Axpo y Zelestra cerraron un contrato de peaje físico por diez años para respaldar el desarrollo de un sistema de almacenamiento de energía en baterías de 207 MW y 830 MWh en el norte de Italia.
La planta estará ubicada en Friuli-Venecia Julia, una de las regiones más industrializadas del país. Su construcción está prevista para 2027, mientras que la entrada en operación comercial se proyecta para 2028.
El acuerdo permitirá a Zelestra contar con visibilidad de ingresos de largo plazo para avanzar con la inversión. Axpo, por su parte, proporcionará los servicios de optimización necesarios para que el BESS participe en el mercado y aporte flexibilidad al sistema eléctrico italiano.
“La generación flexible es un pilar fundamental de la transición energética de Italia. A medida que aumenta la capacidad renovable, soluciones como los BESS son esenciales para garantizar la estabilidad de la red y maximizar el valor de la generación limpia”, afirmó Simone Rodolfi, responsable de Originación y Productos Estructurados de Axpo Italia.
El proyecto será construido, operado y permanecerá bajo propiedad de Zelestra. Con cuatro horas de duración, podrá almacenar electricidad durante los períodos de mayor producción y desplazarla hacia momentos en los que la demanda o los precios sean más elevados.
La instalación también podrá prestar servicios destinados a equilibrar el sistema, responder a variaciones de frecuencia y reducir los desajustes provocados por una mayor participación de fuentes solares y eólicas.
El contrato de peaje establece que Axpo asumirá la gestión comercial y la optimización del activo. Esta estructura separa parcialmente los ingresos del proyecto de la volatilidad de los mercados eléctricos y ofrece al desarrollador una base más estable para financiarlo.
Para Axpo, se trata de su primer acuerdo de estas características en el mercado italiano de almacenamiento. La compañía busca ampliar su actividad en originación y gestión de riesgos hacia un segmento que gana protagonismo a medida que crece la generación renovable.
“Esta alianza histórica demuestra el compromiso de Axpo con las soluciones energéticas innovadoras y refuerza nuestra posición en el mercado italiano como socio de confianza en la originación y la gestión de riesgos”, sostuvo Rodolfi.
El ejecutivo consideró que el acuerdo también puede abrir nuevas oportunidades en el almacenamiento italiano, donde los proyectos necesitan combinar distintas fuentes de ingresos para alcanzar su cierre financiero.
Los contratos de peaje comienzan a ocupar un lugar estratégico en este proceso. Al brindar certidumbre durante períodos prolongados, pueden reducir la exposición del propietario al riesgo de mercado y facilitar el acceso a financiamiento para proyectos intensivos en capital.
La operación también fortalece la posición de Zelestra en Italia. La compañía indicó que, con este proyecto y el contrato firmado con Axpo, se convierte en el segundo mayor propietario de capacidad de almacenamiento autorizada del país, con una cartera de 970 MW.
“Nuestro acuerdo con Axpo demuestra cómo las alianzas a largo plazo con los principales actores del mercado energético pueden acelerar la inversión en la infraestructura flexible que el país necesita”, señaló Eliano Russo, consejero delegado de Zelestra Italia.
El proyecto será el primer BESS de Zelestra en Friuli-Venecia Julia y combina una ubicación próxima a grandes centros de consumo con una fase avanzada de desarrollo y una estructura comercial definida antes del inicio de la construcción.
Su emplazamiento permitirá aportar capacidad de respuesta en una zona con elevada actividad industrial y creciente necesidad de integrar nueva generación renovable sin comprometer la seguridad del suministro.
La batería podrá absorber excedentes en momentos de baja demanda, evitar parte de los vertimientos y devolver la electricidad al sistema cuando resulte más necesaria. La estrategia busca mejorar el aprovechamiento de la infraestructura de generación y de las redes existentes.
Los contratos de largo plazo ganan terreno en el almacenamiento italiano
El avance de los BESS en Italia ya no depende únicamente de la disponibilidad tecnológica o de las autorizaciones. La estructuración de ingresos se convirtió en uno de los factores centrales para destrabar inversiones y garantizar que los activos permanezcan operativos durante toda su vida útil.
Los sistemas de baterías pueden participar en diferentes mercados y prestar servicios de balance, arbitraje y reserva. Sin embargo, los ingresos asociados a esas actividades pueden variar considerablemente, lo que dificulta proyectar la rentabilidad futura de cada instalación.
El contrato entre Axpo y Zelestra busca reducir esa incertidumbre mediante un compromiso de diez años. Mientras Zelestra mantiene la propiedad y operación del activo, Axpo administra su participación comercial y optimiza su funcionamiento según las condiciones del sistema.
Esta clase de acuerdos permite distribuir los riesgos entre compañías con capacidades complementarias: el desarrollador se concentra en la construcción y gestión técnica, mientras que el optimizador asume una parte relevante de la exposición a los mercados eléctricos.
Para Italia, el despliegue de baterías será necesario para acompañar la sustitución progresiva de generación convencional por fuentes variables. Sin activos flexibles, un incremento de la capacidad solar y eólica puede intensificar la volatilidad de precios, las congestiones y los desequilibrios entre oferta y demanda.
El BESS de 207 MW aportará una capacidad de almacenamiento equivalente a cuatro horas a potencia máxima. Esa duración le permitirá intervenir tanto en el desplazamiento diario de energía como en la prestación de servicios de flexibilidad.
La alianza entre Axpo y Zelestra muestra así cómo los contratos privados de largo plazo comienzan a complementar los mecanismos regulatorios y las subastas en el desarrollo del almacenamiento europeo.
La construcción prevista para 2027 será el próximo paso para un proyecto que ya cuenta con ubicación, capacidad autorizada y respaldo comercial. Su puesta en marcha en 2028 añadirá 830 MWh a un sistema italiano que necesitará cada vez más baterías para integrar renovables, reforzar la resiliencia de la red y responder a los nuevos patrones de consumo eléctrico.

