La entidad ha venido incorporando una serie de herramientas y aplicaciones tecnológicas, como el Sistema para el Análisis y Gestión de Información del Licenciamiento Ambiental (ÁGIL), que no solo moderniza los sistemas de obtención de información, sino que facilita su acceso oportuno a usuarios y ciudadanía.

“Esta es una gran transformación, pues además de poder llegar al 100% de los seguimientos y apoyar con información confiable y oportuna los procesos de evaluación y seguimiento, se generan alertas tempranas para atender la conflictividad socioambiental en los territorios, afirma Jairo Antonio Paredes, líder de Geomática, de la entidad, quien explicó tras una serie de talleres a los equipos de profesionales de la ANLA los beneficios de la estrategia.

En la nueva visión de la ANLA se plantea una gran transformación tecnológica para la evaluación y, sobre todo, en el seguimiento a los proyectos. ¿En qué consiste?

El uso de la información de calidad, de precisión, y, sobre todo, de forma oportuna, es fundamental en el proceso de evaluación y seguimiento de los proyectos.

Aunque en el país se ha venido optimizando la gestión de la información a través de diferentes plataformas, la actual Dirección de la ANLA ha decidido dar un gran salto en esta materia que incluye, entre otros aspectos, el apoyo con imágenes satelitales a estos procesos.

¿Qué tipo de información se puede obtener?

Esto nos permitirá identificar, prácticamente en tiempo real, cambios en los ecosistemas, hacer análisis multitemporales de coberturas en las áreas licenciadas, generar alertas tempranas sobre la intervención de áreas definidas como de exclusión en el instrumento ambiental, identificar patrones de desarrollo y contrastar información geográfica, entre muchos otros aspectos.

Además, se convierte en una fuente de información irrefutable y contundente en los procesos sancionatorios que adelante la entidad.

Tradicionalmente, ha sido arduo para la ANLA hacer seguimiento a la totalidad de los proyectos. ¿Esta herramienta podría cambiar esta situación?

Ese es uno de los aspectos fundamentales. En la Subdirección de Instrumentos, Permisos y Trámites Ambientales hemos venido trabajando en diseñar y poner en marcha la estrategia que se denomina Seguimiento Documental Espacial (SDE), y nos hemos fijado una meta de llegar a un Seguimiento del 100% de los proyectos.

Esto es muy importante porque se trata de verificar el cumplimiento por parte de los titulares de la licencia de todas las obligaciones incluidas en la misma, dentro de los tiempos establecidos, contrastando para ello la información satelital diaria que nos suministra la plataforma de monitoreo de la entidad, lo reportado por los proyectos y lo autorizado por la ANLA.

¿Cuál es el origen de esta decisión?

Hace parte de la nueva visión de una ANLA transparente, eficiente, oportuna y cercana al ciudadano y al usuario, es una de las grandes apuestas impulsadas por el Director de la entidad, Rodrigo Suárez Castaño, donde es importante contar con elementos de juicio y criterios técnicos de forma muy objetiva, con el fin de priorizar los proyectos a los cuales es fundamental realizar seguimiento con visita, focalizar las zonas a visitar en campo y los principales aspectos a revisar y corroborar en dicha visita.

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¿A qué tipo de proyectos se puede aplicar esta tecnología?

A todos los que son competencia de la ANLA que, como se sabe, corresponden principalmente a hidrocarburos, infraestructura, minería y energía. Un aspecto fundamental que vale la pena reseñar es que con esta herramienta se tiene acceso a cualquier zona geográfica, inclusive donde antes no se podía llegar por razones topográficas, garantizando así la cobertura en todo el país.

¿Qué otras alternativas contempla el proceso de transformación tecnológica de la ANLA?

En la ANLA estamos convencidos que la transformación tecnológica de la entidad solo se logra con la integración de nuevas tecnologías en todos los procesos misionales de la entidad, un ejemplo claro de esto es la nueva app ANLA en campo, creada con el fin de optimizar el proceso de recolección de evidencias registradas en la zona en los procesos de Evaluación y Seguimiento Ambiental de Proyectos; igualmente los nuevos Tableros de Control que ya tenemos dispuestos para la entidad y la ciudadanía en nuestro Sistema para el Análisis y Gestión de Información del Licenciamiento Ambiental (ÁGIL), para el análisis y monitoreo de oferta-demanda (concesiones, vertimientos), caudales y nivel del recurso hídrico, entre otros.

Por último, y sumado a la importancia de la información espacial satelital y geográfica, se viene desarrollando una de las iniciativas más ambiciosas por parte de la entidad, la cual consiste en la creación y puesta en marcha de un Centro de Monitoreo continuo de los proyectos, que aspiramos a tener disponible a partir del próximo año.

¿En qué consiste?

Permite en tiempo real realizar monitoreo del recurso hídrico superficial y subterráneo (caudales, niveles, calidad del agua, etc.), aire, ruido, flora y fauna y variables técnicas de los proyectos (ejemplo gestión del riesgo), entre otros, de modo que sea posible reaccionar de manera eficaz y oportuna ante alarmas, contingencias o eventos, además de brindar soporte técnico a la toma de decisiones.

¿Esto quiere decir que se sustituyen las visitas técnicas que hacen actualmente los equipos de seguimiento?

No. Es un complemento muy importante que permite, entre otros aspectos, la oportunidad en los seguimientos, la priorización de las visitas de campo, el apoyo a los equipos de profesionales enviados a terreno, la revisión de los proyectos en un contexto regional, la identificación oportuna del estado de las obras en proceso de desmantelamiento o abandono y la identificación espacial de quejas y reclamos, que cuentan con una herramienta de clasificación.

¿Qué tienen que ver las quejas y reclamos con este tipo de herramientas?

Mucho. Todos sabemos que existe una conflictividad socioambiental en los territorios y el objetivo es mejorar la integración y articulación entre las comunidades y la ANLA.

Para ello es necesario obtener información oportuna, generar alertas tempranas y monitorear sectores y localización con el fin de atender estas situaciones, que generalmente terminan en derechos de petición, audiencias públicas, tutelas, acciones populares y demás mecanismos, incluidas las vías de hecho, tema que empezamos a abordar con la nueva herramienta de clasificación de quejas y denuncias implementada en nuestro Sistema ÁGIL.

Además, la entidad decidió nombrar inspectores en regiones donde existen proyectos complejos como Magdalena, Guajira, Cesar, Santander, Antioquia y Meta, entre otros.