China prepara para el 1 de enero de 2027 un nuevo salto en las exigencias de su industria fotovoltaica, con estándares que ponen bajo presión tanto la eficiencia de los módulos como el consumo energético de las fábricas y la capacidad de los productores para sostener líneas tecnológicamente competitivas.
En concreto, el nuevo marco eleva por encima del 23% el piso de eficiencia de los módulos y toma como referencia comercial equipos de 630 W sobre un formato estandarizado de 1134 x 2382 milímetros.
Para las distintas arquitecturas, los requisitos contemplan al menos 23,2% de eficiencia para TOPCon y heterojunción (HJT) y 23,5% para Back Contact (BC), junto con niveles mínimos de bifacialidad del 75%, 85% y 70%, respectivamente. El salto implica que referencias de 620 W y 625 W, hoy ampliamente comercializadas, quedarían por debajo del nuevo parámetro señalado por la industria.
Pero detrás de los porcentajes aparece una consecuencia potencialmente mucho más disruptiva para el mercado mundial: una porción significativa de la capacidad manufacturera china podría no estar en condiciones de cumplir inmediatamente con las nuevas reglas. Y en una industria donde el país concentra buena parte de la oferta internacional, cualquier reducción relevante puede trasladarse al resto de la cadena.
Alberto Cuter, vicepresidente de JinkoSolar, puso números a ese escenario.
“Si ahora tenemos un 1000 GW de capacidad, solo 500 GW puede cumplir con esta nueva regulación. Y el mercado es de 700 GW, así que se va a crear un problema”, manifestó el ejecutivo en diálogo con Energía Estratégica.
La estimación no implica que 500 GW desaparecerán automáticamente el 1 de enero, porque parte de las plantas podrá modernizar procesos, invertir en eficiencia o adaptar sus líneas antes de la entrada en vigor. Sin embargo, expone la magnitud de la brecha que algunos actores observan entre la capacidad nominal existente y aquella que podría resultar competitiva bajo el nuevo marco.
Cuter anticipa justamente ese proceso de adaptación durante los próximos meses. Las fábricas que hoy quedan por debajo de los parámetros tendrán que invertir para continuar produciendo, mientras otras podrían reducir volumen o abandonar determinadas líneas.
“Pero es muy probable que la oferta al primer enero del próximo año va a bajar respecto a la que tenemos ahora”, advirtió el vicepresidente de JinkoSolar.
El impacto podría sentirse además sobre referencias que actualmente poseen una elevada penetración comercial.
“Ya 620 o 625 W no se puede vender. Ya no entra en ese requisito de 630”, aseguró el directivo de JinkoSolar.
El endurecimiento de los estándares no aparece aislado de la situación financiera que atraviesa la industria china. Tras años de sobrecapacidad y una competencia que llevó los precios a mínimos, Cuter vincula la decisión del Gobierno con la necesidad de ordenar un mercado en el que numerosos fabricantes operan bajo presión de caja y con pérdidas.
Por su parte, Marcos Donzino, Head of Sales South LATAM de JA Solar, manifestó: “Desde JA Solar vemos esta regulación como una evolución positiva y necesaria para la industria fotovoltaica china”. El ejecutivo vincula la medida con una etapa de fuerte expansión, presión sobre precios y niveles elevados de sobrecapacidad.
Desde su perspectiva, el cambio modifica la lógica de competencia que dominó el mercado durante los últimos años. “Nuestra lectura es que China está buscando pasar de una competencia predominantemente basada en capacidad y precio hacia una industria más orientada a eficiencia tecnológica, calidad, sostenibilidad y desempeño de largo plazo”, aseguró Donzino en diálogo con el portal.
Ese giro también supone una exigencia financiera para las compañías que todavía no alcanzan los nuevos parámetros.
“El principal desafío será el tiempo. El período entre la publicación de las normas y su entrada en vigor es relativamente corto para una industria con activos industriales de gran escala”, advierte el ejecutivo de JA Solar. El fabricante considera que algunas líneas deberán atravesar modernizaciones relevantes e incluso podrán ser retiradas cuando la actualización tecnológica no resulte económicamente viable.
Y agregó: " El segundo desafío es el capital. Adaptar procesos de polisilicio, wafers, células y módulos, así como modernizar líneas productivas y mejorar la eficiencia energética de las fábricas, implica inversiones relevantes que no todos los fabricantes podrán realizar en las mismas condiciones".
Una mirada similar plantea Jorge Carlucci, Sales Manager de LONGi, para quien “los nuevos estándares nacionales anunciados en China representan un paso importante para elevar los requisitos de eficiencia energética y desempeño en toda la cadena de valor fotovoltaica”. El directivo proyecta una aceleración de tecnologías de mayor rendimiento y una competencia cada vez más asociada a calidad, innovación y sostenibilidad.
