En noviembre serán las elecciones de OLADE, organización constituida en 1973 con sede en Quito, Ecuador, integrada por 27 países de América Latina y el Caribe que nuclea las estadísticas del sector en la región, promoviendo el desarrollo sostenible y la transición hacia fuentes limpias de generación.

Alfonso Blanco Bonilla, actual secretario ejecutivo de la institución, contó en una entrevista exclusiva para Energía Estratégica los motivos por los que considera necesario extender sus funciones tres años más.

¿Qué balance hace de su gestión?

Mi plan de gestión trienal constaba de cinco ejes estratégicos claramente definidos. Uno estaba orientado al fortalecimiento institucional y consistía en una transformación a nivel de la estructura de la organización. El segundo eje estratégico estaba orientado al fortalecimiento y modernización de los sistemas de información de los que dispone OLADE. El tercero enfocado a la integración regional. El cuarto fundamentalmente a la energía sostenible, que involucra energías renovables, eficiencia energética y acceso a la energía. Finalmente, el quinto eje estratégico estaba vinculado fundamentalmente al abordaje y el vínculo de los temas energía y clima.

¿Logró avanzar como pretendía?

En fortalecimiento institucional hemos transformado fuertemente la organización. Pasamos de un modelo pensado en 1970 para ser una organización moderna, plana, y no jerarquizada, que trabaja de forma horizontal. Hemos llevado el presupuesto al nivel necesario para garantizar la sostenibilidad del organismo, aun en situaciones geopolíticas complejas. Hemos logrado la incorporación de observadores permanentes extra-regionales que también fortalecen financieramente al organismo.  Y hemos hecho una gran cantidad de cambios a nivel organizacional y de reglamentos internos que son grandes elementos que sustentan la transformación del organismo interno y lo modernizan.

¿Hay estadísticas confiables sobre el sector energético?

Trabajamos fuertemente el tema de sistemas información. Unas 130 personas accedían al sistema anteriormente, mientras que hoy son más de 2,500 usuarios los que utilizan sistemas de información de OLADE activamente, entre ellos, actores de la academia, tomadores de decisión política, empresas, periodistas, entre otros.

¿Qué aportan estos sistemas?

Los sistemas de información se han fortalecido, se han modernizado, y nuestras plataformas están siendo utilizadas por distintos países para el procesamiento de su información energética oficial. Este es un punto importante de OLADE y es que cuenta con la información oficial de cada país publicada de forma periódica.

OLADE había dejado de trabajar en temas de prospectiva, en el estudio y en el planteamiento de escenarios de largo plazo. Ahora OLADE está trabajando y mantiene estudios prospectivos en materia energética, que son publicados anualmente de la misma forma que lo hacen otras agencias internacionales de energía, y nosotros eso lo estamos haciendo para la región, puesto que es parte de los propósitos de un organismo como el nuestro y lo estamos cumpliendo, cosa que antes se habían discontinuado, en ese debilitamiento institucional al que me refería anteriormente.

¿Es un punto de partida?

Sí, también estamos apoyando mucho la implementación de herramientas para la planificación y gestión por parte de los países. Eso también es parte del fortalecimiento de los sistemas de información, ya que le estamos diciendo a los países que deben aporta información precisa y confiable. Si en el sector de energía un país no dispone de un sistema de información sólido, confiable y transparente será muy poco probable que en este se pueden captar inversiones.

¿Y cuántos países están operando con estos sistemas de información? 

Todos los países reportan. Cuatro sistemas de información nacional están operativos y estamos implementando otros 12 en total. La intención es llegar a cubrir todos los países de la región.

¿Cuáles son esos países?

Estamos implementando SIELAC en Ecuador, Panamá, Paraguay, pero ya está en agenda en Uruguay, Brasil. Además estamos trabajando en Jamaica, Surinam, Guyana y República Dominicana. En Argentina lo estamos negociando, pero este país ya desarrolló un sistema propio. También estamos en negociaciones con Bolivia, Belice, Honduras, entre otras.

¿Está satisfecho con su gestión?

En materia de integración regional, OLADE está en todo. OLADE había estado bastante separada de muchos de los procesos de integración, y hoy no solamente en algunos lideramos el proceso, sino que en otros estamos acompañando su proceso a nivel de asistencia técnica.

