La Comisión Nacional de Energía (CNE) proyecta que el aumento de demanda eléctrica asociado a la electromovilidad pasará de 179 GWh en 2026 a 986 GWh en 2030, es decir, se multiplicará por aproximadamente 5,5 en apenas cuatro años.
La estimación forma parte del Informe Preliminar de Licitaciones de Suministro Eléctrico 2026 y adquiere especial relevancia para las empresas vinculadas a infraestructura de carga: el crecimiento previsto no se distribuirá uniformemente entre las concesionarias. Para 2030, Enel Distribución concentraría 413 GWh y CGE otros 408 GWh, equivalentes en conjunto a alrededor del 83% de los 986 GWh proyectados a nivel nacional.
La cifra corresponde al incremento de demanda que la CNE atribuye a la incorporación de vehículos eléctricos dentro de sus proyecciones para clientes regulados. Para construirla, el organismo utiliza información de instalaciones de carga declaradas ante la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) mediante el trámite TE6, ventas de vehículos eléctricos, consumos promedio y kilometraje anual por tipo de unidad.
Fuente: Informe Preliminar de Licitaciones de Suministro Eléctrico (CNE)
CGE tomaría la delantera desde 2031
El liderazgo entre las dos grandes áreas de distribución cambia inmediatamente después de 2030. Mientras ese año Enel mantiene una diferencia mínima sobre CGE —413 frente a 408 GWh—, en 2031 CGE escala hasta 506 GWh y supera los 479 GWh previstos para Enel Distribución.
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A partir de allí, la distancia se amplía. La CNE proyecta que la demanda adicional asociada a vehículos eléctricos bajo CGE llegue a 1110 GWh en 2035, 2691 GWh en 2040 y 6852 GWh en 2046. En el caso de Enel, los valores alcanzan 827 GWh, 1456 GWh y 2488 GWh, respectivamente.
Eso significa que para 2046 CGE representaría cerca del 58% de la demanda nacional proyectada por electromovilidad, mientras Enel explicaría alrededor del 21%. Aunque la concentración continúa siendo alta, otras distribuidoras también muestran un crecimiento progresivo.
Chilquinta, por ejemplo, pasa de 66 GWh en 2030 a 698 GWh en 2046; Saesa, de 31 a 579 GWh; y Frontel, de 19 a 439 GWh. La expansión anticipa que las necesidades vinculadas a conexión y capacidad de red se extenderán gradualmente hacia un número mayor de territorios.
CNE modera la previsión, pero el crecimiento sigue siendo fuerte
La actualización también introduce un giro frente a lo que Chile proyectaba hace apenas un año. En el Informe Final de Licitaciones 2025, la CNE esperaba que la electromovilidad generara 1302 GWh de demanda adicional en 2030. El cálculo de 2026 reduce esa cifra a 986 GWh, un ajuste cercano al 24%.
La diferencia aumenta hacia mediados de la próxima década. Para 2035, la previsión anterior llegaba a 4542 GWh, mientras que el nuevo escenario establece 2384 GWh, casi un 48% menos. En 2045, la proyección baja de 15990 a 10512 GWh.
Parte del cambio responde a que la CNE actualizó la metodología utilizada. El informe de 2025 trabajaba con el escenario de Carbono Neutralidad remitido por el Ministerio de Energía. En la edición 2026, en cambio, incorporó resultados del Informe Preliminar PELP 2028-2032 y utilizó específicamente el escenario N2, denominado “Normativo Tendencial Mitigado”, además de actualizar el punto de partida con instalaciones TE6 y ventas efectivas de vehículos.
Aun con una trayectoria más moderada que la prevista anteriormente, el crecimiento continúa siendo significativo. Después de alcanzar 986 GWh en 2030, la demanda vinculada a electromovilidad subiría a 2384 GWh en 2035, 5213 GWh en 2040 y 11879 GWh en 2046.
Para las empresas del ecosistema de recarga, el nuevo escenario reduce el volumen esperado respecto de los cálculos anteriores, pero mantiene una señal clara: la electromovilidad agregará una carga creciente sobre las redes y buena parte de ese aumento se concentrará inicialmente en las áreas atendidas por CGE y Enel Distribución, antes de extenderse con mayor intensidad hacia otras concesionarias.