Por su parte, Omar Ávila, Regional Sales Manager de Tongwei, pone el foco sobre otra variable que limitará la carrera por módulos físicamente más grandes: la logística internacional. El ejecutivo señala que la industria deberá avanzar hacia “una mejor eficiencia en los mismos tamaños de módulos”, dado que las dimensiones de los contenedores fijan también una frontera práctica al crecimiento del producto.
Menos oferta, ¿precios más altos?
La eventual salida o reconversión de parte de la capacidad productiva abre una segunda consecuencia para el mercado internacional: la posibilidad de que disminuya el exceso de oferta que durante los últimos años presionó los precios de los módulos a la baja.
Cuter advierte que la ecuación puede modificarse si una cantidad relevante de fabricantes no consigue alcanzar a tiempo los nuevos parámetros. “Lo que puede pasar es una subida de los precios, porque ahora los precios están bajos por un tema de oferta y demanda, la oferta más alta de la demanda”, explica el vicepresidente de JinkoSolar.
El ejecutivo evita proyectar un porcentaje concreto, pero plantea que la dirección de los precios estará directamente relacionada con cuánto se reduzca la oferta efectiva frente a la demanda global. Si los volúmenes disponibles se acercan al consumo real, el desequilibrio que sostuvo cotizaciones extremadamente competitivas podría moderarse.
Para JA Solar, el escenario se aproxima más a una “racionalización de capacidad” que a una desaparición automática de fabricantes.
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“Probablemente veremos entonces un mercado más concentrado, con procesos de modernización, consolidación y salida de capacidad menos competitiva”, anticipa Donzino. La regulación, agrega, actuará junto a otros factores que ya presionan al sector, entre ellos la sobrecapacidad, los menores márgenes y la velocidad de evolución tecnológica.
El mercado, de hecho, ya llega a este nuevo ajuste con presión sobre los precios. Cabe recordar que China eliminó desde el 1 de abril de 2026 el reembolso del IVA a las exportaciones de productos fotovoltaicos, un beneficio que anteriormente había sido reducido del 13% al 9% para obleas, células y módulos.
En ese momento, especialistas consultados por Energía Estratégica proyectaron que la eliminación del incentivo podría provocar incrementos de entre 10% y 15% en los precios de los paneles durante 2026. La expectativa también activó compras anticipadas antes de la entrada en vigor de la medida y abrió el debate sobre el final del ciclo de módulos “ultra baratos”.
La combinación resulta relevante para desarrolladores y compradores internacionales. Un mercado con mayores costos de exportación y, al mismo tiempo, menor capacidad efectiva disponible tendría menos margen para reproducir el escenario de sobreoferta extrema que llevó los precios a mínimos durante los últimos años.
En esa línea, Marcelo Álvarez, integrante del Global Solar Council, interpreta las medidas como parte de un proceso más amplio de depuración de la industria fotovoltaica china, donde la estandarización permite avanzar hacia módulos más intercambiables y, simultáneamente, establecer un piso tecnológico capaz de desplazar capacidad menos eficiente.
Para el referente sectorial, la estandarización puede beneficiar a los grandes compradores al favorecer una mayor homogeneidad del producto, pero su efecto no será idéntico en todos los segmentos. En generación distribuida, donde techos y fachadas imponen restricciones físicas, la eficiencia por metro cuadrado adquiere un peso económico mucho mayor.
Álvarez advierte, además, que para este segmento la nueva regulación puede representar “una amenaza depende de cómo se implementa”, debido a que “puede tener impacto en los precios de los módulos cuando no hay suficiencia adecuada”. La observación pone el foco precisamente sobre el período de transición: si la capacidad que cumple con las exigencias no alcanza para responder a la demanda, la presión podría trasladarse a los compradores.
El efecto tampoco sería necesariamente uniforme entre fabricantes. Las compañías que ya producen por encima de los nuevos pisos “parten con ventaja”, mientras aquellas obligadas a invertir para actualizar procesos deberán absorber el costo de la reconversión en un mercado que viene operando con márgenes muy reducidos.
Cuter es particularmente contundente sobre esa diferenciación. “A nosotros no nos cambia, al contrario, a nosotros nos ayuda mucho para que el mercado se pueda volver a comprar módulos de calidad”, sostiene el vicepresidente de JinkoSolar. El ejecutivo considera que los productores con módulos de menor eficiencia serán quienes afronten mayores dificultades para adaptarse.
