El Gobierno argentino prepara una nueva convocatoria para importar vehículos híbridos y eléctricos sin pagar el arancel extrazona del 35%, pero la edición correspondiente a 2027 podría llegar con cambios importantes en sus condiciones de acceso.
Aunque todavía no existe un anuncio oficial, el cupo se habilitaría entre finales de agosto y los primeros días de septiembre de 2026, con el objetivo de que las unidades adjudicadas comiencen a ingresar al país desde enero del próximo año.
La principal discusión gira alrededor del precio máximo de USD 16.000 FOB establecido para los vehículos que pueden acceder al beneficio. Importadores y fabricantes plantean elevar ese límite o reformularlo para ampliar la variedad de marcas y modelos disponibles.
La modificación podría alterar nuevamente la composición del mercado argentino, que durante el primer semestre alcanzó una participación del 66% de vehículos importados.
Un régimen que ya mueve el 12% del mercado
El programa contempla un cupo anual de 50.000 vehículos electrificados procedentes de países extrazona, que pueden ingresar sin pagar el arancel habitual del 35%.
Sin embargo, el impacto de la política durante 2026 será superior al previsto originalmente. Como buena parte de las unidades adjudicadas en la primera convocatoria recién ingresaron entre diciembre y enero, el remanente del cupo anterior terminó superponiéndose con el correspondiente al ejercicio actual.
Como resultado, durante 2026 podrían ingresar cerca de 80.000 automóviles bajo el régimen, en lugar de los 50.000 previstos para un año ordinario.
Si se consideran los patentamientos acumulados durante el último año y medio, las unidades incorporadas mediante ambos cupos ya representarían alrededor del 12% del mercado de autos particulares y SUV.
El mecanismo no solo amplió la oferta electrificada. También permitió acelerar la llegada de nuevas marcas, reducir la carga tributaria de los modelos importados y aumentar la presión competitiva sobre los fabricantes establecidos.
El límite que inclinó el mercado hacia China
El precio FOB máximo de USD 16.000 fue diseñado para orientar el beneficio hacia vehículos de acceso y evitar que la exención arancelaria terminara financiando automóviles de alta gama.
Sin embargo, después de dos convocatorias, una parte de la industria considera que el umbral terminó funcionando como una barrera favorable a los modelos chinos o fabricados en China, cuyas estructuras de costos permiten encajar con mayor facilidad dentro del límite.
Los fabricantes europeos, japoneses y de otros orígenes enfrentan mayores dificultades para presentar vehículos electrificados por debajo de ese valor.
La discusión enfrenta dos objetivos. Por un lado, preservar el carácter accesible del programa y evitar que el cupo sea absorbido por automóviles costosos. Por otro, ampliar la diversidad tecnológica y permitir la entrada de modelos que hoy quedan afuera por una diferencia relativamente pequeña en su precio de origen.
Dentro del sector incluso se analiza la posibilidad de eliminar el máximo o elevarlo hasta aproximadamente USD 30.000 FOB.
¿Una puerta para Tesla?
Una suba de esa magnitud podría habilitar el ingreso de vehículos actualmente excluidos del régimen, entre ellos el Tesla Model 3.
La posibilidad gana relevancia tras el reciente desembarco comercial de Tesla en Uruguay y las expectativas de que la compañía avance con una estrategia similar en Argentina.
No obstante, incorporar vehículos de mayor valor supondría modificar el sentido inicial del programa. El Gobierno impulsó el cupo no solo para acelerar la electrificación, sino también para aumentar la competencia y presionar a la baja los precios del mercado local.
Desde la industria advierten que, pese a la llegada masiva de modelos electrificados de origen chino, el programa todavía no generó una reducción significativa en los precios de los vehículos nacionales de entrada de gama.
El debate, por lo tanto, no pasa únicamente por sumar modelos eléctricos, sino por definir qué segmento del mercado debe recibir el incentivo fiscal.
Los precios de venta también entran bajo la lupa
Otro de los puntos que podría revisarse es el control sobre los valores finales de comercialización.
Para participar de la licitación, las empresas deben informar tanto el precio FOB de los vehículos como el valor máximo en dólares al que se comprometen a venderlos en Argentina.
Sin embargo, algunos modelos incorporados mediante el cupo registraron aumentos después de su lanzamiento. La falta de información pública sobre los precios declarados ante el Gobierno dificulta determinar si esas variaciones respetaron las condiciones originales.
Una explicación posible es que determinadas compañías hayan informado un precio máximo y comenzado a comercializar sus unidades por debajo de ese valor, conservando margen para realizar ajustes posteriores.
También puede ocurrir que algunas marcas hayan agotado las unidades importadas sin arancel y repusieran inventario mediante operaciones convencionales, ya sujetas al gravamen extrazona.
La tercera convocatoria definirá el rumbo del programa
La licitación correspondiente a 2027 llegará en un mercado muy distinto al que recibió el primer cupo.
Argentina cuenta ahora con una oferta mucho más amplia de híbridos y eléctricos, nuevas marcas asiáticas, mayor competencia entre importadores y consumidores más familiarizados con estas tecnologías.
Las solicitudes del primer proceso superaron la capacidad disponible, mientras que el régimen modificó el equilibrio entre producción local e importaciones. El límite de USD 16.000 FOB fue uno de los factores que permitió a las automotrices chinas ampliar rápidamente su presencia.
