Sin lugar a dudas, la emergencia sanitaria global ha puesto un manto de niebla sobre nuevas inversiones en distintos sectores productivos. En el sector energético, cómo proyectar la cartera a construir se ha vuelto incierto.

“No termina de haber claridad en los mercados; por lo que, quienes teníamos planificadas obras en este año y el próximo, como precaución, tenemos un pie en el freno y estamos atentos a cómo pueden darse los desembolsos de dinero y el manejo de impuestos a partir de la segunda mitad del año”, confió Adio Stefoni, gerente regional en Latinoamérica de Power Tree, a Energía Estratégica.

Sólo en el Cono Sur,  Power Tree cuenta con 550 MW de proyectos renovables en desarrollo: 300 MW en Chile, 130 MW en Argentina y120 en Brasil. Energía Estratégica consultó al referente de esta empresa en la región sobre su continuidad continuidad en la plaza que le resulta más estratégica.

“Estamos apostando por Chile y seguiremos en este mercado pese a todas las incertezas actuales porque queremos dar luz a todo nuestro porfolio aquí. Confiamos en la recuperación de su economía estable y abierta al mundo”, aseguró Adio Stefoni.

Entre las incertidumbres que se atravesarían en este mercado es qué sucederá con la licitación de 2019, que debe realizarse este año. Debido a una baja proyección de demanda expertos ya pronostican que podría aplazarse nuevamente y/o redefinir su monto a licitar.

Hasta tanto aquello se defina, la situación actual genera inseguridades en los players que se “juegan la vida en las subastas” y que van por «monto sobre ticket de inversión».

Como gran consideración adicional realizada por Stefoni, el esquema de precios estabilizados era un “salvavidas” que generaba confianza de inversiones en los PMGD en Chile pero su modificación generó desacuerdos en el sector y lo volvieron a dejar inestable frente a inversores, cuya maquinaria financiera lleva a que en muchos casos priorice proyectos grandes por sobre aquellos de bajas potencias.

“Los inversores están siendo mucho más cautos. Para asegurarse retornos de inversión más rápidos, están en una posición de esperar y ver cómo serán las reglas del juego: definición de precios estabilizados, tiempos de permisos, aduanas, impuestos y demás incentivos a la tecnología”, puntualizó Stefoni, quien considera que se volvió un gran desafío que inversores acepten el volumen de energía que uno ofrece.

Si bien en su análisis Adio Stefoni identificó que con el estallido social de 2019 y las nuevas medidas locales e internacionales para frenar escalada de contagios del nuevo coronavirus el sector estaría arrastrando “bola de nieve de retrasos”, Chile podría recuperarse rápidamente y volver a transmitir confiabilidad a los inversionistas de proyectos energéticos renovables.

Por el coronavirus expertos pronostican demoras en las obras y prórrogas de nuevas subastas de energías renovables en Chile