Por su parte, Donzino señala que JA Solar continuará trabajando sobre mayor eficiencia y desempeño de los módulos, optimización del consumo energético de sus procesos y evolución de su hoja de ruta tecnológica más allá de las plataformas actuales. TOPCon seguirá formando parte de esa transición, aunque el fabricante también trabaja sobre otras arquitecturas de cara a los próximos ciclos de innovación.
LONGi, por su parte, destaca su apuesta por innovación y manufactura de alto nivel, mientras Tongwei identifica como una de las claves incrementar la eficiencia manteniendo dimensiones compatibles con las restricciones logísticas internacionales.
Las distintas estrategias confluyen en una misma incógnita para 2027: cuánta de la enorme capacidad nominal de China seguirá siendo realmente competitiva bajo las nuevas condiciones.
“Más que hablar de un porcentaje total, creemos que el punto relevante será cuánta de la capacidad actual seguirá siendo competitiva bajo los nuevos estándares. El tamaño por sí solo no determina la capacidad de competir”, sostiene el ejecutivo. Algunos actores de menor escala podrían conservar espacio mediante especialización, procesos eficientes, acceso a capital o posiciones sólidas en determinados nichos; otros deberán optar por modernizaciones, alianzas, consolidaciones o la salida de determinadas líneas.
Del tamaño a la tecnología: el nuevo filtro para TOPCon, HJT y Back Contact
El cambio regulatorio no termina en los 630 W ni en superar el 23% de eficiencia. Las nuevas exigencias también alcanzan a la manufactura, con límites de consumo energético para distintos eslabones de la cadena, desde polisilicio y obleas hasta células y módulos. Para los fabricantes, esto implica modernizar líneas, mejorar procesos y reducir la intensidad energética de las plantas para sostener su competitividad.
“Los nuevos estándares no solo elevan el mínimo técnico de entrada al mercado, sino también el nivel de competitividad industrial que será necesario para permanecer en él”, sostiene Donzino. El ejecutivo de JA Solar advierte que adaptar procesos y mejorar la eficiencia energética de las fábricas requerirá inversiones relevantes que no todos los productores podrán afrontar en las mismas condiciones.
En paralelo, el proyecto chino de clasificación de productos fotovoltaicos introduce una vara todavía más detallada para los módulos. TOPCon parte de 23,4% de eficiencia en categoría C y llega al 25% en A+; HJT avanza desde 23,4% hasta 24,8%; y Back Contact desde 23,7% hasta 25,2%.
La evaluación tampoco se limita a la eficiencia. El documento establece mínimos de bifacialidad del 75% para TOPCon, 85% para HJT y 70% para BC, además de ensayos frente a ciclos térmicos, humedad, cargas mecánicas, nieve, granizo, arena y ambientes marinos. También incorpora criterios ambientales: la máxima categoría de reciclabilidad exige al menos 92% y el mejor nivel de huella de carbono se sitúa en hasta 320 kg de CO₂ equivalente por kWp.
Esta evolución podría profundizar la diferenciación entre utility-scale y generación distribuida. Los grandes parques tienen mayor margen para incorporar módulos de gran formato y aprovechar la bifacialidad de TOPCon y HJT. En cubiertas residenciales, comerciales e industriales, en cambio, la superficie disponible convierte la eficiencia por metro cuadrado en una variable crítica.
.Allí cobra relevancia la lectura de Marcelo Álvarez, integrante del Global Solar Council: en generación distribuida, aumentar el tamaño del panel encuentra límites físicos que no existen de la misma manera en grandes plantas. Por eso, obtener más potencia sobre una superficie similar adquiere un valor diferencial.
Ese escenario abre espacio para Back Contact, que desplaza los contactos metálicos hacia la cara posterior y libera superficie frontal para captar radiación. El material técnico analizado plantea módulos compactos cercanos a 1,8 metros cuadrados y alrededor de 490 W, con eficiencias del 24% al 24,8%, frente a aproximadamente 400 W que tecnologías PERC entregaban anteriormente sobre dimensiones similares.
La transformación que comenzará formalmente en enero de 2027, entonces, va mucho más allá de retirar del mercado determinados módulos de 620 W o 625 W. China está elevando simultáneamente las exigencias sobre el producto, las fábricas y el desempeño tecnológico de la cadena.
Y allí reside la principal incógnita para el mercado internacional: no cuántos gigavatios puede fabricar China sobre el papel, sino cuántos estarán efectivamente preparados para cumplir las nuevas reglas cuando llegue el 1 de enero. Si la adaptación avanza rápido, la industria podrá absorber buena parte del ajuste. Si la reconversión queda detrás de la demanda, la advertencia de Cuter sobre los 500 GW dejará de ser únicamente una discusión industrial para convertirse en una variable directa sobre disponibilidad, precios y decisiones de compra en el mercado solar global.


