Al día de hoy, la Argentina cuenta con sistemas de interconexión eléctrica con los distintos países de la región: Chile, Bolivia, Brasil, Uruguay y Paraguay. Esta interacción permite flujos de importación y exportación de electricidad. En la actualidad existe la intención de intensificar este tipo de conexiones.

Por un lado, avanzan acuerdos bilaterales con distintos países; tal es el caso de Chile, donde su ministro de Energía, Andrés Rebolledo, confió en tener listo para fines de este año el análisis técnico que definirá cinco puntos de interconexión eléctrica con la Argentina.

Otro tiene que ver con el esfuerzo del Comité Argentino de la Comisión de Integración Energética Regional (CACIER), cuyo titular es Alejandro Sruoga, Secretario de Energía Eléctrica de la Nación.

El organismo desde hace tiempo mantiene reuniones con diferentes actores para promover una interconexión eléctrica más robusta entre países. La última tuvo lugar el pasado 9 de marzo en la sede de EDESUR, donde participaron funcionarios de la entidad, miembros del CIER y altos directivos de la firma Enel.

Lea también: «El Secretario de Energía Eléctrica fue designado presidente del Comité Argentino de la Comisión de Integración Energética Regional»

Por su parte, Alberto Asseff, diputado del Parlasur, manifestó a Energía Estratégica su interés de elaborar y presentar un proyecto de Ley en este sentido.

El parlamentario contó que en los plenarios del órgano deliberativo del Mercosur aún no se dialogó sobre un posible proyecto en pos del desarrollo de interconexión regional, y señaló que está dispuesto a reunirse a dialogar con técnicos del área para llevar una propuesta.

Asseff consideró que de presentarse un proyecto de tal naturaleza encontrarían apoyo dado que hay “afinidades” entre los bloques de distintos países. La próxima sesión plenaria de los parlamentarios de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Bolivia será el lunes 27 de marzo en Montevideo.

¿Cuáles son las ventajas de un sistema interconectado más sólido?

En diálogo con este medio, Roque Pedace, investigador de la UBA y referente de la “Campaña 100% Energías Renovables” para América Latina, precisó que de intensificarse el sistema de interconexión eléctrica entre países se podría tender a incorporar mayor integración de energías renovables intermitentes (eólica y solar), que no sólo son más baratas que las fósiles, sino que son no contaminantes.

El experto explicó que en particular las renovables variables (que en ciertos momentos generan excesos pero en otros déficits) no se trata solo de energías como la eólica y solar sino también hidroeléctrica, fuente de energía muy presente en todos los países de la región (sobre todo Brasil y Chile), que en los momentos de sequías genera serios problemas eléctricos.

Lea también: «Las medidas que deberá tomar la Argentina para alcanzar una matriz 100 % renovable»

“Un sistema integrado, regional, permitiría apelar a recursos externos, no sólo de generación sino también de almacenamiento”, apuntó Pedace y remató: “lo que fortalece al sistema es la compensación; se pasa a tener una reserva mayor, independiente si es térmica o renovable y los países pasan a contar con una fuente externa que antes no tenían”.

Asimismo, el investigador de la UBA subrayó que se trata de un “negocio muy bueno porque se estaría comercializando energía barata y limpia”, en relación a la depreciación de la energía renovable, que actualmente es más competitiva que la fósil y existen proyecciones que indica que su precio continúe cayendo.

Por otro lado, el especialista hace foco sobre la capacidad de explotación de recursos renovables en zonas con gran potencial pero deshabitadas, tal es el caso del Desierto de Atacama. Allí podrían montarse nuevas centrales fotovoltaicas para abastecer no sólo Chile sino otros países de la región.

Consultado sobre cuál debiera ser el mecanismo más óptimo para este sistema, Pedace comentó que esa sería una cuestión a analizar en detalle, pero en principio sugirió que lo más conveniente sería un esquema que favorezca al sistema en sí mismo y no tan enfocado a lo que convenga en términos puramente de mercado.

En lo que respecta a las inversiones para apalancar las obras de interconectado, el experto consideró que es posible que se hagan con financiación externa a baja tasa, “lo cual es viable si están varios países involucrados”.