Chile dio inicio al proceso de reforma de sus redes eléctricas, con foco en modernizar las reglas de transmisión y distribución y preparar un nuevo proyecto de ley que el Gobierno prevé ingresar al Congreso en 2027.
La iniciativa será conducida por el Ministerio de Energía y contará con apoyo del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), además de asistencia técnica del Banco Mundial y del académico Rodrigo Moreno.
El objetivo es revisar un marco regulatorio que tiene más de cuatro décadas de antigüedad y adaptarlo a un sistema eléctrico que enfrenta nuevas exigencias por electrificación, incorporación renovable, expansión territorial e interconexiones internacionales.
La ministra de Energía, Ximena Rincón, planteó que el proceso busca pasar del diagnóstico a una etapa concreta de diseño regulatorio.
“Las redes eléctricas son potencialidades del crecimiento, de la competitividad, del desarrollo de nuestros territorios, de la transición energética y, muy concretamente, de la calidad de vida de las personas”, señaló.
El trabajo técnico se extenderá durante los próximos meses y combinará mesas de discusión sectoriales con instancias regionales y encuentros con alcaldes.
La meta del Ministerio es llegar a diciembre con una propuesta conceptual de reforma, que luego será utilizada como base para redactar el proyecto de ley que debería ser enviado al Congreso en 2027.
Uno de los focos estará puesto en la capacidad del sistema para atraer nuevas inversiones y acompañar una expansión de redes cada vez más necesaria.
El subsecretario de Energía, Hugo Briones, señaló que la reforma deberá apuntar a un sistema con mejor calidad de servicio, mayor eficiencia en el uso de recursos, seguridad operativa y señales adecuadas para invertir.
También remarcó la necesidad de incorporar a los usuarios dentro del nuevo diseño regulatorio.
Transmisión, distribución e interconexiones bajo revisión
La reforma no se limitará al funcionamiento interno de las redes chilenas.
El Gobierno también busca incorporar una mirada de largo plazo sobre las interconexiones regionales, en momentos en que Chile trabaja alternativas de integración eléctrica con países vecinos.
“Las redes de un país, además, ya no terminan en sus fronteras. Hoy estamos trabajando articuladamente con Argentina, con Perú y con Bolivia para avanzar en interconexión eléctrica”, afirmó Rincón.
Ese componente se suma a una discusión más amplia sobre cómo adaptar transmisión y distribución a una matriz con mayor participación renovable y nuevas cargas eléctricas.
Para ello, el proceso incorporará representantes de instituciones públicas, compañías eléctricas, asociaciones gremiales, academia y gobiernos locales.
La combinación de mesas técnicas y participación territorial busca evitar que la discusión quede concentrada únicamente en los grandes actores del sector.
El Ministerio prevé que el resultado de este trabajo defina las bases de una reforma más amplia sobre planificación, inversión, operación y participación de usuarios en las redes.
“Este no será un proyecto del Ministerio de Energía, sino un proyecto país que nos beneficiará a todos”, concluyó la ministra.
Con el proceso ya iniciado, Chile abre así una discusión que puede redefinir durante 2027 las reglas bajo las cuales se expandirán y operarán sus redes eléctricas en los próximos años.
