Se trata de una iniciativa de la empresa Zona Energía, parte del Grupo EBCO. La denominada “Licitación Energía Renovable 2020” apunta a cubrir con fuentes limpias de generación el abastecimiento de clientes libres en Chile.

Las inscripciones para participar se encuentran abiertas desde el 1 de enero del 2020 hasta el 30 de Junio del 2020, de modo de que se determinen los resultados en el segundo semestre del año.

Según indican desde la organización, esta edición apunta identificar como demanda a aquellas empresas cuyos contratos de suministro terminen en el 2021/2022 y precisen suministro hasta el 31 de Marzo de 2026 o 31 de Marzo de 2027.

Para ello, grandes firmas o PyMEs podrán aplicar presentando sus requisitos de consumos y Zona Energía se encargará de realizar el match más oportuno a las necesidades. 

“Sabemos bien lo que necesita el cliente libre y también lo que necesita un generador de energía para hacer una buena oferta”, indican.

Habría, según identifica Zona Energía, un gran número de empresas interesadas en participar para asegurar un suministro más sustentable.

“La ley Chilena exige que el 20% de los consumos eléctricos sea satisfecho con fuentes de energía renovables para el año 2024. Nuestros clientes exigen un 100% hoy”, aseguraron.

De allí, pretende marcar un hito en el fomento de este tipo de alternativas de cobertura de demanda con beneficios medioambientales, pero también con contratos competitivos.

“Los costos del proceso de contratación de energía bajan considerablemente para los clientes libres, en comparación a cualquier alternativa disponible en el mercado. Esto, dado que los costos de la licitación se diluyen entre todos los clientes que participan”, indicó Zona Energía sobre el mecanismo para llevar a cabo el proceso.

Además precisaron que se seleccionó no sólo por las ventajas para los compradores sino también por “el poder negociador que se alcanza y la diversificación del riesgo para los generadores”.

Luego de la adjudicación, durante la operación del contrato, Zona Energía se encargaría de velar la continuidad de los compromisos asumidos: certificar el origen renovable de la energía que se consume, que los cobros sean correctos, entre otros.