Uno de los logros más celebrados de la gestión de Iván Duque, al mando del gobierno de Colombia, tiene que ver con las energías renovables. Los proyectos movilizarán inversiones por más de 2 mil millones de dólares en los próximos tres años.

En dos subastas, la de ‘largo plazo’ y la de ‘Cargo por Confiabilidad’, se adjudicaron 14 proyectos por más de 2.200 MW. Nueve de ellos eólicos, todos ubicados en La Guajira, y 5 solares fotovoltaicos, situados en el centro y norte del país.

La más importante de las dos es la de largo plazo, por comprometer mayor cantidad de energía. Los 9 proyectos eólicos y solares, por 1.365 MW, seleccionados allí deberán estar vendiendo 12.050,5 MWh por día de energía a partir de enero del año 2022.

De acuerdo a las reglas, la energía podría no venir estrictamente de estos proyectos sino de cualquier otra fuente. Esta posibilidad se ha dado porque los contratos son de tipo financiero.

Para Diego Mesa, Viceministro de Energía de Colombia, esta posibilidad fue una de las claves que permitió el éxito de la subasta, donde se “logró bajar el precio promedio de generación de energía entre un 30 y 36%”, destacó, en diálogo con TekTrending Energy Latin America.

El Viceministro de Energía opinó que para responder a sus obligaciones contractuales de entrega de energía hay adjudicatarios que están analizando el almacenaje de energía en baterías, o bien la complementariedad con otras fuentes como la hidroeléctrica.

Según pudo saber Energía Estratégica, es probable que los tres proyectos solares fotovoltaicos adjudicados, por 290 MW, estén en operaciones antes de enero del 2022. Pero no así los eólicos, que deberán esperar a que la línea en 500 kV ‘Colectora’ esté lista para despachar la energía que pudieran generar los parques. En el mejor de los casos, el tendido estaría operativo en noviembre del año 2022.

Es decir, que habría una diferencia de por lo menos 10 meses donde los 6 parques eólicos, por más de 1.000 MW, deberán entregar la energía comprometida de otras centrales para honrar sus contratos. Cada adjudicatario está revisando su estrategia.

Lo cierto es que a partir de enero del año 2022 los contratos deberán empezar a funcionar. Según Mesa, eso redundará en “una rebaja del precio de las tarifas para todos los colombianos”, ya que el valor obtenido de contratos ronda los 28 dólares por MWh, menos de un 30% de lo que hoy pagan los usuarios regulados.

“En Colombia se eliminó el mito de que las energías renovables eólica y solar no eran competitivas”, destacó el Viceministro de Energía.

Uno por uno, los contratos entre generadores y comercializadores que se definieron en la subasta de renovables de Colombia