelerar procesos considerados esenciales para garantizar nuevas inversiones y acompañar el crecimiento de la demanda eléctrica del país.

