Argentina logró nuevos récords renovables en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) tras alcanzar máximos históricos de generación eólica, renovable variable y renovable total en menos de 24 horas.
Según informó CAMMESA, el 28 de abril a las 23:10 la generación eólica nacional llegó a 4064 MW, sobre una potencia habilitada de 4559 MW, equivalente a un factor de carga cercano al 89%.
Posteriormente, el 29 de abril a las 12:10, la generación renovable variable —considerando eólica y solar— alcanzó un nuevo récord de 5.954 MW, sobre una capacidad instalada de 7214 MW, con un factor de carga del 82%.
En simultáneo, considerando también bioenergías y pequeños aprovechamientos hidráulicos, el sistema registró un máximo histórico de 6308 MW de generación renovable total.
Incluso, en distintos momentos de la jornada, las energías renovables llegaron a abastecer más del 55% de la demanda eléctrica nacional.

Además, la operación integrada entre Argentina y Uruguay marcó un récord conjunto de 6981 MW renovables.
Estos registros se producen en un contexto de expansión de capacidad instalada en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), que actualmente suma 17692 MW renovables entre energía eólica, solar, bioenergías e hidráulica.
La energía eólica continúa liderando entre las tecnologías de la Ley 26.190 con 4559 MW instalados, mientras que la solar fotovoltaica ya alcanza 2655 MW.
La Patagonia concentra actualmente 1662 MW eólicos, mientras que Buenos Aires y el Área Metropolitana reúnen otros 1999 MW. En paralelo, Cuyo suma 1255 MW solares y el NOA otros 875 MW fotovoltaicos, consolidándose como los principales polos de generación solar del país.
En bioenergías, el sistema ya cuenta con 337 MW instalados, mientras que los pequeños aprovechamientos hidráulicos alcanzan 501 MW.
Desde CAMMESA destacan que estos hitos evidencian “el avance sostenido de las energías renovables en la matriz eléctrica y los desafíos asociados a su operación en tiempo real dentro de sistemas cada vez más dinámicos e interconectados”.
El crecimiento renovable también incrementa la complejidad operativa del SADI. La mayor participación de fuentes variables exige reforzar el despacho en tiempo real, la previsión meteorológica, la coordinación regional y la administración de restricciones de transporte eléctrico.
En ese escenario, la integración energética con Uruguay gana relevancia estratégica para aportar flexibilidad al sistema y mejorar la gestión operativa durante períodos de alta generación renovable.
A la vez, el sector continúa enfrentando limitaciones de infraestructura, principalmente vinculadas a la capacidad de transmisión en regiones con fuerte potencial renovable como Patagonia y el NOA.
Los nuevos máximos registrados vuelven a mostrar que Argentina continúa incrementando la participación de energías limpias dentro de su matriz eléctrica, en paralelo al crecimiento de la capacidad instalada renovable en todo el país.

