El Viceministro de Energía de Colombia, Diego Mesa, participó de un webinar producido por el portal de noticias Energía Estratégica en el que dijo que no habrá postergaciones en los acuerdos de suministro de energía de los proyectos adjudicados el año pasado a pesar de los atrasos en obras que produjo el aislamiento social para controlar el avance del Coronavirus.

En cuanto a los más de 1.300 MW eólicos y solares adjudicados en la subasta a largo plazo, el funcionario señaló: “mantenemos las fechas y las obligaciones contractuales de los PPA que se adjudicaron y no prevemos todavía un cambio pero es un tema que estamos monitoreando porque sabemos que la cadena de suministro y logística global ha sido afectada por el COVID-19”.

Explicó que si llegara a haber atrasos en las obras, los adjudicatarios igualmente podrán honrar sus contratos por tratarse de un modelo financiero.

Es decir, las empresas podrán cumplir con su compromiso entregando energía de otra central eléctrica, que no necesariamente debe ser de generadora a partir de fuentes renovables, y así cumplir con los comercializadores.

No obstante, Mesa aclaró que están “monitoreando” todos los inconvenientes que está ocasionando la pandemia en los avances de obra. “Tenemos reuniones internas semanales y cada dos meses con la industria”, aseguró.

“Por ahora estamos coordinando todo el aparato institucional para apoyar sobre todo a los proyectos que se ubican en La Guajira, que son los que dependen de temas de infraestructura, de adaptación de puertos, de la línea de transmisión que es la que va a conectar la mayoría de esos proyectos”, indicó.

El Viceministro remarcó que por el momento no evalúan prórrogas en los contratos (desde el minuto 9.50 a 14.38 del video)

Consultado por los emprendimientos adjudicados en el marco de la subasta de Cargo por Confiabilidad, donde el Gobierno asignó a 70 proyectos de energía de distinto tipo (47 de las cuales son existentes), Mesa aseguró que “tampoco se están estimando prórrogas”.

“Los proyectos se adjudicaron pensando cuál es la energía en firme que Colombia vaya a requerir en los años 2022 y 2023. Esos proyectos tienen que entrar en el 2022 e, inclusive, se incluyó en la subasta un bono especial para los que entraran en operación en el 2021”-, justificó el funcionario.

En esa línea remarcó: “necesitamos garantizar la energía en firme que requiere el sistema de acuerdo a las proyecciones de demanda”.

Si bien reconoció que el consumo energético en Colombia cayó en un 15% desde la aplicación de la cuarentena, estimó que la demanda se recuperará con la flexibilización paulatina que irá instrumentando el Gobierno nacional.