Brasil y México llegarán a las próximas ediciones de The smarter E South America e Intersolar con una señal común: la carrera regional ya no se explica solo por sumar MW solares.
Los dos mercados más observados de América Latina entran en una fase donde la pregunta central cambia. Ya no alcanza con instalar capacidad; ahora el diferencial está en cómo integrarla, almacenarla, gestionarla y convertirla en energía útil para redes e industrias cada vez más exigentes.
El contraste es claro. Brasil enfrenta los efectos de su propio éxito renovable: congestión de red, curtailment y presión para acelerar baterías e hibridación. En 2025, el país dejó sin aprovechar cerca del 20% de la generación solar y eólica disponible por limitaciones del sistema, con pérdidas estimadas en 6.500 millones de reales, según información publicada por Energía Estratégica.
México, en cambio, avanza desde otra lógica. El empuje viene de la demanda industrial, el nearshoring, los centros de datos, el autoconsumo y nuevas convocatorias de generación con participación pública y privada. La Secretaría de Energía busca adjudicar 4.595 MW solares y termosolares y 2.159 MW eólicos en procesos que incorporan almacenamiento obligatorio.

Ese doble movimiento atravesará la agenda de The smarter E South America e Intersolar México que se celebrarán en del 25 al 27 de agosto de 2026 en el Expo Center Norte de São Paulo y del 1 al 3 de septiembre en el Centro Citibanamex de Ciudad de México, respectivamente.
"El mayor cambio es que la conversación dejó de centrarse en instalar más capacidad solar para enfocarse en la construcción de sistemas energéticos más inteligentes e integrados", anticiparon desde la organización en diálogo con Energía Estratégica.
“También esperamos un fuerte debate sobre cómo acelerar el desarrollo de proyectos y fortalecer las inversiones, a pesar de los desafíos regulatorios y de infraestructura de red. En términos generales, ambos eventos mostrarán la transición hacia sistemas energéticos más inteligentes, integrados y resilientes”, agregaron.
Ese cambio de paradigma será el eje de las próximas ediciones de The smarter E South America e Intersolar Mexico. En conjunto, ambos encuentros convocarán a cerca de 950 expositores y más de 65000 visitantes, consolidándose como los principales puntos de encuentro para la industria solar, el almacenamiento, la digitalización y las tecnologías que impulsan la transición energética en América Latina.
"Estas cifras demuestran claramente la creciente importancia de ambos mercados y el fuerte compromiso de la industria con la aceleración de la transición energética en la región", destacaron desde la organización.
Brasil: del boom renovable a los desafíos de un sistema más complejo
Si hace apenas unos años el desafío del mercado brasileño era incorporar nueva capacidad renovable, hoy el foco está puesto en garantizar que esa electricidad pueda aprovecharse plenamente. El fuerte crecimiento de la generación solar y eólica comenzó a poner bajo presión la infraestructura de transmisión y distribución, provocando crecientes episodios de congestión de red y curtailment.
Solo durante 2025, Brasil dejó sin aprovechar cerca del 20% de la generación solar y eólica disponible, una situación que derivó en pérdidas estimadas en 6.500 millones de reales y aceleró el debate sobre nuevas herramientas para aportar flexibilidad al sistema eléctrico.
"En Brasil, la energía solar sigue expandiéndose rápidamente, pero la congestión de la red y el curtailment se están convirtiendo en desafíos clave. Y está acelerando la necesidad de incorporar almacenamiento energético y proyectos híbridos para mejorar la flexibilidad del sistema y reducir las pérdidas", explican desde la organización.
En ese contexto, el almacenamiento energético dejó de ser una tecnología complementaria para convertirse en una pieza estratégica del sistema eléctrico brasileño. Prueba de ello es que el Gobierno finalmente avanzó con la primera subasta de baterías del país, luego de más de un año de postergaciones.
El proceso fue dividido en dos etapas: una licitación para proyectos de hasta cuatro horas de duración, prevista para el 28 de noviembre, y una segunda convocatoria para soluciones de ocho horas, programada para el 5 de diciembre. El objetivo es incorporar flexibilidad a la red, reducir los efectos del curtailment y acompañar una matriz eléctrica con una participación cada vez mayor de fuentes renovables.
México: la transición energética impulsada por la industria
El escenario mexicano es diferente. México concentra sus esfuerzos en acompañar una creciente demanda eléctrica impulsada por la expansión industrial.
El fenómeno del nearshoring, la llegada de nuevas inversiones manufactureras y el crecimiento de sectores como los centros de datos están modificando el perfil de consumo energético del país. Diversas estimaciones del sector indican que solo estos desarrollos podrían requerir más de 1.500 MW de nueva capacidad eléctrica durante los próximos años.
A ello se suma el dinamismo de la generación distribuida, que incorporó cerca de 1 GW de nueva capacidad durante 2025, y el impulso de nuevas convocatorias de generación promovidas por la Secretaría de Energía, que buscan adjudicar más de 6 GW este año entre proyectos solares, termosolares y eólicos, muchos de ellos con almacenamiento asociado.
"El impulso de México está mucho más vinculado a la demanda industrial, las inversiones en cadenas de suministro y la creciente necesidad de contar con energía limpia, confiable y competitiva", sostienen desde Intersolar.
“Hemos observado un claro incremento en la demanda de empresas interesadas en participar como expositoras en Intersolar Mexico durante los últimos años. También estamos viendo una mayor diversidad entre los expositores, con un interés creciente en almacenamiento energético, sistemas híbridos y soluciones para el segmento comercial e industrial, además de las tecnologías solares tradicionales”, analizaron.
Una agenda que ya no pertenece solo a la industria solar
El giro de Brasil y México también refleja un cambio más amplio en la región. The smarter E e Intersolar ya no aparecen únicamente como espacios para fabricantes solares y empresas EPC, sino como puntos de encuentro para toda la cadena de valor de las energías limpias.
Desde la organización advierten una participación creciente de proveedores de almacenamiento, desarrolladores de proyectos, utilities, inversores, grandes consumidores industriales y compañías vinculadas a digitalización energética.
En ese marco, uno de los focos centrales será el segmento utility scale de energía solar y almacenamiento, donde los desarrolladores comienzan a optimizar grandes carteras mediante pronósticos avanzados y estrategias flexibles de despacho. El segmento comercial e industrial también mantendrá un rol protagónico, especialmente en soluciones solares más almacenamiento detrás del medidor.
A ello se sumará el interés por la infraestructura de carga para vehículos eléctricos, sobre todo cuando se integra con generación distribuida y almacenamiento, además de tecnologías de digitalización como gestión energética basada en inteligencia artificial, mantenimiento predictivo y redes inteligentes.
"El perfil tanto de los expositores como de los visitantes se ha vuelto mucho más diverso en los últimos años", destacan desde Intersolar. Bajo esa lógica, uno de los objetivos de las próximas ediciones será fortalecer el rol de Intersolar como plataforma regional para soluciones energéticas integradas, reuniendo en un mismo espacio energía solar, almacenamiento, tecnologías de red y digitalización.
La organización también buscará profundizar la participación de segmentos como plantas híbridas, hidrógeno verde, infraestructura para vehículos eléctricos y descarbonización comercial e industrial, además de ampliar la presencia internacional y conectar desarrolladores, utilities, responsables políticos e instituciones financieras para que la innovación se traduzca en proyectos concretos.