Hemos firmado memorandos de entendimiento, acuerdos, y hojas de rutas compartidas con casi todos los organismos regionales y la gran mayoría de los organismos extra-regionales. Con todas las agencias de Naciones Unidas estamos trabajando y tenemos una agenda muy nutrida en el vínculo del organismo a nivel internacional y en el posicionamiento del organismo en las distintas plataformas de integración.

En lo que refiere al fortalecimiento de capacidades –y ahí entra todo lo que es fundamentalmente el apoyo a los países para que fortalezcan sus sectores energéticos a través de lo que es capacitación y formación– estamos trabajando en cursos. Pero mi intención es brindar calidad más que cantidad, yo busco actividades de formación y capacitación de primera línea con este tipo de programa y lo estamos haciendo, tratando de generar grupos donde se genere ese tipo de ida y vuelta entre profesionales de la región.

¿Forman también a los funcionarios de los ministerios de energía?

Lo que estamos haciendo es tratando de generar cuadros técnicos en los ministerios que tengan la capacidad de planificar a largo plazo y que tengan las herramientas técnicas para hacerlo. Este es un compromiso importante de OLADE en la región.  Otro es el compromiso de OLADE con la energía sostenible, para tratar de promover transiciones energéticas, acceso a la energía, es un compromiso constante y permanente.

Venimos trabajando con una gran cantidad de proyectos en la región fortaleciendo esto que es parte del futuro del sector energético. Nuestro apoyo está en generar de alguna forma un marco general para que los países actúen en implementación de sus políticas internas.

En esta administración hemos cumplido todos los indicadores que nos hemos marcado para esta gestión.

¿Qué propuestas considera para una eventual gestión de tres años? 

Uruguay ha identificado la necesidad de continuar con este proceso y por eso ha presentado mi candidatura a la reelección entendiendo que tres años no es suficiente para lograr una transformación a nivel de un organismo como OLADE. Si bien se ha iniciado el proceso tenemos que madurar el proceso y cerrar el ciclo.

Los ejes que estamos planteando van en la misma línea porque esa parte conceptual no se ha modificado. La región debe continuar trabajando en integración, fortalecimiento institucional, energía sostenible, entre otros. Los ejes estratégicos son los mismos, pero si hay un proceso de afianzar cada una de las actividades iniciadas.

No obstante, estamos agregando unos elementos adicionales, uno es el trabajo fuerte en materia de gas natural, tratando de fomentar la integración de gas natural y fomentar la participación del gas como combustible para las transiciones.

¿Hay que potenciar transición hacia renovables con gas? 

La idea es tratar de acelerar el proceso y no solamente en la generación eléctrica. El gas tiene un espacio muy importante en el sector de transporte. Entonces creo que la integración energética con la complementariedad que se da entre mercados fundamentalmente en lo que es América del Sur que tiene una potencialidad enorme para lograr este fin en la región.

¿Y que rol debieran tener las energías limpias?

Apoyar estas necesidades energéticas no quiere decir que descuidemos el tema de energías renovables. Se tienen que seguir intensificando y potenciando. Eso es parte del mensaje que desde OLADE queremos transmitir.

No hablamos de un conflicto entre renovables y fósiles, sino que se tiene que generar un sendero óptimo para nuestra región con la dotación de recursos naturales que disponemos y ese sendero está muy relacionado con el correcto aprovechamiento del gas natural.

¿Cómo se trabaja en conjunto en el actual contexto político-económico que vive Latinoamérica?

Otro elemento importante de este nuevo plan para presentar en el próximo periodo está asociado al rol de OLADE en el contexto geopolítico de la región. Estamos en una región que está en procesos complejos y, mientras otros organismos internacionales desaparecen de la escena, el rol de OLADE se fortalece porque nosotros logramos articular una geopolítica muy compleja para responder a las necesidades que nos planteaban nuestros países, sin comprometer al organismo en una alineación con algún tipo de bloque geopolítico regional. Esto es un activo muy importante que logramos en esta administración.

¿Es optimista?

En una próxima administración, nuestra propuesta y parte de nuestra plataforma incluye no poner en riesgo aquello, porque OLADE ha ganado un espacio interesante y muy importante en ese marco. Hemos logrado que se sienten en una misma mesa países que en otros ámbitos están enfrentados y nosotros los tenemos dialogando. Eso no es algo menor. La idea es seguir trabajando mucho en ese cuidado minucioso de los elementos de geopolítica regional que los hemos sabido resolver.