La primera convocatoria para adjudicar capacidad de eólica marina en España sigue sin fecha. Tras más de un año después de la aprobación del Real Decreto 962/2024, el gobierno todavía no ha definido cuándo lanzará la primera convocatoria para adjudicar los proyectos que deberán impulsar el desarrollo del sector durante esta década.
La cuestión volvió a quedar abierta tras las declaraciones de Carmen Roa Tortosa, responsable del Área de Eólica Marina y Energías del Mar del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
“Falta establecer la orden de bases de cómo serán las reglas de esta concurrencia competitiva", afirmó Roa. Según explicó, el Ejecutivo se encuentra analizando las aportaciones recibidas durante la consulta pública realizada este año y el siguiente paso será publicar un borrador para una nueva ronda de participación antes de avanzar hacia la convocatoria definitiva.
La indefinición genera inquietud en una industria que observa cómo se acortan los plazos para cumplir las metas nacionales, dado que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) prevé alcanzar 3 GW de capacidad instalada en 2030.
Mientras que la Hoja de Ruta para la Eólica Marina contempla una horquilla de entre 1 y 3 GW para finales de la década. Por lo que ambos objetivos dependen directamente de la velocidad con la que se lancen las adjudicaciones y se desarrollen los proyectos.
Incluso, desde la Asociación Empresarial Eólica (AEE) consideran que el calendario comienza a tensionarse y que el sector necesita señales más claras para planificar inversiones.
"Mi esperanza sería que dentro de este año viéramos esa consulta pública de la orden de bases y, siendo un poco realista, podríamos pensar en tener una subasta adjudicada a mediados o finales de 2027", señaló Juan de Dios López Veiga, director técnico de la entidad.
El ejecutivo sostuvo que la discusión ya no pasa únicamente por la celebración de una primera convocatoria, sino por la necesidad de construir una hoja de ruta de largo plazo que aporte visibilidad a toda la cadena de valor: "La idea no es tener una subasta y punto. La idea es que esto se convierta en un plan de desarrollo”.
Cabe recordar que en febrero de este año, España dio su primer paso formal hacia la creación de un mercado offshore mediante una consulta pública destinada a definir el diseño de las futuras licitaciones.
El documento planteó un esquema basado en contratos por diferencia (CfD) bilaterales con entrega física e incorporó criterios de valoración más allá del precio, incluyendo impacto ambiental, creación de empleo y contribución al desarrollo industrial local.
Además, España cuenta actualmente con una posición destacada en la cadena de suministro europea de eólica marina flotante pese a no tener todavía ningún parque comercial en operación, incluyendo 14 de las más de 50 patentes internacionales vinculadas a plataformas flotantes para dicha tecnología de generación,
Canarias concentra la mayor cartera de proyectos
Mientras el Gobierno continúa definiendo los próximos pasos regulatorios, Canarias se consolida como la región mejor posicionada para liderar el despliegue inicial de la eólica marina flotante en España.
La cartera de proyectos identificada en el archipiélago supera los 2.000 MW e incluye algunas de las iniciativas más avanzadas del país, como Varuna (300 MW) de ABEI Energy, San Borondón (283 MW) de Iberdrola, Drago (260 MW) de RWE, Maresía (254 MW) de Capital Energy y los proyectos Canawind I y II (250 MW cada uno) promovidos por Grupo Cobra.
También figuran desarrollos como Andamana (240 MW) de Magtel y Tamaragua (236 MW) de QAIR Energy, entre otros proyectos que aguardan la definición del esquema de adjudicación para continuar avanzando.
Paralelamente, el Gobierno ha puesto en marcha distintos instrumentos para preparar la infraestructura necesaria para esta nueva industria. Entre ellos destacan los programas EOLMAR y PORTS 5.0, impulsados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), con el objetivo de adaptar puertos y capacidades logísticas al futuro despliegue de la tecnología.
Sin embargo, pese a los avances en planificación marítima, desarrollo industrial y preparación de infraestructuras, el sector sigue esperando la decisión que determinará el verdadero punto de partida de la eólica marina española: la publicación de las bases definitivas y el lanzamiento de la primera subasta.

