Guyana prevé superar el millón de barriles diarios de petróleo hacia finales de 2026, pero parte de los ingresos de esa producción se destinará a diversificar su matriz eléctrica.
De modo que el gobierno licita una central hidroeléctrica de 165 MW, con ofertas de hasta 800 millones de dólares, y proyecta ampliar la generación solar fotovoltaica, especialmente en comunidades del interior.
“Nuestro objetivo es que, de aquí a 2030, el proyecto hidroeléctrico Amaila Falls tenga 165 MW. Actualmente, el proceso se encuentra en la fase de licitación; ya se han recibido todas las ofertas y se está llevando a cabo su evaluación", reveló Mark Phillips, Primer Ministro de Guyana, durante su participación en Future Energy Summit (FES) Government and Investment.
“Esperamos que la construcción del proyecto comience pronto. Se estima que el costo oscilará entre 415 y 800 millones de dólares estadounidenses”, agregó
La hoja de ruta forma parte de la meta nacional de alcanzar un 80% de electricidad renovable para 2040, aunque actualmente depende casi por completo de centrales alimentadas con fuelóleo pesado.
Sin embargo, el desafío también es económico y operativo: las tarifas subsidiadas oscilan entre 0,24 y 0,30 dólares por kWh, mientras que las pérdidas del sistema eléctrico rondan el 26%. La expansión de la oferta y la modernización de las redes serán determinantes para atender el crecimiento del consumo.
Por lo que la adjudicación de Amaila Falls será uno de los principales hitos del sector. Más aún si se considera que en enero de 2022, el proyecto fue adjudicado a China Railway Group Limited, pero el acuerdo se disolvió seis meses después por dificultades de financiación.
En paralelo, Guyana incorpora pequeñas centrales hidroeléctricas. En julio de 2025 entró en operación Kumu, de 1,5 MW, en Lethem, mientras que el proyecto de Moco Moco contempla otros 0,7 MW.
La expansión solar constituye otro componente de la estrategia. El Gobierno combina parques conectados a la red con soluciones autónomas para localidades rurales, donde los costos de extensión de líneas dificultan el acceso al suministro.
"Como gobierno, continuaremos desarrollando proyectos de energía solar fotovoltaica, orientados especialmente a suministrar electricidad a muchas de las comunidades del interior de Guyana", manifestó el Primer Ministro.
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Entre los desarrollos recientes figura la planta fotovoltaica de Leguan, de 0,6 MW, inaugurada en agosto de 2025 con una inversión de 1,4 millones de dólares. Incorpora almacenamiento mediante baterías de 1,2 MWh y se suma a una instalación similar desarrollada en Wakenaam durante 2023.
El programa de electrificación rural, lanzado en 2023, contempla distribuir 30.000 sistemas solares domésticos. Hasta julio de 2025 se habían instalado aproximadamente 4,8 MW mediante esta modalidad, principalmente en comunidades sin conexión a la red nacional.
Asimismo, la planificación contemplaba nueve parques fotovoltaicos con una potencia conjunta de 8,35 MW hacia finales de 2025. Sumado a que el país ofrece incentivos fiscales para inversiones solares y eólicas de mediana escala.
“Contamos con una población de un millón de habitantes en un territorio de 83000 m2. Dado que el 90% de la población reside en la zona costera, es donde se concentra la mayor demanda de electricidad; no obstante, existe un 10% que habita en el interior, distribuido en pequeños núcleos poblacionales”, indicó el mandatario.
“Recientemente, hemos logrado conectar a todas estas comunidades a internet y, ahora, nuestro objetivo es proporcionarles un suministro eléctrico adecuado. Para ello, empleamos sistemas fotovoltaicos, microrredes y pequeñas hidroeléctricas, a fin de cubrir las necesidades de dichas comunidades”, agregó.
Redes inteligentes, movilidad eléctrica y generación a gas
La modernización de la infraestructura constituye otra prioridad, que incluye la implementación de tecnología de smart grids. Por caso, Guyana Power and Light registra pérdidas cercanas al 26% de la electricidad generada, mientras que los cortes recurrentes y los elevados costos afectan a los consumidores y las actividades productivas.
“Incrementar el suministro eléctrico requiere invertir en redes inteligentes, modernizar todo el sistema de la red eléctrica, avanzar en la digitalización y fomentar la movilidad eléctrica; estas son, precisamente, nuestras prioridades actuales", sostuvo el Primer Ministro.
En materia de financiación, Guyana también cuenta con la Iniciativa de Financiamiento Inicial para una Transición Energética Justa, respaldada por Naciones Unidas, que contempla asistencia técnica y recursos para generación renovable y transporte sostenible.
Sin embargo, la diversificación también incluye nuevas centrales térmicas como por ejemplo el proyecto Gas-to-Energy de 300 MW para mediados de 2027, mientras que una segunda instalación de igual potencia elevaría la capacidad conjunta a 600 MW hacia 2030.
"El gas es una fuente de transición y resulta económica. Tiene una menor huella de carbono, razón por la cual estamos apostando por él a la par. Estamos utilizando los ingresos generados para impulsar el desarrollo de Guyana, lo que conlleva una mayor demanda de energía”, subrayó Phillips.
En resumen, el período 2027-2030 concentrará los principales hitos de generación anunciados por Guyana. Para el segmento renovable, la adjudicación de Amaila Falls, la ejecución de los proyectos solares y la reducción de pérdidas eléctricas serán determinantes para traducir los objetivos de diversificación en nueva capacidad operativa.









