El banco de desarrollo neerlandés FMO tiene capacidad para multiplicar por cinco lo realizado hasta ahora en Perú, donde actualmente registra una exposición financiera de US$190 millones vinculada al sector energético, según reveló Patricia Vargas S. C. Oliveira, oficial de Inversión de la entidad, durante Future Energy Summit (FES) Perú 2026.
“Tenemos espacio para hacer más porque Perú es investment grade. Podemos tener bastante exposición y hacer básicamente cinco veces más de lo que hemos hecho”, afirmó la ejecutiva.
Oliveira destacó que la estabilidad macroeconómica peruana, en comparación con otros mercados emergentes donde opera la institución, constituye uno de sus principales atractivos. A ello se suman la disponibilidad de recursos naturales y la presencia de desarrolladores con experiencia en la ejecución de proyectos energéticos en Latinoamérica.
De hecho, ya existe una cartera de iniciativas que requerirán importantes desembolsos de capital. Según el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), Perú contaba en abril de 2026 con 13 proyectos solares que sumaban 2402 MW y una inversión estimada de US$1805,9 millones. A ellos se agregaban cinco proyectos eólicos por 988,2 MW, con inversiones previstas de US$1073,6 millones. En conjunto, ambas carteras con concesión definitiva alcanzaban 3390,2 MW y cerca de US$2880 millones.
En perspectiva, FMO cuenta con antecedentes de participación en el mercado peruano. En 2022 aportó US$100 millones al financiamiento del parque eólico Punta Lomitas, de 296,4 MW, desarrollado por ENGIE Energía Perú. Posteriormente, comprometió US$95 millones mediante una operación vinculada a IFC para financiar tres proyectos de transmisión eléctrica a través de Acciona.
En este último segmento, el país continúa movilizando inversiones. En junio de 2026, PROINVERSIÓN adjudicó a ENGIE Energía Perú cuatro proyectos de transmisión por US$339 millones, destinados a fortalecer el suministro eléctrico en Piura, Lambayeque, Junín y Ayacucho.
La representante de FMO aclaró que la institución no busca desplazar a la banca comercial, sino complementar su participación mediante estructuras financieras que permitan acompañar proyectos de largo plazo.
PPAs bancables y regulación BESS: las condiciones para ampliar el financiamiento
Más allá de las oportunidades de inversión, Oliveira explicó que la evaluación de los proyectos comienza por la trayectoria de sus desarrolladores y su capacidad para ejecutar iniciativas de características similares.
“Por lo que he hecho en mi experiencia, el sponsor es el primero que uno mira”, sostuvo.
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Otro aspecto determinante es la bancabilidad de los contratos, particularmente en lo referido a estabilidad regulatoria, prioridad de despacho, cláusulas de terminación y duración de los acuerdos de compraventa de energía (PPA).
La ejecutiva señaló que los PPAs de 10, 15 años o más permiten evaluar financiamientos de mayor plazo, mientras que las concesiones de transmisión ofrecen condiciones favorables para estructurar operaciones de largo término.
En almacenamiento energético, Oliveira identificó un desafío adicional: establecer mecanismos que reconozcan los distintos servicios que pueden prestar las baterías y determinen su correspondiente remuneración, una condición fundamental para estructurar proyectos financieramente viables.
“Quizás tener los servicios de baterías bien identificados en la regulación para tener justamente los flujos de pago conectados a cada servicio”, planteó, al explicar que la previsibilidad de esos ingresos permitiría incorporarlos a los modelos financieros y definir con mayor precisión las condiciones de financiamiento de los proyectos BESS.
El reclamo coincide con un proceso regulatorio impulsado por el MINEM. En abril de 2026, mediante la Resolución Ministerial N.º 171-2026-MINEM/DM, el Gobierno publicó un proyecto de Reglamento de los Servicios Complementarios que contempla modificaciones al Reglamento de la Ley de Concesiones Eléctricas, al mercado mayorista y a la normativa del COES. La propuesta fue sometida a consulta pública y presentada en una instancia de discusión técnica en mayo.
Para FMO, disponer de ingresos identificables permitiría incorporarlos a los modelos financieros y establecer criterios más precisos para determinar el endeudamiento y las condiciones de repago de los proyectos BESS.
Oliveira también reconoció la posibilidad de financiar iniciativas con una proporción de ingresos merchant, es decir, expuestos al mercado eléctrico y sin contratos de largo plazo, aunque bajo criterios de cobertura de deuda más exigentes para mitigar los riesgos comerciales.
El potencial de 2 GW solares con almacenamiento
En cuanto a las perspectivas de crecimiento del mercado, la representante del banco planteó una estimación sobre la capacidad solar que podría desarrollarse en Perú durante los próximos años, acompañada por sistemas de baterías: “Un guesstimate para un par de años podría ser 2 GW de solar acompañado de unos 20% de batería”, expresó.
Su planteamiento pone el foco en la integración del almacenamiento al desarrollo fotovoltaico, un segmento cuya viabilidad financiera dependerá, en parte, de contar con ingresos previsibles y condiciones contractuales que permitan recuperar las inversiones.
“Estamos esperando que salga lo más pronto posible la regulación, porque estoy ansiosa por comenzar más proyectos”, concluyó la ejecutiva.

