La Secretaría de Energía de México (SENER) introdujo nuevos criterios para ordenar las próximas convocatorias de generación y almacenamiento, mientras la Comisión Federal de Electricidad (CFE) avanza en la formalización de los proyectos seleccionados en la primera ronda del esquema mixto.
CFE ya firmó los contratos correspondientes a los proyectos adjudicados en aquel proceso. La instancia contractual marca un nuevo hito para una convocatoria que seleccionó 37 iniciativas de 31 desarrolladores, por aproximadamente 7.410 MW, tras evaluar inicialmente más de 200 propuestas cercanas a 38 GW.
En paralelo, la SENER publicó la segunda modificación de la Convocatoria para la Atención de Proyectos Estratégicos de Generación y Almacenamiento de Energía Eléctrica. El documento define la capacidad por cubrir, modifica etapas administrativas y establece las opciones disponibles cuando un desarrollo no consigue formalizar su asociación con CFE.
La principal precisión para el segmento de baterías es la distribución territorial de 935 MW de Sistemas de Almacenamiento de Energía Eléctrica (SAEE) stand alone, todos con una duración requerida de tres horas. De completarse la totalidad del objetivo, el proceso movilizaría aproximadamente 2.805 MWh de capacidad energética.
La Gerencia de Control Regional Norte encabeza el requerimiento con 245 MW y tres horas de almacenamiento. Le sigue la región Oriental, con 180 MW.
La distribución se completa con 160 MW en Noroeste; 140 MW en Baja California; 140 MW en la región Peninsular; 50 MW en Baja California Sur; y 20 MW en Occidental. En todos los casos, los sistemas deberán entregar tres horas de duración.
La localización adquiere un peso central en la selección. La SENER instruye al Grupo de Análisis Técnico a identificar las iniciativas que aporten mayores beneficios al sistema y al Estado, considerando, entre otros factores, el alivio de congestiones, la aportación de potencia, la confiabilidad regional, la flexibilidad operativa y el desempeño proyectado de las baterías.
El acuerdo agrega una señal temporal concreta: tendrán prioridad los proyectos cuya Entrada en Operación Comercial esté prevista antes de 2030. La autoridad define esa fecha como un “parámetro temporal obligatorio” para validar los criterios de firmeza de las propuestas.

"Nos parece acertado que la convocatoria no concentre toda la capacidad en una sola región, sino que diversifique las oportunidades. Quizá esperábamos una mayor asignación para algunas regiones del norte del país debido al crecimiento acelerado de parques industriales y centros de datos, donde la demanda eléctrica está creciendo de manera importante. Sin embargo, entendemos que la CFE está equilibrando criterios de confiabilidad, restricciones de transmisión y planeación del sistema", aseguró Ricardo Hurtado González, CEO de Terralia.
El proceso específico de almacenamiento se desarrolla en paralelo con las nuevas convocatorias renovables. La planificación comunicada por la ENER contempla la asignación de 4.595 MW fotovoltaicos y termosolares y 2.159 MW eólicos, con incorporación obligatoria de 30% de baterías de tres horas como mínimo en los proyectos de generación.
¿Quiénes participarán de las próximas convocatorias renovables y de BESS?
Según pudo averiguar Energía Estratégica, Polaris Renewable Energy, Terralia y Atlántica Renewable Power México podrían figurar entre las compañías que fueron ganadoras del esquema anterior y que buscarán posicionarse en las próximas convocatorias de generación renovable y almacenamiento.
En el caso de Polaris Renewable Energy, ejecutivos de la compañía ya habían adelantado en una entrevista exclusiva: “Tenemos alta confianza en nuestro pipeline adicional de proyectos mixtos, prioritarios y BESS stand alone que tal vez nos aumenten el pipeline significativamente”, aseguraron representantes de la empresa.
La desarrolladora fue adjudicada en el primer esquema mixto con los proyectos Girasoles, Tres Hermanos y Don Umberto, que en conjunto alcanzan 204 MW en corriente alterna y 250 MW en corriente directa, además de incorporar almacenamiento equivalente al 30% de la capacidad de las plantas.
Por su parte, Terralia aseguró que volverá a participar después de obtener El Chorro, un desarrollo de 705 MW eólicos acompañado por 317 MW de baterías de tres horas, equivalentes a aproximadamente 952 MWh BESS. El proyecto alcanzó un precio aproximado de 50 dólares por MWh y una Tasa Interna de Retorno objetivo de 14,5%.
El CEO de Terralia, anticipó a este medio que la compañía ya presentó un proyecto BESS de 240 MWh en Monterrey y dispone de una cartera adicional cercana a 1,2 GW entre energía solar y eólica.
A este grupo se suma Atlántica Renewable Power México, que podría buscar ampliar su posicionamiento tras adjudicarse 180 MW fotovoltaicos en la primera convocatoria. Su experiencia dentro del esquema inicial la coloca entre las compañías con antecedentes recientes para competir nuevamente en el mercado mexicano.
En paralelo, según pudo conocer este medio, AES México e Invenergy sí están participando en las nuevas convocatorias, después de no haber conseguido adjudicaciones en el anterior esquema mixto de la Comisión Federal de Electricidad.
Ambas compañías integraron el grupo de desarrolladores cuyos proyectos fueron declarados desiertos por la estatal, en un proceso que dejó fuera 46 propuestas. Entre los motivos identificados figuraron ofertas que no garantizaban las mejores condiciones para CFE, problemas de solvencia financiera y precios monómicos elevados.
