Egipto dio un nuevo paso en su estrategia de transición energética tras asegurar un paquete financiero de hasta 690 millones de euros destinado a ampliar y modernizar su red de transmisión eléctrica. La iniciativa cuenta con un préstamo de 600 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI Global) y hasta 90 millones de euros en subvenciones de la Comisión Europea.
El programa, que será ejecutado por la estatal Egyptian Electricity Transmission Company (EETC), busca preparar la infraestructura eléctrica del país para incorporar 22 GW de nueva capacidad renovable hacia 2030, un volumen capaz de abastecer aproximadamente a 10 millones de hogares.
La inversión se alinea con la estrategia energética nacional de Egipto, orientada a incrementar la participación de fuentes limpias, robustecer la red de transmisión y fortalecer su papel como plataforma energética para la región. Al mismo tiempo, representa uno de los principales proyectos impulsados en el marco de la Asociación Estratégica Integral entre Egipto y la Unión Europea.
“Este acuerdo refleja la fortaleza de la cooperación entre Egipto y la Unión Europea y nuestra determinación compartida de avanzar en la transición energética”, destacó el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Internacional y Egipcios en el Extranjero, Badr Abdelatty, al anunciar la iniciativa.
El primer gran proyecto de la agenda energética mediterránea
La operación se convertirá en una de las primeras materializaciones de la Iniciativa de Cooperación Transmediterránea en Energías Renovables y Tecnologías Limpias (T-MED), considerada uno de los proyectos insignia del nuevo Pacto para el Mediterráneo impulsado por Bruselas.
Desde la Comisión Europea remarcaron que la expansión de la red egipcia no solo permitirá una mayor integración de energías renovables, sino que también abrirá oportunidades para el desarrollo industrial y la cooperación económica entre ambas orillas del Mediterráneo.
La comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, sostuvo que el proyecto reforzará la posición de Egipto dentro de los mercados energéticos regionales y contribuirá a generar nuevas oportunidades de negocio para empresas europeas y locales vinculadas a la infraestructura energética y las tecnologías limpias.
Subestaciones, líneas de transmisión y más energía solar y eólica
El programa contempla la construcción de nuevas subestaciones de alta tecnología y el despliegue de líneas de transmisión avanzadas para transportar la electricidad generada por futuros parques solares y eólicos ubicados en las zonas del Mar Rojo y el Golfo de Suez, dos de los principales polos renovables del país.
Las autoridades esperan que estas obras permitan reducir pérdidas en la red, incrementar la confiabilidad del suministro eléctrico y mejorar la seguridad energética nacional. Además, facilitarán una mayor integración de mercados eléctricos y futuros intercambios de energía limpia entre los países mediterráneos.
Para el Banco Europeo de Inversiones, la iniciativa constituye una pieza clave para acelerar la modernización del sistema eléctrico egipcio y respaldar el crecimiento de las energías renovables a gran escala.
Una apuesta para convertir a Egipto en hub energético regional
El esquema financiero prevé que los recursos aportados por la Unión Europea representen cerca del 44% del costo total del programa, mientras que el resto será cubierto mediante fondos propios de EETC.
La fase respaldada por el BEI se desarrollará entre 2027 y 2030, con el Gobierno egipcio actuando como prestatario a través del Banco Central de Egipto y la empresa estatal de transmisión liderando la ejecución de las obras.
Más allá de la expansión de la infraestructura eléctrica, el proyecto envía una señal clara al mercado: Egipto busca convertirse en uno de los principales nodos de energía limpia del Mediterráneo, apoyándose en la combinación de recursos solares y eólicos, nuevas redes de transmisión y una creciente cooperación con Europa para atraer inversiones de largo plazo.

