La elección del próximo director general de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) ya atravesó su primer gran filtro. Según pudo averiguar Energía Estratégica, se presentaron 125 candidaturas y la nómina quedó reducida a 10 perfiles, entre los cuales hay al menos un representante de América Latina y el Caribe.
De las postulaciones iniciales, 13 provinieron de América Latina y el Caribe: 10 hombres y tres mujeres. Europa concentró cerca de 40 aspirantes, África alrededor de 20 y Asia una cifra similar.
La lista larga debía definirse durante las primeras dos semanas de agosto y ya está conformada de cara a las entrevistas previstas en Abu Dhabi durante la primera semana de septiembre. A partir de esa instancia, el proceso reducirá el grupo a cinco candidatos y posteriormente a dos nombres que serán elevados a la Asamblea General.
Los perfiles permanecen bajo confidencialidad por tratarse de un procedimiento interno. Sin embargo, fuentes cercanas a Energía Estratégica señalan que “al menos un latinoamericano logró ingresar entre los 10 seleccionados y no se descarta que haya más de un representante regional”.
La sucesión de Francesco La Camera, quien termina su gestión tras dos períodos al frente de IRENA, abre una oportunidad particular para América Latina y el Caribe.
¿Por qué? Tras las conducciones de un representante de África y Europa, la rotación regional coloca América y Asia como posibles protagonistas del nuevo ciclo que comenzará en abril 2027, por un período de cuatro años.
Además, la elección estará atravesada por la competencia tecnológica entre Europa y Asia. Ambos bloques buscan preservar su influencia sobre la agenda renovable, la fabricación de equipos, el desarrollo de nuevas soluciones y las cadenas de valor asociadas a la transición energética.
En este contexto, una figura procedente de América Latina podría funcionar como alternativa de equilibrio. Su viabilidad dependerá de la capacidad del candidato para garantizar neutralidad, continuidad institucional y diálogo con todas las regiones.
Y si bien IRENA busca candidatos “visionarios y con gran perspicacia política”, con al menos 15 años de trayectoria profesional y 10 o más años en puestos de alta dirección dentro del sector público o privado, la evaluación técnica, será sólo una parte de la definición.
La nacionalidad del aspirante, el posicionamiento internacional de su país y el apoyo político que logre reunir también podrían resultar determinantes cuando el proceso ingrese en su fase diplomática.
América Latina ya cuenta con antecedentes en instancias avanzadas. Germán Arce, exministro de Minas y Energía de Colombia entre 2016 y 2018, llegó a la etapa final del proceso anterior, aunque la Asamblea terminó designando a La Camera.
Argentina también tuvo presencia. Sebastián Kind, ex subsecretario de Energías Renovables, integró la lista inicial de 10 candidatos en aquella elección, aunque no avanzó hasta la definición. Ambos casos muestran que la región ya consiguió superar filtros técnicos de primer nivel dentro de IRENA.
De las entrevistas en Abu Dhabi a la votación final
Después de las entrevistas de septiembre, la lista de 10 deberá reducirse a cinco candidatos. Posteriormente quedarán sólo dos nombres, que serán presentados a la Asamblea General para la votación definitiva.
“Dentro del subcomité de selección, hay representación de todas las regiones. Mientras que la Asamblea General la está dirigiendo República Dominicana, entonces en ese comité hay una representación de República Dominicana”, subrayan desde el sector.
A partir de la reducción de candidatos, el componente político ganará peso. Los gobiernos deberán negociar respaldos y evaluar no sólo la experiencia profesional, sino también los equilibrios regionales y geopolíticos asociados con la designación.
La 17.ª sesión de la Asamblea está prevista para enero de 2027. Allí los miembros plenos definirán al sucesor de La Camera, que asumirá en abril por un mandato de cuatro años, renovable por un período adicional.
La carrera entra así en una etapa sensiblemente más reducida. De 125 aspirantes ya sólo quedan 10 y América Latina y el Caribe consiguieron mantener al menos un nombre dentro de la disputa, a la espera de que septiembre determine quiénes avanzarán al siguiente corte.

