Los ganadores de la licitación AlmaSADI por 700 MW de baterías de Argentina trabajan para que sus 20 proyectos entren en operación durante el primer semestre de 2027.
De modo que desde 360Energy, Aluar, DQD Energy y Genneia plantearon cómo impactan los cronogramas ajustados para fabricación, transporte, obra y pruebas en el objetivo de sumar al sistema eléctrico los 700,5 MW adjudicados.
“Aspiramos a tener los proyectos operativos a principios del año que viene. Primero tenemos un deadline de entrega de baterías este año, principalmente por un tema impositivo en China”, sostuvo Marcelo Rodríguez, gerente comercial de DQD Energy, firma que concentrará sus desarrollos en el noreste argentino a través de ocho proyectos asignados por 149,5 MW.
“Esa cuestión impositiva de China aplica prácticamente a todos. Los COD son muy muy finos, y hay una cuestión logística para que los equipos lleguen en tiempo y forma”, complementó Agustín Heredia, gerente de Asuntos Públicos y Sustentabilidad de Genneia, compañía que logró la mayor adjudicación de la licitación con 7 proyectos por 421 MW .
Uno de los factores que explica esto es la decisión de China de reducir progresivamente los incentivos fiscales a las exportaciones de baterías. Desde el 1 de abril de 2026, la devolución del IVA pasó del 9% al 6%, mientras que el beneficio desaparecerá por completo a partir del 1 de enero de 2027.
El otro factor que entra en juego está vinculado con el objetivo de entrada en operación comercial a partir del 1° de mayo de 2027 y el el beneficio de captar hasta un 25% más de pago por entrar en operación en dicha fecha, considerando que se reducirá progresivamente hasta terminar en 2028.
“Intentando que las baterías salgan de China este año porque hay un 6% de diferencia de precio de un día para el otro; hecho que pone un poco la fecha requerida. Y nuestro objetivo es tener toda la obra lista para que nos llegue la batería y enchufar. Espero lograrlo”, explicó Rodríguez.
El margen para absorber demoras será reducido. Fabricación, despacho, transporte marítimo y conexión deberán encadenarse sin grandes desvíos para sostener las fechas previstas.
360Energy, empresa adjudicataria de 3 centrales BESS por 68 MW de potencia, estima un cronograma que no superaría los 7-8 meses desde la firma del contrato con el fabricante de baterías hasta la puesta en marcha del proyecto.
“En cuanto a los procesos para traer las baterías, son dos o tres meses de fabricación, dos de transit time, uno de obra, y con el nuevo anexo técnico de CAMMESA capaz sea un de 10 - 15 días a un mes de pruebas, ya que con el nuevo anexo llevará más tiempo y más costo”, detalló Juan Pablo Alagia, gerente de Desarrollo y Tecnología de 360Energy.
Para 360Energy, sin embargo, el principal desafío no está en la tecnología: “Ya tenemos dos sistemas de baterías, no es algo complejo y quizás por eso es un proyecto bancable, porque no hay un grado tecnológico alto. Para mí, lo más complejo y donde apremia más el tiempo es el financiamiento”.
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Aluar trabaja bajo el mismo horizonte. “La respuesta es que trabajamos para tenerlos en el primer semestre del próximo año”, confirmó Marcos Moore, coordinador de Nuevos Negocios Energéticos del fabricante de aluminio que busca convertirse en gigante energético y que se ocupará de BESS Goya, de 50 MW.
La definición del calendario también cobra peso porque el Gobierno decidió no ampliar el volumen originalmente adjudicado. Así, una parte significativa del pipeline presentado quedó a la espera de nuevas ventanas de contratación.
Más de 7000 MW buscan una nueva vía de entrada
La definición del calendario también cobra peso porque el Gobierno decidió no ampliar el volumen originalmente adjudicado. Así, más de 7000 MW que participaron quedaron fuera de AlmaSADI a la espera de nuevas ventanas de contratación.
“En nuestro caso nosotros presentamos 11 proyectos y sólo ganamos uno en la licitación AlmaSADI. Es decir que nos quedan 10 en carpeta, que son proyectos ya trabajados y si el día de mañana en caso de que se vuelva a abrir una nueva oportunidad con otro foco, tenemos ventaja”, señaló Moore.
“Es un trabajo que se ha hecho y bueno la carpeta está ahí, contamos con eso. Después se trabajarán proyectos nuevos dependiendo de lo que se pida y las condiciones”, añadió.
Una de las alternativas que sigue el sector es el Servicio de Reserva de Confiabilidad Adicional (SRC Adicional o popularmente conocido como SerCA), diseñado para incorporar capacidad firme bajo un esquema de neutralidad tecnológica.
Incluso se espera el pronto lanzamiento de la convocatoria por 1000 MW, donde podrían competir generación renovable con baterías, proyectos híbridos, centrales térmicas, infraestructura hidroeléctrica y otras soluciones capaces de aportar potencia, y donde el esquema económico sería diferente al de AlmaSADI.
“Estamos expectantes de la convocatoria, de cuáles serán los detalles de la licitación y analizar la participación. Entiendo que el offtaker en SerCA no será CAMMESA, sino que da un pago adicional porque hoy en día el mercado de potencia no repaga proyectos, pagará alrededor de USD 5000 x MWmes (lejos del promedio de USD 8427 x MW/mes. adjudicado en la licitación de baterías AlmaSADI)”, planteó el gerente comercial de DQD Energy”.
360Energy también considera que el crecimiento del almacenamiento no debería quedar atado únicamente a nuevas convocatorias públicas.
“Las licitaciones dinamizan cuando un mercado todavía está dando sus primeros pasos, pero entendemos que no hay que dejarlo solo a CAMMESA ni al Estado. Por lo que, para nosotros, los proyectos de autoconsumo son mandatorios, y muchos con baterías”, afirmó Alagia en el encuentro de la AHK Argentina.
“Incluso estamos trabajando con algunas industrias que, por más de que sea un poco más costoso, quieren baterías porque tienen microcortes. Es decir que se trabaja en la industria, no esperando tanto la licitación. Hay que generar alternativas desde otro lado y poco a poco los industriales, que mueven la aguja en estos proyectos se están animando”, reveló.
Con ese escenario, el primer semestre de 2027 aparece como la referencia común para los 700,5 MW adjudicados, mientras el mercado empieza a definir qué mecanismos podrán canalizar los más de 7000 MW que quedaron fuera de esta primera ronda.