Las ofertas descartadas se ubicaron en un rango de aproximadamente 72 a más de 418 dólares por MWh, considerando energía, Certificados de Energías Limpias (CELs), potencia y almacenamiento bajo estructuras de tolling. Otros dictámenes mostraron valores de 99,8; 110,3; 112,2 y 124,9 dólares por MWh, además de propuestas híbridas que superaron los 300 dólares por MWh.
También podría esperarse interés de otras compañías que no resultaron seleccionadas, como Cox Energy, Proyener, GTE Energy, Kiin Energy y Cox, aunque hasta el momento no existe confirmación de que estas empresas hayan presentado proyectos en las nuevas convocatorias. La fuerte competencia del proceso anterior refuerza esa expectativa. La primera convocatoria recibió 222 proyectos por 37.749 MW, frente a un objetivo inicial de 7.500 MW, lo que generó una sobreoferta superior al 580%.
Nuevas opciones para los proyectos de generación
La modificación también precisa qué ocurre cuando una iniciativa supera la evaluación técnica, pero no consigue cerrar el acuerdo de asociación con CFE. Una vez emitida la opinión del Grupo de Análisis Técnico, la empresa estatal debe iniciar el procedimiento para formalizar el proyecto mediante inversión mixta, producción de largo plazo, alianza, asociación u otra modalidad admitida por la regulación.
Cuando el contrato o instrumento jurídico no se formaliza, CFE debe comunicarlo a la SENER para que la dependencia notifique la conclusión del procedimiento a través de la Ventanilla Única de Proyectos Estratégicos del Sector Energético. El acuerdo aclara que el interesado conserva la posibilidad de participar en otros llamados. “Lo anterior, sin perjuicio de que la persona interesada pueda participar en otras convocatorias”, determina la disposición.
Los solicitantes también podrán trasladar sus iniciativas hacia los procedimientos ordinarios de permisos, autorizaciones y demás actos administrativos. Esta alternativa reduce el riesgo de que un proyecto técnicamente viable quede condicionado de forma exclusiva a la conclusión de una negociación societaria o comercial con CFE.
A su vez, la nueva redacción permite que los desarrollos inscritos en la convocatoria participen al mismo tiempo en otros procesos. El documento indica expresamente que “pueden participar simultáneamente en otras convocatorias”. La regla amplía el margen de acción para los promotores, que podrán mantener abiertas diferentes rutas de desarrollo mientras analizan las condiciones económicas, los plazos de entrada en operación y la disponibilidad de interconexión.
No obstante, el procedimiento es secuencial. Si el solicitante incumple una etapa, no podrá avanzar a la siguiente, salvo en las excepciones previstas por la propia convocatoria. Esto obliga a coordinar con precisión los estudios, pagos, aceptación de obras de refuerzo, negociación con CFE y tramitación de permisos.
En ese sentido, el referente de Terralia manifestó: "Contamos con una estrategia paralela. Como desarrolladores, no es recomendable depender de un solo mecanismo de comercialización o desarrollo. Nuestro modelo consiste en desarrollar proyectos con la suficiente solidez técnica y regulatoria para que puedan adaptarse a distintos esquemas de negocio. El Esquema de Desarrollo Mixto con CFE representa una excelente oportunidad y ofrece una ruta muy atractiva para la inversión; sin embargo, nuestros proyectos también se estructuran para poder avanzar mediante los procedimientos ordinarios, así como atender oportunidades en el Mercado Eléctrico Mayorista o esquemas privados cuando resulte conveniente".
Cinco días para elegir el esquema regulatorio
La segunda modificación también afecta a los proyectos que habían iniciado su registro antes de la publicación de las nuevas condiciones. Los solicitantes disponen de cinco días hábiles para comunicar que prefieren continuar bajo el procedimiento anterior. Si no presentan esa manifestación dentro del plazo, serán evaluados automáticamente con las reglas actualizadas.
Esta decisión puede tener implicaciones sobre el cronograma, la evaluación técnica y la estrategia administrativa de cada iniciativa. Los desarrolladores deberán comparar rápidamente ambos marcos y determinar cuál ofrece mejores condiciones para su proyecto.
La convocatoria también ordena la situación de quienes ya tienen una solicitud de permiso en trámite ante la Comisión Nacional de Energía (CNE). En esos casos, el participante puede ingresar mediante la modalidad “con trámite previo”. Sin embargo, si obtiene el permiso a través de la convocatoria estratégica, deberá desistirse de la solicitud anterior en un plazo de cuatro días hábiles.
La medida evita la duplicación de procedimientos sobre una misma central o sistema BESS. Además, fija una secuencia clara desde la asociación con CFE hasta la autorización, la presentación de garantías y la firma del contrato de interconexión. Una vez formalizado el proyecto mixto, el solicitante o CFE tendrá 15 días hábiles para presentar la solicitud de permiso. La CNE contará con diez días para revisar los requisitos y, en su caso, prevenir al interesado; siete días para evaluar los criterios de planeación vinculante; cinco días para resolver; y un día adicional para notificar la decisión.
Posteriormente deberán presentarse las garantías financieras antes del contrato de interconexión. Cumplidos los requisitos, la convocatoria contempla diez días hábiles para la suscripción del instrumento de interconexión o conexión y otros diez para realizar las acciones correspondientes a la vinculación física con el Sistema Eléctrico Nacional.
Con los contratos del primer esquema mixto ya firmados, el mercado mexicano pasa de la fase de adjudicación a una etapa de ejecución, permisos, financiamiento e interconexión. Al mismo tiempo, las nuevas reglas abren otro frente competitivo por los proyectos de generación y por los 935 MW de BESS distribuidos en siete regiones.

